Cuando una persona paga la última cuota de su préstamo hipotecario, lógicamente salda toda la deuda que había contraído con el banco. Sin embargo, esa hipoteca sigue inscrita como carga de la vivienda en el Registro de la Propiedad. En caso de querer vender el inmueble o rehipotecarlo, habrá que formalizar una operación conocida como cancelación o levantamiento registral para eliminar esa carga. Esta acción se puede llevar a cabo de dos maneras: encargar los trámites a un gestor o hacerlos por cuenta propia. Según el comparador financiero HelpMyCash.com, decidirse por una u otra opción será más conveniente en función de las necesidades del cliente. 

Dejarlo en manos de un gestor es más cómodo

Lo más fácil es contratar a una gestoría para que tramite la cancelación registral de la hipoteca. El gestor se encargará de ordenar al notario la escrituración del levantamiento y acudir a Hacienda y al Registro de la Propiedad para que se formalice la eliminación de la carga hipotecaria sobre la vivienda. 

El gestor, eso sí, cobrará unos honorarios. Por lo tanto, solo es conveniente para un cliente dispuesto a asumir ese gasto con el objetivo de despreocuparse del tema. Cada gestoría establece libremente sus propias tarifas. Desde HelpMyCash aseguran que las que trabajan directamente con los bancos cobran más que las independientes: unos 300 euros más de media. Si el banco propone encargar la cancelación a su gestoría, lo aconsejable es rechazar su oferta y contratar otra. 

Con el simulador gratuito de gastos de cancelación de HelpMyCash se puede calcular cuánto se ahorrará el cliente si encarga los trámites a una agencia externa en vez de a la gestoría del banco. Esta herramienta, además, permite pedir un presupuesto a una gestoría independiente que colabora con este comparador financiero. 

Hacer los trámites por libre es más barato

La otra opción es que la persona se encargue ella misma de tramitar la cancelación registral. Lógicamente, resulta más barato, dado que no habrá que pagar a una gestoría para que se encargue de los trámites. Sin embargo, sí se tendrán que abonar las facturas de la notaría y del Registro, cuyo coste no suele superar los 400 euros. 

El inconveniente de hacer las gestiones uno mismo es que es un proceso largo y pesado. Será necesario pedir el certificado de deuda cero al banco, encargar la escritura de cancelación al notario, ir a Hacienda a liquidar el impuesto sobre actos jurídicos documentados (exento de pago, pero se debe presentar de todos modos) y, finalmente, acudir al Registro de la Propiedad para que elimine la carga hipotecaria sobre la vivienda. 

Todo este proceso puede durar varias semanas, incluso meses. En definitiva: cancelar la hipoteca por cuenta propia es conveniente si se quiere ahorrar en gastos de gestoría y se dispone de tiempo. 

¿El banco me puede obligar a contratar una gestoría?

Si el cliente quiere cancelar registralmente su hipoteca tras pagar la última cuota mensual, podrá elegir si hace los trámites por su cuenta o si los deja en manos de un profesional. No obstante, hay dos situaciones en las que el banco intentará que se contraten los servicios de su gestoría: si se liquida el préstamo hipotecario tras la venta de la vivienda o si se decide contratar otro crédito para refinanciar la hipoteca. 

En el primer caso, el banco del comprador exigirá que su gestoría tramite la cancelación de la hipoteca del vendedor, puesto que no podrá inscribir su préstamo hipotecario hasta que se elimine la carga del anterior. En el segundo, el banco que conceda el nuevo crédito querrá que su gestor de confianza se ocupe del trámite por el mismo motivo. 

En cualquiera de los dos casos, el cliente tendrá que asumir todos estos gastos de cancelación. Desde HelpMyCash aconsejan negociar con el banco para que permita que una gestoría independiente se ocupe de la cancelación registral