Dentro de la fauna de los bancos centrales tenemos identificadas dos especies dominantes, las palomas y los halcones, que como si fuese la canción de Torrebruno (esto solo lo conocerán los que están a punto de terminar de pagar su hipoteca) todos quieren ser los campeones.

Los halcones, tienen una obsesión, la inflación y harán todo lo necesario para prevenirla y si llega, combatirla. Suelen estar a favor de controlar el gasto público y tienden a preferir tipos elevados para no recalentar la economía. Los halcones suelen habitar en los países del norte, especialmente en Alemania.

Las palomas son casi la antítesis de los halcones y creen que los tipos de interés se tienen que manejar para favorecer el crecimiento económico aunque esto traiga una subida de precios. Suelen habitar en el sur de Europa, especialmente en la zona mediterránea.

En inglés halcon es hawk y paloma dove, de ahí que las políticas de uno sean «dovish» (tipos bajos) o «hawkish» (tipos altos). Para ponerles nombre y cara, Trichet era un halcón de pedigrí y Draghi una paloma de competición.

Durante los últimos años los halcones han estado en su nido sin atreverse a salir de él aunque recientemente el halcón real asomó un poco la cabecita, fue Jens Weidmann el máximo mandatario del Bundesbank (banco central de Alemania) endureció  su mensaje intentando allanar el terreno para futuras subidas de tipos de interés.

Pero en cuanto un halcón asoma el pico enseguida vienen las palomas para que no salga de su nido y el viernes pasado Isabel Schnabel, miembro del BCE quiso dejar claro que la política «dovish» va para rato.

Estamos viendo bastantes señales alentadoras, viendo la luz al final del túnel. En primer lugar, ahora tenemos vacunas. La vacunación avanza lenta pero constantemente. La economía mundial se está recuperando más rápidamente de lo que habíamos previsto. Y el considerable paquete fiscal previsto por la administración Biden probablemente tendrá efectos secundarios positivos en la zona del euro

Un aumento demasiado abrupto de las tasas de interés reales como consecuencia de la mejora de las perspectivas de crecimiento mundial podría poner en peligro la recuperación económica

Nos aseguraremos de que no haya un endurecimiento injustificado de las condiciones de financiación

Y mientras tanto, tenemos a los hipotecados que apoyan a muerte a las palomas y los ahorradores que lo hacen con los halcones. De momento el partido lo ganan por goleada las palomas pero no deberíamos descartar que dentro de unos meses comencemos a ver la remontada.