Noticias - 20 marzo 2019

Banco de España teme “otro año en barbecho” para la reducción del déficit público, que eleva por los ‘viernes sociales’

El Banco de España se ha mostrado “un pelín insatisfecho” con la reducción del déficit público al temer “otro año en barbecho” para la consolidación fiscal, ya que pronostica una rebaja de solo dos décimas para este año, hasta el 2,5% del PIB, frente al 2,7% en el que cerró en 2018.

Así lo ha advertido el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, durante la presentación del informe sobre proyecciones macroeconómicas de la economía española, en el que el Banco de España eleva una décima la previsión de déficit público para este año, hasta el 2,5% del PIB, y la mantiene en el 2% y en el 1,8% en 2020 y 2021, respectivamente.

Arce ha explicado que el panorama en términos presupuestarios ha cambiado “muy poco”, ya que en diciembre ya se incorporaban algunas de las medidas con más posibilidades de ver la luz, como el alza del SMI o la subida del sueldo de funcionarios, si bien ha indicado que el aumento de una décima de la previsión de déficit para este año se debe a algunas de las medidas aprobadas vía real decreto en los llamados ‘viernes sociales’.

En concreto, ha citado, con un impacto “relativamente pequeño”, medidas como la recuperación del subsidio para mayores de 52 años, la exención del IRPF en las prestaciones de paternidad o el aumento de los permisos de paternidad.

También ha señalado que aunque se mantiene la previsión de crecimiento para este año en el 2,2% en términos reales, la estimación para el PIB nominal se ha reducido en tres décimas, hasta el 3,6%, lo que repercute igualmente en el déficit público.

Por el contrario, contribuirá a la reducción del déficit el aumento de las bases máximas de cotización, que no se contempló en diciembre, y la actualización de los datos de recaudación, que están siendo “positivos” en la parte final del ejercicio 2018.

En cualquier caso, ante la previsión de una reducción de solo dos décimas del déficit público, desde el 2,7% del PIB estimado en 2018 al 2,5% del PIB este año, Arce teme “otro año en barbecho en términos de consolidación fiscal”. “Reducir solo dos décimas el déficit, siendo uno de los déficits más altos de la zona euro, a nosotros nos deja un pelín insatisfechos”, ha apostillado.

POLÍTICA FISCAL “CLARAMENTE EXPANSIVA”

Además, ha advertido de que si finalmente se materializan sus previsiones de un déficit público del 2,5% y un crecimiento del 2,2%, la política fiscal de este año tendrá un tono “claramente expansivo y procíclico”, por lo que se introduciría estímulo en un momento “ya bastante favorable” por sí solo.

Por otra parte, Arce cree que en la decisión de la Comisión Europea de sacar del Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE) a España cree que “dominará” el haber rebajado el déficit público por debajo del 3% del PIB, si bien ha recordado que con la literalidad de las normas europeas, la decisión también se basa en otros elementos, como las condiciones acerca de la sostenibilidad de la reducción del desajuste.

DEUDA

Respecto a la deuda pública, ha pronosticado una reducción “muy gradual”, que situará la ratio de deuda pública en torno al 95% del PIB en el año 2021, por lo que ha subrayado que debe desplegarse una estrategia de consolidación fiscal para llevar ese nivel a cotas “manejables”. Eso sí, ha realizado una lectura “positiva” del hecho de que buena parte de la deuda pública española se encuentre en manos de extranjeros, ya que evidencia “confianza en la economía española”, tal y como se constata en los resultados de las últimas subastas del Tesoro.

Asimismo, prevé que la capacidad de financiación frente al resto del mundo descienda por debajo del 1% del PIB, debido a cierto deterioro del superávit de bienes no energéticos y servicios. En detalle, proyecta una prolongación de las necesidades de financiación de los hogares, con un ligero repunte de su ahorro, y una reducción gradual de las necesidades de financiación de las administraciones públicas.

SIN CONTAGIO DE ITALIA PERO PREVISIBLE MENOR CONSUMO DE HOGARES

El organismo supervisor mantiene sus previsiones de crecimiento para la economía española en el 2,2% este año, el 1,9% en 2020 y el 1,7% en 2021, en línea con las anticipadas en diciembre, debido a que se compensa entre sí el comportamiento reciente de la actividad, algo “más dinámico de lo esperado”. No obstante, constata un “cierto empeoramiento” de las perspectivas de corto plazo como consecuencia del deterioro del contexto exterior.

El director general de Economía y Estadística del Banco de España ha indicado que el contagio de la situación en Italia ha sido “muy modesto”, aunque sí se produjo “algún diferencial” en los inicios de la crisis financiera transalpina, si bien luego “se moderó bastante”. De hecho, los últimos episodios de tensionamiento en Italia “no han tenido una traslación tan intensa en la deuda española y portuguesa”, por lo que ha insistido en que el efecto es “muy modesto” por el momento”.

Sin embargo, ha advertido de que si Italia se enfrenta a un escenario peor que el actual, con un tensionamiento financiero “grave”, le afectará “mucho” a la zona euro y por consiguiente a la economía española.

A pesar de que el consumo de los hogares sigue siendo la principal palanca de crecimientos, Arce ha indicado que también ha ayudado el consumo de las administraciones públicas, y ha avisado de que se está constatando que las tasas bajas de ahorro “no pueden dar de sí” y el buen comportamiento del consumo de familias refleja que ya van “con el pie en el acelerador bastante hundido”.

En todo caso, ha dicho que este freno del consumo de los hogares no es comparable con la incertidumbre derivada de las elecciones u otros factores como el “desacople” entre las subidas salariales y la productividad y, en mayor medida, el impacto de la desaceleración de la zona euro, compensado por los tipos de interés negativos y los menores precios del petróleo.

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