Invertir en Vicente

Al igual que la tortilla Española es la reina de las tortillas, la gripe española fue la reina de la gripes, ella solita mató entre 50 y 100 millones de personas en todo el mundo (2,5 al 5% de la población) entre 1918 y 1919, siendo por tanto una de las epidemias más mortíferas de … Leer más

Buscando nuestro «difusor brawn»

Ayer Droblo nos habló sobre el posible impacto de Obama en el sector turístico de nuestro país, automáticamente la conversación derivó en la calidad y potencia de nuestra industria turística, en la polémica de los chiringuitos, los alemanes de Mallorca y los todo incluido del Carible pero lo cierto es que nos guste o no, es lo que sabemos y mejor hacemos.

En otros países saben hacer diferentes cosas, unos símplemente hacen agujeros en el suelo para plantar arroz o sacar petróleo, otros explotan minas de diamantes o coltán y otros se especializan en electrónica. Hoy veremos el caso de tres países que nos deberían de servir de inspiración para buscar alternativas a nuestros motores económicos que se encuentran últimamente un poco gripados, buscamos lo que en la F1 ha sido el «difusor brawn» algún tipo de evolución en nuestro sistema que nos permita mejorar la competitividad.

Para ello rescato este interesante reportaje de «The Economist», esa revista inglesa que siempre nos está metiendo en caña, pero que seguro su redactor jefe verenea en la costa del sol.

Como el artículo es un pelín largo y muchos esperarán a llegar a casa para leerlo con ansia, la pregunta de hoy es. ¿Que alternativas de crecimiento al ladrillo/turismo véis para España?

Fundido en negro y empezamos el primer viaje…

Israel.

images3El escritorio de Dov Moran está lleno de carcasas de móviles. Moran ya ha conseguido un gran avance: inventar las ahora omnipresentes memorias USB. Pero sueña con otro avance: quiere separar «el cerebro» del «cuerpo» de varios dispositivos que controlan nuestras vidas, para permitirnos llevar aparatos pequeños que se puedan enchufar a cualquier cosa, desde teléfonos o cámaras hasta ordenadores. Moran vendió su negocio de memorias USB a SanDisk por 1.600 millones de dólares, creando un próspero grupo tecnológico cerca de su oficina. Esta vez quiere establecer un negocio israelí que dure, desafiando a los gigantes de la industria de los móviles y las cámaras de fotos.

Israel está lleno de aspirantes a Dov Moran. Es la sede de 4.000 empresas de alta tecnología, más de 100 fondos de capital riesgo y una emergente industria de sanidad. Entre las innovaciones que se han desarrollado en el país, se incluyen el chip Pentium (Intel), el buzón de voz (Comverse), la mensajería instantánea (Mirabilis, Ubique), los firewalls (Checkpoint) y la cápsula endoscópica, que permite a los médicos estudiar el interior de los pacientes sin necesidad de cirugía invasiva.

Incluso más que otros países, Israel tiene que agradecer a EEUU su despegue empresarial. Una brigada de empresas norteamericanas de alta tecnología, entre las que se encuentran Intel y Microsoft, han establecido allí sus divisiones de investigación. Ahora, una multitud de israelíes que una vez emigraron a EEUU en busca de educación y oportunidades han vuelto a casa, trayendo con ellos todo lo que han aprendido. Muchos empresarios israelíes se dividen entre Silicon Valley y Tel Aviv; casi 70 empresas israelíes cotizan en NASDAQ.

El gobierno israelí ha contribuido proporcionando un suministro disponible de capital humano y material. Israel tiene una de las tasas más altas de doctorados del mundo, la tasa más alta de ingenieros y científicos y algunas de las mejores universidades de investigación del mundo, en particular, el Technion, el Instituto Tecnológico Israelí. El talento innato del país se vio complementado con la llegada de 400.000 refugiados judíos cualificados provenientes del antiguo imperio soviético.

Sin embargo, la mayor ventaja para la empresa en Israel es su estatus de estado judío sitiado en un mar de hostilidad árabe. El ejército israelí no sólo trabaja para mantener al país en la vanguardia de la tecnología, sino que también enfrenta a los jóvenes israelíes (que son reclutados a los 18 años) en los valores del trabajo en equipo y la improvisación. Es sorprendentemente común que los jóvenes de Israel comiencen negocios con los amigos que conocieron en el ejército. Si a eso le añades una alta tolerancia al riesgo, derivado de una larga historia y de un omnipresente peligro de ataque, y tendrás las condiciones para un empresario explosivo.

Dinamismo danés
Comparado con un león como Dov Moran, Frederik Gundelach es un simple cachorro, pero tiene parte de la misma determinación. Sentado en una de las «casas de crecimiento» (incubadoras de empresarios) de Dinamarca, pone un termo sobre la mesa y se lanza en una explicación elaborada.

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Obama, la confianza y el sector turístico español

images2En los EUA el ahorro es mínimo y el consumo es vital para la economía y para que los consumidores gasten deben tener sensación de riqueza. Eso nadie lo ignora y menos que nadie Obama y su equipo económico. Los dos pilares de la supuesta riqueza del norteamericano medio son la impresión de que su propiedad inmobiliaria se revaloriza y que sus inversiones en bolsa suben (tanto las directas como las indirectas ya que el futuro de sus fondos de pensiones privados muchas veces está ligado al factor bursátil) y tras el varapalo de ambas variables los últimos meses es vital que al menos dejen de tener la sensación de ser cada día más pobres.

