¿Qué es lo primero que has pensado al ver la imagen? Seguro que nada bueno ;) Pues ten cuidado con lo que ves, o más bien con lo que dices que has visto u oído, lo que para unos puede resultar un «cotilleo» divertido, a otros les puede arruinar su carrera y su vida personal.
La máquina de agua, la de café, el cuarto de baño o el lugar destinado al cigarrillo son los lugares ideales para comenzar con los rumores. Muchas veces comienzan como una broma y en otros casos, como una mala interpretación de una conversación o de una imagen.
Una vez que el rumor está lanzado, el mal ya está hecho y tarde o temprano, llegará a ti, te enterarás qué dicen de ti por los pasillos. Cuando esto suceda, tienes que intentar cortarlo de raiz y si puedes, demostrar que es falso, pero antes de montar en cólera por toda la oficina, trata de avergiguar cómo comenzó. Tienes que ir tirando del hilo hasta llegar a la fuente.
Si llega a tus oídos un rumor, debes actuar de manera inteligente: no lo divulgues si no sabes si es cierto o no. Nicholas Defonzo, experto en por qué se producen los rumores, aconseja que lo mejor que puedes hacer cuando te llega un rumor es:
