Filosofando

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Jean d’Ormesson. Filósofo e inventor de la palabra "ineptocracia”.
Definición: “Describe la democracia actual como un sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir
 

droblo

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“Cuando la gente te llama inteligente casi siempre es porque está de acuerdo contigo. De lo contrario, solo te llama arrogante”.
-Nassim Taleb
 

Johngo

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9 Hábitos diarios para ser más feliz

En estos días de nuevos propósitos de cara a 2019, y lejos de los problemas que nos puede dar la inversión bursátil, es una buena ocasión para recoger una serie de pequeños consejos, en forma de hábitos diarios, para ser más feliz.
La felicidad es la única medida real del éxito personal. Hacer felices a los demás es la máxima expresión del éxito, pero es casi imposible hacer felices a los demás cuando uno mismo no es feliz.
El dinero suele estar sobrevalorado a la hora de conseguir la felicidad. Un reciente estudio mostraba que los afortunados a los que les toca la lotería, trascurrido un cierto tiempo, no son más felices que aquellos no agraciados. O que los vagabundos en Calcuta son más felices que los que viven en California.
Con eso en mente, aquí hay nueve pequeños cambios que usted puede hacer en su rutina diaria que, si usted es como la mayoría de la gente, incrementará inmediatamente la "cantidad" de felicidad en su vida:

1. Comience el día con expectativas.
Si hay alguna gran verdad acerca de la vida, es que por lo general uno vive de acuerdo con sus expectativas. Por lo tanto, cuando usted se levante de la cama, tu primer pensamiento debería ser: "algo maravilloso va a suceder hoy." ¿Sabes una cosa? Probablemente tengas razón.

2. Tómese tiempo para planificar y priorizar.
La fuente más común del estrés es la percepción de mucho trabajo por hacer. En lugar de obsesionarse con eso, elija una tarea que, si la hace hoy, se acercará a un objetivo más alto y a su propósito en la vida. Entonces, haga primero eso.

3. Haga un regalo a todos los que conozcas.
No estoy hablando de algo formal. Su regalo puede ser una sonrisa, una palabra de agradecimiento o estímulo, un gesto de cortesía, incluso un gesto amistoso. Y nunca pase delante de un mendigo sin dejarle algo. La paz mental bien vale una moneda.

4. No se centre en conversaciones partidistas.
Los argumentos sobre la política y la religión nunca tienen una respuesta "correcta", pero sin duda saca a mucha gente de quicio. Cuando un tema de ese tipo salga a la superficie, retírese diciendo algo como: "Pensar en eso hace que me duela la cabeza"

5. Dé el beneficio de la duda.
Puesto que usted no puede leer la mente, no sabe muy bien el "por qué" detrás del "qué" hace la gente. Imputar malas intenciones a las conductas de otras personas añade una miseria adicional a la vida, al tiempo que asumir una buena intención te deja abierto a la reconciliación.

6. Coma alimentos de alta calidad con lentitud.
A veces no podemos evitar engullir algo rápido para aguantar todo el día. Aun así, al menos una vez al día, trate de comer algo realmente delicioso, como un trozo pequeño de queso fino o un chocolate importado. Céntrate en él; pruébalo; saboréalo.

7. Suelta tus resultados.
El gran enemigo de la felicidad es la preocupación, que viene de centrarse en los acontecimientos que están fuera de su control. Una vez que ha ejecutado su decisión, por lo general ya no hay nada más que puedas hacer. Céntrese en el trabajo que tiene que realizar ahora en vez de imaginar lo que pudiera haber hecho.

8. Apague la televisión de "fondo".
Muchas familias dejan sus televisores como "ruido de fondo", mientras que están haciendo otras cosas. El motivo final de la televisión es hacerle insatisfecho con su vida de manera que usted tenga que comprar más cosas. ¿Por qué dejar una la televisión subliminalmente encendida para ser un consumidor sin sentido?

9. Termine cada día dando las gracias.
Justo antes de irse a la cama, escriba por lo menos una cosa maravillosa que le ocurrió. Puede ser algo tan pequeño como un niño haciendo una risa o algo tan grande como la firma de un contrato de millones de euros. Sea lo que sea, esté agradecido por ese día, ya que nunca volverá.

Fuentes: Geoffrey James – BNET
 

droblo

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El rápido deterioro de la confianza que reflejan los mercados, contrasta con la situación de la economía global. A pesar de la desaceleración, es importante no olvidar que despedimos 2018 con crecimientos del 3,7% y que, para 2019, prevemos que el PIB mundial aumente un 3,4%, muy en línea con la media de los últimos 50 años. Además, los resultados empresariales siguen siendo fuertes y, aunque al efecto de la reforma fiscal de Trump se irá desvaneciendo, nuestro pronóstico para el año es de 5%.

Esta fuerte discrepancia entre lo que anticipan los mercados y la economía real, esta aparente existencia de dos universos paralelos, es una paradoja difícil de sostener en el tiempo y parece más propia del principio de superposición de la física cuántica que de la economía. ¿Sabían que, según este principio, las partículas subatómicas tienen la capacidad de estar en dos sitios diferentes simultáneamente? Es como reconocer que el actual desacoplamiento entre los mercados financieros y la economía pudiera alargarse de manera indefinida.
No deberíamos ignorar las señales de desaceleración que nos envía la economía como el deterioro de los diferenciales de crédito, las menores expectativas de la confianza del consumidor, y el PMI chino, que acaba de entrar en contracción. Además, las curvas de tipos de interés que, históricamente han sido un buen anticipador de recesiones, están perdiendo pendiente.
Pero conviene no anticiparse a los acontecimientos: 1) la curva 10-3, históricamente, no ha sido infalible 2) ¿será a partir de ahora la FED más acomodaticia? 3) ¿hasta qué punto la alteración de la prima de plazo reduce la capacidad de predicción? 4) tras la inversión de la curva, las recesiones nunca han sido automáticas y han tardado entre siete y 13 meses en producirse.
En 1935, el Nobel de Física E. Schrödinger propuso un experimento para tratar de explicar por qué el principio de superposición no funciona con los cuerpos normales, o con la Bolsa en nuestro ejemplo. Propuso meter un gato con veneno en una caja opaca. Para la física cuántica, mientras la caja está cerrada, el gato está simultáneamente vivo y muerto. La paradoja se produce cuando se abre la caja, ya que la acción del observador anula la superposición, y determina si el gato está vivo o muerto.
Los parecidos con el momento actual son claros. La caja es la economía, el gato la renta variable, el observador la curva de tipos y el veneno no requiere explicación.
Afortunadamente este experimento fue imaginario y nunca se llevó a la práctica, por lo que, en el mundo real, el gato nunca pudo morir. No esperamos recesión en 2019 y, aunque quedan menos meses para que ocurra, el mercado lo ha puesto en precio en gran parte. Ahora toca rebote.
Joan Bonet Majó es director de Estrategia de Mercados de Banca March.
 
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