¿Alguna vez habéis probado una aplicación de inversión en bolsa con cero comisiones? (la más famosa a nivel mundial es Robinhood, con 13 millones de usuarios pero en España tenemos varias.

Su uso es realmente sencillo y además como no te cuesta nada comprar y vender acciones, lo haces muy frecuentemente, casi sin pensar. Funcionan muy rápido, puedes ver lo que ganan otros, copiar sus carteras operar con futuros e incluso invertir en criptomonedas. Siempre hay algún activo en el que invertir durante las 24h del día.

Llega un momento en el que estás tan metido que parece un juego y el dinero que ganas y pierdes parece la puntuación de un arcade clásico. Como los mercados no descansan, tú tampoco lo haces y tienes que mirar el móvil en cada momento aunque hayas puesto stop loss para evitar pérdidas. Si te olvidas de mirar el móvil no pasa nada porque te envía una notificación. Si ganas con una inversión inmediatamente quieres buscar otra para sentir de primera mano la magia del interés compuesto.

Evidentemente también pierdes pero sabes que si inviertes el doble podrás compensar esa pérdida, esto no es la ruleta en la que solo se premia la suerte, esto es el mundo de la bolsa en la que ganan los astutos como tú. Estamos en el mercado más alcista de la historia y hay que aprovecharlo y cuando pinche, nos pondremos cortos y aprovecharemos el mayor recorte de la historia. Win win.

Vendes toda tu cartera y has ganado un pico. Lo tuiteas para que tus seguidores lo vean. Tienes liquidez y podrías esperar a encontrar una buena oportunidad pero ¿por qué dejar que el dinero te lo coma la inflación si puedes invertirlo? Has oído hablar de una empresa china de coches eléctricos, puede ser la nueva Tesla. Inviertes.

Han pasado dos días y solo ganas un 2%, no merece la pena, mejor meterlo en las criptomonedas, total comprar y vender es gratis. Elon Musk ha hablado del Dogecoin y se ha disparado, vamos a ver si cazamos algo. Compras.

Llevas ya un 10% ¿Y si nos atrevemos con GameStop? Entras sabiendo el riesgo. Pierdes un 40% en un día. Lo asumes y sabías que era peligroso. No pasa nada, metes un poco más de dinero en la App y vas a por Virgin Galactic, que tiene muy buena pinta. Sube un 10% en un día, metes un poco más. Vendes, lo tuiteas.

Tesla parece un corto de libro, así que inviertes pensando que va a bajar, te apalancas por 5. La acción sube un 4% en un día por lo que pierdes un 20%. No pasa nada, metes un poco más de dinero en la App. Como decían en el «un, dos, tres»: Aquí hemos venido a jugar (vale, esto no lo pillarán los millennials que me lean).

Y llega un día en el que tu pareja te pregunta ¿Me estás poniendo los cuernos con otra? Te pasas todo el día delante del móvil y está insoportable.

Y tú dices, estoy invirtiendo pero lo dejo cuando quiera. Pero no quieres, estás enganchado.

Estas apps de inversión han cogido directamente  la experiencia del usuario de los casinos: Fomenta la inmediatez y el compromiso frecuente. Robinhood está diseñado y gana dinero en base a que los clientes operen de forma adictiva.

Aprender a invertir y entender los mercados es algo bueno, al igual que conectar con tus amigos en redes sociales… hasta cierto punto. Las redes sociales y los juegos de azar tienen el mismo mecanismo psicológico adictivo: las recompensas variables, como puedan ser «Me Gusta» o interacciones con cualquier publicación.

Un estudio realizado por la Chicago Booth School of Business señalaba, hace ya nueve años, que Facebook, Twitter tienen una capacidad de adicción mayor que la del tabaco o el alcohol porque, entre otras cosas, acceder a ellas es sencillo y gratuito. Igual que cualquier sustancia adictiva. El feedback positivo genera que en nuestro cerebro se liberen endorfinas y asociamos el refuerzo positivo con las sensaciones agradables que sentimos al recibir ese estímulo, que a su vez, se vuelve adictivo.

¿Y qué sale si mezclamos lo más adictivo de las redes sociales con lo más adictivo de los juegos de azar? Que te sale una aplicación de inversión en bolsa y no es lo mismo perder seguidores de Twitter que perder tus ahorros.

Y todo esto, está ocurriendo en el momento en el que muchos estamos cayendo en pequeños vicios, la pandemia.