La Clay Foundation creó en el año 2000 un concurso con un premio de 1 millón de dólares para quienes demuestrasen alguno de los siete problemas del milenio. Uno de ellos, la conjetura de Poincaré fue resuelto recientemente. Este es el listado de los que quedan, del cual francamente no entiendo ni el enunciado de cada uno.

En economía tenemos otro problema que se llevaría, seguramente, un premio mucho mayor que el millón de dólares y se trata de encontrar un indicador que se adelante con fiabilidad a lo que va a ocurrir en la economía. Lo cierto es que tenemos cientos, algunos muy sencillos y otros realmente complejos, pero ninguno con la fiabilidad necesaria. Éste es un tema recurrente y uno de mis favoritos (como ya hablamos en el artículo tituado «Datos que no mueven el mercado«), en él debatíamos sobre algunas propuestas nuestras, entre las cuales dimos con una bastante fiable:

Copero
A mí se me ocurre el indicador ICG. Cuanto peor esté la cosa, más post cuelga ICG al día. Un cordial saludo.

En la BBC hicieron un artículo similar buscando estos indicadores, el pasado 17 de Agosto, veamos que nos contaba, adaptándolo algo a la reliadad española.

¿Cómo se mide un brote verde?

Primero, debemos saber exactamente en consiste un brote verde. ¿Qué pequeño y aparentemente insignificante signo nos está revelando ahora nuestro destino en el futuro cercano?.

No, no es el horóscopo. Si quiere algo pasablemente riguroso, requiere medida. Así que saque su regla, adelante y a medir.

¿Qué es lo que tenemos que medir exactamente?

A veces parece que gran parte de la economía consiste en poco más que la búsqueda de un índice mejor. Esto continúa a pesar de décadas de fracaso. Parte de la dificultad consiste en que brotes verdes diferentes indican diferentes tipos de mejoras. Algunos son sugestivos de todas las cosas que hacemos y vendemos, otros del intercambio, otros de la recuperación en el mercado del hogar. Cualquiera de ellos puede suceder sin los demás.

Si yo fuera a descubrir, por ejemplo, que la altura de las cejas de Zapatero cambian en una proporción precisa al crecimiento del PIB seis meses más tarde, sería un avance económico de proporciones cósmicas. Si realmente existiera tal indicador simple y fiable de las condiciones económicas futuras, predecir la recesión habría sido fácil, apostar en la economía a través de la bolsa se reduciría y probablemente veríamos un mercado derivativo de cejas. Tendría el premio Nobel asegurado.

Lamentablemente no existe tal indicador. Pero eso no ha de desacreditar las formas no convencionales de detectar brotes verdes. Se puede pasar un buen rato identificando los sonidos de campana de la recuperación poco habituales (por lo que queremos que usted sugiera el suyo) el mejor del cual, será el que investiguemos.

A continuación para que empiece a pensar tiene algunas medidas poco habituales de brotes verdes y cambios de dirección sujeridos en las pasadas semanas, y unos cuantos que son más ortodoxos.

Y aquí hay otros cuantos, el resultado de nuestro propia cavilación profunda (dos minutos) sobre una taza de té.

Para acabar, para los curiosos, algunos indicadores guía (para usar el término técnico) parece que funcionan bastante bien, aunque menos útiles que al principio pudiera parecer. Este, por ejemplo, de la OCDE, muestra como un compuesto de indicadores guía (la línea roja) a menudo se mueve seis meses antes de cualquier otra medida real de actividad económica.

No es perfecto, pero no está mal. Incidentalmente, el último compuesto de indicadores guía de la OCDE para el Reino Unido solamente ha estado subiendo durante unos pocos meses por ahora. Un problema es que existen a veces puntos de comienzo de cambio de sentido falsos en los indicadores guía que resulta que no conducen a nada. Los podemos apreciar a posteriori, pero en el momento ¿cómo podemos saber si el último cambio de sentido es un cambio de sentido de verdad o si, como a veces sucede, bailar un poco para volver al sentido inicial? A menudo necesitamos tiempo para confirmar que una tendencia es real, y tiempo, por supuesto, es lo que supuestamente un indicador guía ha de vencer supuestamente.

Los indicadores guía que la OCDE utiliza son bastante completos e incluyen compras de vehículos nuevos, el clima empresarial, las reservas de bienes acabados y la confianza del consumidor, todo pesado, sumado y comparado con una estimación de la tendencia.