En esta imagen podemos apreciar cómo la crisis se ha cebado en España e Italia mientras Francia y Alemania hace ya años que la superaron. En este gráfico no sale Grecia porque habría que hacer otra escala para que cupiera su desplome…

¿Significa esto que la Eurozona perjudica especialmente a España y a Italia? Pues si alejamos el zoom y hacemos el mismo gráfico pero desde 1997 vemos que a uno sí y a otro no.


Resulta que España, junto a Grecia, fue durante muchos años el país que más mejoró, en términos de PIB, gracias a la entrada en el €. Mucho más que Alemania y Francia. El gran patito feo es Italia, que se quedó atrás en la expansión y sigue atrás en la crisis teniendo prácticamente el mismo PIB que cuando empezó el siglo. Grecia es un caso aparte, su caída ha sido gravísima y aun así, tiene –al igual que Italia- el mismo PIB que cuando entró en la Eurozona.

Visto de este modo, a pesar de todos los problemas acecidos tras la crisis de 2008, a España le ha merecido la pena el ingreso en el Euro y no así a vecinos suyos como Italia y Grecia. Su fracaso otorga más mérito a nuestras cifras pero en mi opinión, aunque la comparación es muy interesante y seguro ayuda a aclarar algunas ideas, no tenemos ni idea de cómo nos hubiera ido fuera del euro. Podemos imaginarlo, podemos razonarlo y sinceramente, yo aunque creo que la Eurozona como tal está condenada a desaparecer, pienso que España hizo bien en entrar, fue un gran éxito histórico conseguir hacerlo  y a pesar de la virulencia de la crisis, ha merecido la pena. Puedo dar muchos argumentos, seguro otro que piense lo contrario también pero lo cierto es que nunca lo sabremos con seguridad porque no es posible volver atrás en el tiempo y comprobarlo.

Lo que sí sabemos es que salirse ahora de forma unilateral provocaría un fuerte shock económico. Y se está tan seguro de ello que el gobierno griego el año pasado prefirió tragar con las condiciones que le impusieron contra la voluntad de su pueblo, antes que comprobar lo duro que podría ser un Grexit. Esta semana hizo un año del referéndum en el que ganó el Oxi y no sirvió para nada… Seguramente los griegos estén ahora mejor que si se hubieran largado de la Eurozona haciendo un “simpa” a la comunidad internacional pero que un gobierno organice un plebiscito y luego no haga caso a su resultado nunca es algo positivo. Es una derrota de la democracia… y de Europa. Imagino alguno verá similitudes con el Brexit, una votación cuyo resultado nadie realmente importante en el mundo parecía querer.

Independientemente de lo que afecte a las finanzas globales o a la propia cohesión territorial del reino Unido o incluso a su solidez financiera (ya hay varias gestoras en valores inmobiliarios británicos que han paralizado reembolsos): ¿Qué pesará más, la decisión democrática de los británicos en un día determinado o los argumentos, aparentemente más racionales, defendidos por la mayoría de representantes políticos elegidos por ese mismo pueblo británico? No lo sabemos y aunque sigo creyendo que las consecuencias políticas del Bréxit se harán notar y mucho (por de pronto Hungría celebrará un referéndum el 2 de octubre con la siguiente pregunta: ¿Quiere que la UE le obligue a acoger refugiados?) dudo que pueda haber marcha atrás.

Sin embargo los mercados los últimos días de Junio parecieron creerse que en realidad el Bréxit no sucederá (ya pasó que los franceses rechazaron en votación en 2005 el Tratado de Lisboa para una nueva constitución europea y aún así su gobierno lo ratificó en 2007) o que no tendrá demasiadas consecuencias y quizás eso explique que la semana pasada al final el Ibex por ejemplo subiera más del 6%, bastante más si contamos desde los mínimos del lunes anterior… Y así casi todos los índices y aunque sigo creyendo más en el maquillaje fin de trimestre, también supimos que, una vez más, estaba la mano del BCE detrás  ya que, cansado de tener que pagar para poder comprar bonos alemanes para ser equitativo con cada miembro, puede cambie la composición de sus compras de deuda lo que favorecería al resto de países. El caso es esa fuerza alcista –o más bien exagerado rebote- de la anterior vació las baterías de la actual en la que ha habido predominio de las ventas, pesando en Europa sobre todo la mala situación de la banca italiana que parece condenada a pedir un rescate (y ojo, que en España el rescate se pidió para salvar a los bancos creados a partir de las cajas y ya nacionalizados pero en el caso italiano, sería destinar dinero público a salvar bancos privados). El fuerte rebote de la plata las últimas semanas también merece comentarse, está optando a ser el activo estrella del año. Por último, hoy los mercados estarán atentos al dato de paro mensual USA que se supone dará pistas para intuir lo que hará la FED en su próxima reunión. Al fin y al cabo Wall Street, a pesar de Europa, está en positivo en el año y muy cerca de máximos históricos.

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