Decidirse a solicitar una hipoteca es una de las resoluciones financieras más importantes que tomamos. Elegir el momento adecuado puede significar la diferencia entre asumir una carga que podamos llevar o enfrentarnos a pagos mensuales que nos resulten complicados de afrontar durante muchos años. En España, el panorama hipotecario, que se caracteriza por unos tipos de interés que han subido un poco, se enfrenta a la intensificación del conflicto en Oriente Medio y cómo afecta esto al aumento de los precios de la energía. Si la situación en Irán se prolonga, es muy probable que los tipos sigan subiendo, y esta incertidumbre preocupa a quienes están pensando en pedir dinero prestado a largo plazo. En este ambiente, muchas familias se preguntan si deberían aprovechar las ofertas hipotecarias actuales o esperar a que la situación se calme, aunque esto signifique arriesgarse a tener que asumir tipos de interés más altos.

El principal riesgo que se cierne sobre las hipotecas es la inflación futura y cómo reaccionará el Banco Central Europeo (BCE) ante un posible aumento de los precios. El Colegio de Economistas de Madrid avisa de que ya se están notando los primeros efectos del conflicto, aunque cómo nos afecte dependerá de cuánto dure. Según Julián Salcedo Gómez, «si la fase actual no dura más de una o dos semanas, el impacto sobre la inflación será pequeño, apenas unas décimas, pero si el conflicto se alarga o se hace más intenso, provocaría una espiral inflacionista que impediría que se cumpliera el objetivo de la Unión Europea del 2%». Si la inflación sube de forma constante, el BCE tendrá que decidir cómo actuar para controlar los precios. Salcedo Gómez añade: «La primera medida sería frenar el aumento de la inflación y, por lo tanto, endurecer los tipos de interés, posiblemente subiéndolos una o dos veces en 25 puntos básicos cada vez de aquí a final de año».

De todas formas, la mayoría de los expertos cree que esta sería la última opción, y solo si los precios de la energía se mantienen altos durante mucho tiempo. Aun así, el mercado ya está previendo un cambio en la política monetaria, y los analistas dan un 50% de posibilidades de que haya subidas de tipos en la reunión de septiembre, cuando hace una semana pensaban más en una posible bajada.

¿Cómo afecta esto al Euríbor?

Estas señales ya se han trasladado al euríbor, el índice al que están ligadas la mayoría de las hipotecas variables y que suele anticiparse a lo que pasa en la economía real. Aunque empezó el año con ligeras bajadas, en la última semana ha vuelto a subir. Del 2,222% con el que terminó febrero ha subido al 2,323% a finales de esta semana. Jorge González-Iglesias, consejero delegado del comparador hipotecario Gibobs, explica: «Si el mercado empieza a pensar que el conflicto puede durar más, el euríbor tenderá a subir de nuevo o, por lo menos, dejará de bajar después de las pequeñas bajadas de los últimos dos meses». El experto detalla que, para una hipoteca media de 200.000 euros a 30 años, una subida de medio punto en el tipo puede suponer fácilmente entre 50 y 60 euros más al mes en la cuota, dependiendo del diferencial que se aplique.

Los datos más recientes indican que los tipos hipotecarios han subido en comparación con los meses anteriores. Según datos del BCE, las hipotecas que se conceden en España son las segundas más baratas de la zona euro, solo por detrás de Malta, pero están subiendo de precio un poco. En julio de 2025, el tipo medio al que se firmaban los préstamos era del 2,63%, mientras que en enero de 2026 (el último dato disponible) la cifra es del 2,68%. Además, si miramos los portales de los bancos, a finales del año pasado se podían encontrar ofertas cercanas al 3% fijo, mientras que ahora los tipos de interés son más altos.

Julián Salcedo Gómez, experto del Colegio de Economistas de Madrid, opina: «Las entidades financieras tomaron hace meses la decisión de no seguir con la guerra hipotecaria, cuando daban hipotecas por debajo del precio del dinero. Con la previsión de que los tipos de interés suban, subirán los tipos fijos o acortarán el plazo del tramo fijo en las hipotecas mixtas, y a las pocas hipotecas que den a tipo variable les subirán el diferencial».

Tipos de interés actuales