Los fondos que replican al Ibex35 tienen que comprar y vender algunos de sus componentes en cuanto cambian de forma apreciable de valor porque si quieren replicar al índice deben tener el porcentaje de cada miembro que coincide con su peso en el índice. Esto significa que si Santander supone el 10% del Ibex, los fondos deben tener un 10% de su cartera en Santander pero si las acciones de dicho banco suben de precio, o bajan los otros 34 y por tanto su peso dentro del índice aumenta, deben también aumentar en la misma proporción su volumen de acciones del Santander. Esto provoca una clara consecuencia y es que el fuerte movimiento de un valor grande se vea retro-alimentado ya que si sube más que los demás, los fondos que replican el índice en el que esté dicho valor deben comprar más y si baja más que los demás, como también baja su peso dentro del índice, deben venderlo. Esto de algún modo “protege” a todos los que invierten en fondos que replican índices (lo que yo más aconsejo al pequeño inversor) pero amplifica en exceso tanto las subidas como las bajadas de sus componentes.

También es otra prueba más de algo que vengo diciendo hace años: los índices bursátiles miden de forma muy parcial la evolución de la bolsa, del conjunto de empresas cotizadas y de lo que realmente gana o pierde el inversor medio. Por ejemplo, alguien que en 2016 haya comprado un fondo que replica al Ibex si tenemos en cuenta dividendos cobrados menos comisiones hasta habrá ganado algo, sin embargo si es alguien que, como creo hace la mayoría de pequeños inversores, ha comprado 4 o 5 valores y uno de ellos ha sido Popular, es casi seguro que ha visto volar más del 10% de su capital ya que si con el 20-25% de una inversión ha perdido el 70% mucho tendría que haber ganado en los otros 4 para que esto no fuera así. Y eso si, como hacen muchos, no se ha doblado en la caída aumentando con ello su exposición al Popular. Y es que accionistas del Banco Popular hay cientos de miles, algunos más habrá de Iberia y millones de Telefónica, valores que están entre los que más bajaron en 2016 en bolsa. No creo que ningún pequeño inversor haya reducido su posición en ellos en plena caída y la haya aumentado en valores que sí han subido, como Repsol por ejemplo, para amortiguar el efecto.

Y ojo, que cuando digo fondos que replican el Ibex no hablo de fondos de gestores que invierten en bolsa española, ahí ya se depende de la habilidad del gestor que invierte donde quiere en la proporción que quiere, hablo de fondos que repliquen el índice para que el que los contrate pueda disfrutar de una rentabilidad para su dinero similar a la del índice.

En resumen, por un lado para el pequeño inversor hacerse una cartera propia es un riesgo muy grande porque lo normal es que no sepa gestionarla y aunque sepa, le resultaría muy caro en comisiones ir ajustando los riesgos para replicar los movimientos del mercado y por otro, que las pérdidas (y los beneficios) reales de los inversores en bolsa española no se deberían medir por la evolución del Ibex, tanto porque como índice es tramposo (va pesando más en él el valor que más sube mientras el que baja reduce su peso, incluso expulsándolo para introducir otro nuevo valor cuya tendencia sea alcista) como porque no refleja las inversiones reales en bolsa que hace la gente. Como orientación el Ibex nos sirve y como sabemos que pasa algo similar en el resto de índices bursátiles internacionales, para comparar también pero no es un reflejo fiel de lo que el inversor bursátil español gana o pierde.

En bolsa, las primeras sesiones del año siguen manteniendo el tono positivo del año pasado (y la debilidad relativa del Ibex respecto a los demás índices), incluso Wall Street ha marcado máximos históricos esta semana aunque los 20 mil del Dow Jones han supuesto una barrera complicada de superar. La volatilidad se mantiene baja y no hay movimientos apreciables en casi ningún activo si exceptuamos el crudo que ya ha marcado más de un 10% entre mínimos y máximos de 2016. Es curioso que el petróleo últimamente se mueva más, incluso en una misma sesión, que la renta variable. En cuanto al futuro, por estadística, en bolsa lo mejor de enero ya lo deberíamos haber visto pero es posible que la investidura oficial de Trump retrase el momento de los grandes movimientos. Como imagen os traigo esta tabla que ha publicado este martes el Tribunal de Cuentas con el coste por entidades de la “reestructuración financiera” de la que hablamos aquí este lunes (se supone que la factura se reducirá en varios miles de millones cuando se privaticen Bankia y BMN aunque sigue siendo mucho dinero perdido):

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