La expresión «hacerse el sueco» al parecer no proviene de los suecos de Suecia, sino de la palabra latina soccus: el calzado que en teatro romano antiguo llevaban los cómicos. De soccus viene zueco (zapato de madera de una pieza), zocato (zurdo) y zoquete (tarugo de madera corto y grueso). Por lo tanto, hacerse el sueco equivale a hacerse el torpe, el tonto o el que no entiende lo que se le dice.

Así que la única expresión que teníamos que ponía mal a los suecos resulta que se refería a unos zapatos. Porque por lo demás, os suecos (y las suecas) nos dan bastante envidia.

Suecia está  entre los mejores países para hacer negocios (el 9), tiene un buen índice de desarrollo humano (el 15), una gran renta per cápita (8), acceso a internet (2), índice de competitividad (10) goza de baja corrupción, alta innovación, mejoras en la igualdad de género y tiene una alta esperanza de vida (13). En general está en una posición muy alta en cualquier indicador económico y social. Algo que tiene mucho mérito pensando que hace solo 100 años, era uno de los países más pobres de Europa.

¿Cómo lo hicieron?

Carl Bildt, ex primer ministro sueco ofreció hace poco una entrevista al Foro Económico Mundial, en donde explicó los cinco factores que cree que pueden estar detrás del éxito de su país.

  1. Tiene una historia pacífica: Suecia tuvo la suerte de permanecer fuera de la primera y segunda guerra mundial y esto permitió al país evitar la pérdida de vidas e infraestructura que otros países sufrieron.
  2. Está abierto al mundo: No te cierres. El éxito proviene de la integración con el mundo. Hay mucho que aprender y que compartir con los demás; Y esto no sucede cuando vives detrás de una pared.
  3. Tiene el tamaño correcto: Suecia no es tan pequeña como para que pueda considerarse irrelevante ni tan grande como para que pueda creerse que es más importante que otros países. Si no eres grande, adopta la mentalidad de que realmente tienes el tamaño adecuado.
  4. Se gastó sabiamente: Si los elementos trabajan a tu favor y tu cuenta corriente crece, entonces es importante gastar sabiamente. En el caso de Suecia, el país invirtió principalmente en el bienestar social y el sistema educativo.
  5. Lucha contra la corrupción: La corrupción no es un defecto genético y nadie es inmune a ella», es una cuestión de cómo organizar la sociedad. La rigurosa aplicación de la ley, la transparencia y la coherencia son elementos clave en la lucha contra la corrupción.

España lleva casi 80 años en paz, indudablemente está abierta al mundo y tiene el tamaño correcto.  Ahora sólo falta gastar sabiamente y luchar contra la corrupción. No parece tan difícil ¿no?

Seriamos como Suecia pero con buen tiempo.