El vicepresidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Philip Jefferson, ha instado a actuar con prudencia en la evolución de los tipos de interés, al considerar que estos se encuentran ya cerca de un nivel neutral, es decir, aquel que no impulsa ni frena la economía.
Durante una intervención en Fráncfort (Alemania), Jefferson subrayó que la actual política monetaria sigue siendo “ligeramente restrictiva”, aunque se ha acercado al punto de equilibrio. Por ello, defendió avanzar de forma pausada en los próximos movimientos, dado que un exceso de ajuste podría afectar al empleo y al crecimiento.
El número dos de la Fed calificó como “adecuado” el recorte de 25 puntos básicos aplicado la semana anterior, argumentando que los riesgos a la baja sobre el mercado laboral han aumentado en los últimos meses. Recordó, además, que el banco central estadounidense tiene un doble mandato: mantener la estabilidad de precios y promover el máximo empleo.
Jefferson insistió en que las próximas decisiones de política monetaria se tomarán “reunión a reunión”, en función de los datos que se vayan conociendo. “Este enfoque es especialmente prudente porque aún no está claro cuántos indicadores oficiales tendremos disponibles antes de nuestra reunión de diciembre”, explicó.
Más allá de la coyuntura económica, el vicepresidente de la Fed abordó también el impacto potencial de la inteligencia artificial (IA) en la economía estadounidense. Según indicó, esta tecnología podría alterar los actuales patrones de contratación, productividad e inflación, cambiando la estructura del mercado laboral y los modelos macroeconómicos tradicionales. Sin embargo, reconoció que por el momento es “difícil medir” la magnitud de esos efectos.
Con estas declaraciones, Jefferson se alinea con el tono de cautela que viene adoptando el presidente de la Fed, Jerome Powell, en las últimas semanas. Ambos dirigentes destacan la necesidad de equilibrar el control de la inflación con la protección del empleo, en un contexto en el que la economía de Estados Unidos muestra señales mixtas: una inflación que desciende gradualmente, pero un mercado laboral que comienza a evidenciar cierta moderación.
