Durante algunas semanas y aprovechando el verano voy a relataros, en forma de artículos algo resumidos, 10 fragmentos del libro –aún no acabado- que estoy escribiendo inspirado en los casi 600 artículos que he publicado en esta web desde otoño de 2008

Prólogo.

Especular es un verbo estigmatizado en estos tiempos pero según la R.A.E. no es sólo “Efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios” también es “Meditar, reflexionar con hondura, teorizar” y este libro trata sobre eso, sobre mis meditaciones, reflexiones y teorías sobre esta crisis. ¿Por qué a alguien le puede interesar lo que yo piense y trasmita aquí? No me siento capacitado para contestar a esa pregunta pero sí puedo afirmar que mi visión es absolutamente subjetiva –como todas- pero a la vez independiente lo que no es muy común en estos tiempos. Y es independiente por el primer significado, antes citado, del verbo especular. Sí, mis ingresos proceden de la especulación (entendida como comprar y vender en mercados organizados) y no de lo que escribo por lo que puedo permitirme expresar lo que me apetezca sin pensar en las consecuencias económicas de ello. Esto debería ser así siempre pero por desgracia nunca ha sido lo habitual y con la actual crisis, aún menos. No me las voy a dar de moralista, puedo entender que si un medio está a punto de quebrar y sobrevive gracias a un banco que le refinancia la deuda, no pueda evitar publicar artículos alabándole o que una web se “olvide” de hacer hincapié en alguna noticia negativa de la compañía que más le paga por los banners publicitarios pero como lector siempre prefiero una opinión sincera que una condicionada a factores ocultos y espero que los demás piensen como yo.

Además de independiente, mi opinión también tiene criterio ya que he trabajado 20 años en los mercados financieros por cuenta ajena a lo que sumar los ocho años que llevo dedicándome a mover mis ahorros. Aparte de como profesión, la economía –no desde un punto de vista académico, en la Universidad estudié Historia- siempre me ha interesado mucho y he leído sobre ella a nivel de cualquier licenciado y, desde que empecé a escribir en blogs en internet pero sobre todo desde hace 6 años que publico en www.euribor.com.es, ha sido mi principal inspiración “literaria”. Y es que, más allá de cifras y fórmulas y más allá de la gravedad de la actual crisis que lo ha puesto de moda, tanto el componente psicológico como el social son determinantes en la evolución de la economía y eso la convierte en un tema ameno del que hay mucho que decir. Todos los días me sorprendo leyendo sobre muy diversos temas ya que soy muy curioso y casi un lector compulsivo al que tienta todo lo que considera interesante, incluso cuando mis escasos conocimientos me impiden profundizar como me pasa con la astrofísica o la astronomía, pero la economía y la historia son mis temas preferidos y, dada la importancia histórica de la actual crisis económica, están muy unidos. En cualquier caso, me guía la duda, el escepticismo, el cuestionarlo todo, incluso mis propias reflexiones, por lo que en este escrito expongo conclusiones pero quizás sean más interesantes las preguntas que planteo.

Por último, quiero hacer hincapié en que mi intención no es demostrar lo mucho o poco que sé sino hacer un relato breve, accesible al gran público y a ser posible ameno ya que prefiero pecar por simplificar y ser lo más claro que pueda en mi exposición. La economía no es una ciencia exacta y es muy interesante conocer todas las teorías que existen y los puntos de vista que han llevado a que se hayan concedido grandes premios –como el Nóbel- y reconocimientos varios a economistas que piensan de forma radicalmente diferente pero no es el objeto de este texto. Así que sin más preámbulos, paso a detallar el esquema de este libro que creo será una buena forma de expresar cuales son mis intenciones con él:

 

Y como el post de hoy ha quedado un poco breve, os hago un añadido. En este gráfico podemos ver cómo con cada crisis en los EUA (zona sombreada) aumenta el miedo y los emisores de deuda privada deben aumentar los tipos de interés para poder colocarla y una vez recuperada la confianza se vuelve adonde se estaba

Ese es para mi el gran culpable y responsable de esta crisis, el no querer cambiar un sistema que garantiza una recesión al menos cada década y el coste social que éstas suponen como podemos comprobar en esta imagen de la tasa de paro también en los EUA (y ojo a cuál es el nivel actual de parados de larga duración respecto al total):

Aún no tengo decidido si lo publicaré algún día pero cualquier comentario hoy o en próximos artículos que pueda mejorar el resultado final será agradecido.