La EPA en España es, como su primer acrónimo indica, una encuesta con resultados trimestrales que realiza el INE a unas 65 mil familias (unas 200 mil personas) a las que se amenaza con una multa si los datos que ofrecen no son reales. Lo que intenta determinar es la cifra de las personas que, estando en condiciones de trabajar, quieren hacerlo y buscan trabajo –la población activa- y con ese dato, ofrecer diferentes conclusiones: ocupados, desocupados, diferencias por tramos de edad etc… Por el contrario, el dato del INEM lo que ofrece son los parados que están apuntados y no están haciendo cursos por lo que en general, éste se queda corto a la hora de medir el desempleo mientras que la EPA suele exagerar. No obstante, punto arriba o abajo, el cálculo de la EPA hace ya años que se homogeneizó –gracias a Eurostat- para poder comparar los resultados con otros países de nuestro entorno (si bien en España la edad legal para poder trabajar son los 16 años mientras que en el resto de la UE son los 15) por lo que aunque no sea exacto, no hay duda que nos señala como el país con mayor tasa de paro del mundo desarrollado aportando a Europa casi 1 de cada 3 parados.

Analizando con detalle las cifras del viernes pasado vemos que la cifra de ocupados -17,8 millones- se había reducido en 600 mil mientras que la de parados, a cierre de 2011 era de 5,2 millones, 577 mil más que un año antes. Eso significa que el grueso de los nuevos parados en España no fueron jóvenes que buscaban su primer empleo sino personas que un año antes tenían ocupación. Esto es muy preocupante porque supone que tras 4 años de crisis se sigue destruyendo empleo. Y es cierto que la tasa de paro -22.85%- sube algo su porcentaje porque la población activa disminuyó en 53.400 personas –cifra pequeña si tenemos en cuenta que 400 mil extranjeros dejaron el país durante 2011- y se puede argumentar que incluso se esperaba peor y que hay mucha economía sumergida, y que un sábado por la tarde los centros comerciales están llenos etc. etc. pero lo cierto es que estas cifras demoledoras ensombrecen las mejoras de la bolsa, la deuda, el euro… Si además analizamos los datos por comunidades autónomas nos fijamos que hasta Eusakdi –la mejor, con un 12.61%- supera con creces la media de la €zona que a su vez está en máximos (10.4%) y que la peor –Andalucía, 31.23%- es también la más poblada.

También el viernes pasado se conoció el dato del PIB de los EUA, mostrando un crecimiento que envidiamos en toda Europa. Sin embargo, no sólo salió por debajo de lo esperado, además más de dos terceras partes del avance se debió a los inventarios, esto es, el stock de las empresas que o bien no han vendido (razonable porque la última cifra de ventas al por menor fue decepcionante) o bien compraron de más esperando colocarla (algo típico de la temporada navideña) en un futuro próximo. De esto se deduce que el próximo dato verá una reducción de esta partida por lo que la subida del PIB será menor en el primer trimestre de 2012, ralentización que ha anticipado también esta semana el Consumer Confidence y el PMI de Chicago. Ese mismo día se publicó una reducción del ráting de algunos países europeos por parte de Fitch –por cierto, empresa calificadora francesa de capital europeo no anglosajón- pero como ya pasó con S&P, el mercado –y especialmente nuestra moneda- no sólo no hizo caso, incluso reaccionó al revés de lo que sería lógico esperar demostrando el poco seguimiento que se hace a estas compañías en un entorno donde apenas hay inversores que analicen el por qué de las noticias y sí mucha especulación. Hay tanta que el consenso general es que el euro rebotó tanto desde sus mínimos porque era tan grande el volumen de la posición especulativa corta abierta que los stops han ido saltando y retroalimentando el movimiento. Y contra eso no han podido ni el enésimo fracaso con Grecia ni su contagio a nuestra vecina Portugal.

Aquí quiero dejar un apunte sobre Portugal. Tiene en común con Irlanda y Grecia que gastaron demasiado, se endeudaron en exceso para cubrir esos gastos y con su actual crisis interna, la baja actividad económica global y la desconfianza general han sido incapaces de afrontar sus vencimientos. La única diferencia con España o Italia son sus escasos recursos, debido en gran parte a su pequeño tamaño. Los 3 acabaron pidiendo ayuda al exterior ante la incapacidad para financiarse. Pero Portugal no mintió en sus cuentas como Grecia ni hundió al país para salvar a sus bancos como Irlanda. Sus ciudadanos no son famosos por el enorme fraude fiscal ni la corrupción. Las condiciones para el rescate de Grecia no se han cumplido ningún trimestre, por ellos se han tenido que ampliar los fondos públicos y los inversores privados tendrán que perdonarles en torno al 70% de las deudas y aún así su situación no mejora. Irlanda está teniendo buenos datos pero a costa de una muy baja fiscalidad sobre beneficios empresarialesalgo que, como se aprecia en la siguiente tabla, es una clara competencia desleal dentro de una misma zona económica:

Portugal ha cumplido con todo en 2011: los recortes en gasto público, las metas de reducción del déficit, el incremento de impuestos, la liberalización del mercado de trabajo… Ha hecho todo lo que se le ha exigido a cambio de los 78 mil millones que le han prestado hasta 2013 pero está siendo víctima del contagio de la crisis griega y de la incompetencia de los políticos europeos respecto a un problema tan pequeño como era el país heleno a finales de 2009. No digo que sean inocentes, al fin y al cabo todos deberíamos tener nuestras cuentas saneadas (familias, empresas –incluyendo por supuesto las financieras- y estados) pero si Europa y el FMI se empeñan en prestar dinero a un país a cambio de unas condiciones y ellos las cumplen pero no sirve para nada, ¿No será que el error está en las condiciones?

Por último, tras el rally bursátil –excepto del Ibex-, del euro y de la deuda periférica -excepto la lusa- de las primeras cuatro semanas de 2012 en el que algunos índices de bolsa han alcanzado objetivos previstos para todo el año, esta semana el entusiasmo no se ha frenado. Y eso que febrero es un mes según la estadística bastante neutro. Eso sí, según otra desde 1950 el 91,6% de los años en que enero ha terminado al alza el año completo lo ha hecho también…lástima que el Ibex no lo lograra

Algunos links.