Entre todas las funcionalidades chulas que tiene el iPhone resulta sorprendente que una de sus campañas publicitarias se centre en algo tan aburrido y poco demandado como es la privacidad. Cuando uno compra un producto Apple probablemente lo haga por su exclusividad, potencia, diseño, sencillez… pero pocos lo harán por la privacidad. Entonces ¿A qué viene este empeño de Apple en vendernos su privacidad?

Principalmente porque su competencia en el mundo de la tecnología no lo hace, o al menos no como debería. El negocio de Apple y Facebook es el de tus datos y el de Apple no, así que ahí pueden marcarse ese tanto ya que de momento se pueden permitir el lujo de renunciar a esa parte del pastel a cambio de posicionarse como una empresa que protege a sus usuarios.

Pero no olvidemos que a Apple, más que la privacidad lo que le gusta es ganar dinero. Mucho. Nada lo hacen por amor al arte y menos por amor al usuario.

Hay varias formas en las que Apple se beneficia de su postura sobre la privacidad. En primer lugar, está la publicidad. Al ser la empresa tecnológica centrada en la privacidad en una época en la que se habla cada vez más de ella, Apple se está colocando en una posición destacada.

Apple gana la mayor parte de su dinero vendiendo productos y servicios. Y cobra mucho por esos productos y servicios. Por esta razón, Apple no necesita invadir tu privacidad; no encaja en su modelo de negocio (todavía).

Empresas como Google y Facebook, en cambio, ofrecen un catálogo de servicios gratuitos o de bajo coste que ganan dinero con la publicidad. Y en el siglo XXI, la publicidad se basa en los datos. Por eso recibes anuncios relevantes para tus intereses, actividad y ubicación. Al recopilar datos, Google y Facebook pueden mejorar la eficacia de su publicidad, lo que les permite cobrar tarifas más altas por sus anuncios.

Y es aquí donde llegamos al lado «comercial» de la postura de privacidad de Apple. En primer lugar, para Apple no existe una ventaja monetaria por ignorar la privacidad, ya que la venta de anuncios y datos no forma parte de su modelo de negocio. En segundo lugar, luchar por leyes de privacidad más estrictas y adoptar mayores  políticas de privacidad perjudica directamente a sus competidores, lo que supone una enorme ventaja para ellos. Su apuesta a favor de la privacidad es sin duda un ataque al ecosistema de Google, especialmente el de Android.

Todos queremos unos productos más seguros y más privados, las regulaciones internacionales van por ahí y contar con el apoyo (interesado) de un gigante como Apple garantiza su éxito a la par que dañará las cuentas de resultados de las empresas que trafican con nuestros datos personales. Este daño para algunos será pequeño pero para otros será enorme y como prueba, esta gráfica (fuente).