La deducción por vivienda habitual se puede materializar a través de la desgravación por el dinero depositado en las cuentas vivienda, por las cantidades aportadas a la compra de una vivienda sea por ahorros sea por financiación ajena, por el alquiler tanto por parte del inquilino como por parte del arrendador y también por la construcción, reforma y rehabilitación.
La deducción por vivienda habitual se presenta así como una de las principales fórmulas para pagar menos a Hacienda de entre las diversas maneras de abaratar la factura fiscal.
Haremos una breve reseña del concepto y legislación de la deducción por inversión en vivienda habitual para luego comparar y diferenciar la que corresponde a la adquisición de la misma, de la que se alquila para denotar la gran diferencia de vivir bajo un mismo techo pero financiándonos de distinta manera.