El Banco Popular de China (PBOC) publicó el viernes un proyecto de ley que daría estatus legal al sistema de Pago Electrónico de Moneda Digital (DCEP), y por primera vez el yuan digital ha sido incluido y definido como parte de la moneda fiduciaria soberana del país.

Esta moneda digital busca reducir los riesgos típicos de las transacciones con moneda tradicional (física), como la falsificación, el lavado de dinero y la financiación ilegal. Esto se debe a que los reguladores pueden monitorear mejor las transacciones en moneda digital, lo que algunos consideran que mejorará en gran medida la supervisión financiera y monetaria. La DCEP también puede reducir los costos involucrados en el mantenimiento y reciclaje de billetes y monedas.

China parece estar a la cabeza en la carrera por emitir la primera moneda digital del mundo, habiendo realizado una serie de pruebas en cuatro ciudades -Suzhou, Shenzhen, Chengdu y Xiongan-, así como en las sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 en Pekín. En total un ensayo en una población combinada de más de 360 millones de personas.

Así hacen las cosas en China, ensayan un prototipo en una zona con casi la misma población que la zona Euro.

¿Y qué características interesantes tiene esta moneda?. Aquí las resumen en cuatro.

  1. En primer lugar, es un sistema de pago que está completamente bajo el control del BPC. Sin descentralización, todo en manos del gobierno, indirectamente;
  2. Proporcionará un método de pago electrónico ajeno a los circuitos privados. Por tanto, permitirá combatir el peso de estos últimos y, posiblemente, su monopolización, como se corre el riesgo de que ocurra con ANT pay, un sistema de pago conectado al Alibaba de Jack Ma;
  3. Permitirá controlar mucho más de cerca el movimiento de dinero en el exterior. El DCEP es un sistema perfectamente, completamente programable, por lo que también puede evitar pagos a ciertas áreas, o rastrearlas;
  4. Ya que es programable, es una moneda que se puede configurar en «Programado» para que desaparezca después de un cierto período, o posiblemente se reduzca. En cierto sentido, se cumple el sueño de Ezra Pound, o el de muchos keynesianos: se puede proporcionar un incentivo rápido e inmediato al consumo, que DEBE consumirse durante un determinado período de tiempo.

Este último punto es especialmente preocupante para los ciudadanos y el sueño húmedo de los estados, la posibilidad de obligar a la gente a consumir en un momento determinado o se quedan sin el dinero. Un impuesto encubierto para los ahorradores y un paso más en el control monetario absoluto. El monopolio favorito de los estados.

Existe una carrera contrarreloj por parte de todos los Bancos Centrales por crear su propia moneda digital, nos lo venderán como algo más cómodo y ecológico (aunque para eso tenemos el Bizum y alternativas similares) pero el fondo de la cuestión es el control integral de todos y cada uno de los euros que circulan. Saber donde los gastamos, como lo hacemos y llegados el caso obligarnos a usarlos o nos quedamos sin ellos.