¿Qué es lo que pesa más en una casa?.

Ante una pregunta tan sencilla, cada uno dirá una cosa en función del contenido que tiene su casa, unos dirán que un piano, otros que la nevera y muchos afirmarán que lo que más pesa es la hipoteca. Pero la inmensa mayoría obviarán la respuesta correcta pese a que la tienen delante de sus ojos e incluso la respiran. Lo que más pesa en una casa es el aire.

Si tenemos que a 15 grados C y 1 atm (más o menos unas condiciones estándar) la densidad del aire es 1.225 kg/m3 y si elegimos una casa de 100 m2 con una altura al techo de 2.5 m entonces nos da que el aire de esa casa pesa (aproximadamente): 1.225 kg/m3 * 100 m2 * 2.5 m = 300 Kg

Como véis a la hora de medir el peso de las cosas hay que tener en cuenta tanto lo que se ve, como lo que no se ve.

Hoy utilizaremos otra medición más delicada, con muchas cosas que se ven, que se van y que vienen. La balanza de pagos, el método que los países utilizan para controlar todas las operaciones internacionales monetarias en un período de tiempo concreto.

Normalmente, la balanza de pagos se calcula cada trimestre y cada año. Todas las operaciones llevadas a cabo por los sectores público y privado se tienen en cuenta en su medición para determinar cuánto dinero entra y sale de un país. Si un país ha recibido dinero, esto se conoce como un haber, y si un país ha pagado o entregado dinero, la operación se considera un debe. Teóricamente, la balanza de pagos debería ser cero, significando que los activos (haber) responsabilidades (debe) deberían equilibrarse. Pero en la práctica no suele ocurrir y, de este modo, la BP puede indicar al observador si un país tiene déficit o superávit y dónde surgen las discrepancias dentro de la economía.

Elementos de la balanza de pagos
La BP se compone de tres categorías principales: la cuenta corriente, la cuenta de capital y la cuenta financiera. Dentro de estas tres categorías hay subdivisiones, cada una de las cuales tiene en consideración un tipo distinto de operación monetaria internacional.

La cuenta corriente

La cuenta corriente se utiliza para marcar la entrada y salida de bienes y servicios en un país. Las ganancias de las inversiones, tanto públicas como privadas también se incluyen aquí.

Dentro de la cuenta corriente hay haberes y debes sobre el comercio de mercancías, que incluye bienes como materias primas y productos manufacturados que se compran, venden o se regalan (posiblemente en forma de ayudas). Los servicios hacen referencia a ingresos por turismo, transporte (como los impuestos que se tienen que pagar a Egipto cuando un barco pasa a través del canal de Suez), ingeniería, honorarios por servicios de negocios (de abogados o consultoría de gestión, por ejemplo) y derechos de patentes y derechos de autor. Cuando se combinan, los bienes y servicios constituyen la balanza comercial de un país (BC). La BC es normalmente el grueso de la balanza de pagos de un país debido a que incluye el total de las importaciones y exportaciones. Si un país tiene déficit en la balanza comercial, importa más de lo que exporta, y si tiene superávit de la balanza comercial, exporta más de lo que importa.
Ingresos derivados de activos como acciones (en forma de dividendos) también se registran en la cuenta corriente. El último componente de la cuenta corriente son las transmisiones unilaterales. Se trata de créditos que son fundamentalmente de envíos de los trabajadores, que son salarios enviados por nacionales que trabajan en el extranjero a su país de origen, así como ayuda extranjera que se recibe directamente.

Cuenta de capital
La cuenta de capital es la que registra todas las transferencias de capital internacional, que hacen referencia a la adquisición o disposición de activos no financieros (por ejemplo, un activo físico como el suelo) y activos no manufacturados, que se necesitan para la producción  pero no han sido producidos, como el uso de una mina para la extracción de diamantes.

La cuenta de capital se divide en flujos monetarios que van desde condenación de deuda, transmisión de bienes y activos financieros por la entrada o salida de emigrantes, la transmisión de la propiedad de activos fijos (activos como equipos utilizados para la el proceso productivo a fin de generar ingresos), la transmisión de fondos recibidos por la venta o adquisición de activos fijos, impuestos por donaciones y sucesiones, tasas por sucesiones y finalmente daños no asegurados a activos fijos.

La cuenta financiera
En la cuenta financiera se documentan los flujos monetarios internacionales relacionados con las inversiones en negocios, bienes inmuebles, bonos y acciones.

También se incluyen activos de titularidad del gobierno como reserve extranjera, oro, derechos especiales de giro (DEG) en poder del Fondo Monetario Internacional, activos privados de tenencia en el extranjero e inversiones extranjeras directas. Activos titularidad de los de extranjeros, privados y públicos, también se registran en la cuenta financiera.

El equilibrio
La cuenta corriente debería equilibrarse respecto a la combinación de las cuentas de capital y financiera. Sin embargo, como se ha indicado anteriormente, esto ocurre en contadas ocasiones. También hay que tener en cuenta que con los tipos de cambio fluctuantes, el cambio del valor del dinero puede añadir discrepancias en la BP. Cuando hay déficit, la diferencia se puede compensar con la cuenta de capital. Si un país tiene un activo fijo en el extranjero, el importe prestado se indica como una salida de la cuenta de capital. Sin embargo, la venta de dicho activo se consideraría una entrada de la cuenta corriente (ganancias de inversiones). El déficit de la cuenta corriente se podría por tanto financiar.

Cuando un país tiene déficit por cuenta corriente financiada con la cuenta de capital, el país está realmente renunciando a activos de capital a cambio de más bienes y servicios. Si un país está tomando prestado dinero para financiar su déficit por cuenta corriente, esto aparecería como una entrada de capital extranjero en la BP.

Liberalizar las cuentas
El aumento de las operaciones financieras y comerciales mundiales en el siglo XX estimuló las BP y la liberalización macroeconómica de muchas naciones en vías de desarrollo. Con la llegada del auge económico del mercado emergente, en el que los flujos de capital en estos mercados se triplicó de 50 a 150 millones de dólares desde finales de los 80 hasta la crisis asiática, se instó a los países en vías de desarrollo a eliminar restricciones sobre las operaciones incluidas en las cuentas de capital y financiera a fin de aprovechar esas entradas de capital. Muchos de estos países tienen políticas macroeconómicas restrictivas, por lo que las regulaciones impedían la tenencia extranjera de activos financieros y no financieros. Las regulaciones también limitaban la transmisión de fondos al extranjero. Pero con la liberalización de las cuentas de capital y financiera los mercados de capitales empezaron a crecer, no solo dando lugar a un mercado más transparente y sofisticado para los inversores, sino dando lugar también a la inversión extranjera directa. Por ejemplo, las inversiones en forma de nuevas centrales eléctricas proporcionarían a un país mayor exposición a nuevas tecnologías y eficiencia, finalmente aumentando el producto interior bruto total permitiendo mayores volúmenes de producción. La liberalización también puede dar lugar a un menor riesgo y mayor diversificación en varios mercados.