Ayer los mercados sufrieron una severa corrección tras conocerse que los precios en EEUU subieron en Agosto un 8.1% con un IPC subyacente (que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía) del 6.3% unas cifras disparadas y que se sitúan muy lejos de los objetivos de la FED.

La reacción inmediata tras lo publicación de los datos fue demoledora, la bolsa se desplomó, que en el caso del NASDAQ fuer más de un 5%,  el bono estadounidense a 10 años se disparó hasta un rendimiento cercano del 3.45% y el dólar voló volviendo a superar el valor del euro.

Según recoge Bloomberg los contratos swap del bono a diez años para septiembre de 2022 llegaron a tocar el 3,13% ayer, unos 80 puntos básicos más que el tipo oficial, lo que indica que los mercados ya han asumido una subida de 75 puntos básicos y le dan una pequeña probabilidad a que haya una de 100, es decir, un punto porcentual completo.

Así están las apuestas para la próxima subida de tipos del 21 de septiembre de la Fed: 

Nouriel Roubini, uno de los más prestigiosos y mediáticos economistas va más allá y espera que el banco central se vea forzado a elevar su tasa de referencia a un pico por encima del 4%, tal vez incluso hasta el 5%, si quiere tener éxito en la lucha contra la inflación hacia su objetivo del 2%. “Los tipos deberían estar muy por encima del 4% (en mi opinión, del 4,5% al 5%) para impulsar realmente la inflación al 2 %”.

Lamentablemente para los Europeos esto significa que gran parte de esta subida también se verá replicada por el BCE, por un lado para combatir el problema común que es la inflación y por otro para fortalecer el euro que ayer volvió a perder la paridad con el dólar.