Si consiguen hacer creer al ciudadano norteamericano que lo peor ya ha pasado y que lo que queda de camino es al alza, el consumo volverá. Si vuelve el consumo, el paro disminuirá e incluso puede se empiece a crear empleo…etc, lo que se llama el «círculo virtuoso». Muchos creyeron que el «factor Obama» cuando ganó las elecciones sería suficiente para impulsar la confianza pero se equivocaron, sin embargo las medidas de las últimas semanas -desde el famoso plan de activos tóxicos a sus continuas intervenciones en TV- parece sí lo están consiguiendo. Y con la ayuda de un movimiento bursátil cimentado más en las violentas bajadas anteriores que en un cambio de percepción, y algunos datos inmobiliarios también rebotando desde mínimos, esa fe en el nuevo presidente está provocando un tímido cambio psicológico.

Por supuesto, si fuera verdad que las bolsas norteamericanas y la crisis inmobiliaria en los EUA ya han tocado suelo, en España aún nos quedaría mucho camino por recorrer pero es evidente nos contagiarían el sesgo optimista que adquirirían al otro lado del Atlántico. La cuestión es que da igual que sea o no verdad, lo importante es que una mayoría de posibles consumidores lo crean y entonces puede que ellos lo hagan realidad. Y es que en economía la confianza es un valor más importante que el oro.

Como bien recordó el otro día el economista José C. Díez,

La velocidad de circulación del dinero en Estados Unidos se ha desplomado un 50% desde el pasado verano, el multiplicador financiero es inferior a la unidad y el bancario está próxima a ella

Es decir, la masa monetaria aumenta y aumenta pero no circula, y sólo la confianza puede hacerla circular, y su tamaño es tan grande que a poco que ese dinero se mueva puede cambiar en una gran proporción el panorama.

Entonces, ¿Qué tiene que ver Obama con España y su sector turístico?

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Campana y se acabó

images1¿Os acordáis cuando en España aun no éramos todos ricos, y las familias se quedaban los viernes por la noche junto al televisor viendo a Mayra Gomez Kemp (los mayores recordaran a Kiko Ledgard) presentando en TVE el mítico concurso Un, Dos, Tres, creado en 1972 por Narciso Ibáñez Serrador (Chicho)?. Chicho vio que sólo existían tres tipos de concursos en TV, los de conocimientos, los de habilidad física y los de habilidad psicológica, y decidió mezclarlas, dando lugar a un espacio que bautizó como «Un, dos, tres…». El nombre hace referencia a esas tres partes diferenciadas del programa.

Los concursos han sido uno de los géneros estrella de la TV durante muchos años, pero han ido dejando paso a los infumables programas del corazón. Hoy por hoy los concursos sobre los que mas se habla son los concursos de acreedores, procedimiento judicial mediante el cual se articulan las situaciones de insolvencia de las empresas (aunque también se puede aplicar a particulares). Aunque el «simpático» nombre pueda llevar a confusión, no se trata de una reunión de acreedores donde corren delante de una vaquilla (tipo Gran Prix) o que corren y saltan sobre las «zamburguesas» (tipo Humor Amarillo) y así determinar quien gana y cobra el nominal de su deuda, aunque quizás así el reparto de perdidas seria mas justo. El concurso de acreedores tiene un nombre mucho mas simpático de lo que realmente es.

Hoy me gustaría hacer una primera aproximación, desde el punto de vista de un no legalista, a este procedimiento judicial que tanta relevancia esta tomando últimamente en nuestra sociedad.

Según la Ley Concursal, (Ley 22/2003 de 9 de julio), el concurso de acreedores regula el reparto de pérdidas cuando alguien no puede hacer frente a sus deudas, protegiendo a los débiles (trabajadores), y deja en segundo plano a aquellos que han tenido influencia en la mala situación económica o que puedan beneficiarse del concurso, por ejemplo, administradores de la sociedad o personas relacionadas con el concursado. Sustituye a los anteriores procedimientos de «Quita y Espera», «Concurso de Acreedores», «Suspensión de Pagos» y «Quiebra», que estaban muy obsoletas, hasta el punto de hacer referencia a normas de la época de Fernando VII

El concurso de acreedores, se diferencia de los anteriores en que los unifica en un solo procedimiento y tiene como único y absoluto objetivo la conservación del patrimonio. Intenta evitar la desaparición de los negocios a pesar de que en algunos casos algunos acreedores deban quedarse sin cobrar todo o parte de sus deudas, o tengan que esperar largo tiempo para cobrarlas, lo más importante es que la actividad económica no desaparezca. Es decir, solamente en casos excepcionales se buscará la liquidación de la concursada, vender sus todos sus activos para pagar a los acreedores.

El orden de cobro según tipología del acreedor es el siguiente:

  • a) Créditos posteriores al concurso cuya creación es necesaria para continuar la actividad.
  • b) Créditos privilegiados, que se cobran con prioridad. Los trabajadores (hasta ciertas cuantías), créditos garantizados (los bancos en caso de hipoteca) y créditos de la Hacienda Pública y la Seguridad Social.
  • c) Si queda algo, cobran los acreedores corrientes, proveedores, normalmente con esperas eternas y renunciando (por obligación judicial) a elevados porcentajes de la deuda.
  • d) Finalmente en el hipotético caso de que quedase algo, se cobran los créditos subordinados (de personas relacionadas con el concursado como parientes, socios…) y los intereses generados de los anteriores créditos.
  • El concurso lo puede solicitar tanto el propio concursado (concurso voluntario), los acreedores, los trabajadores, o terceros que puedan acreditar interés legitimo.

Con la anterior ley el quebrado o el suspendido, si tenia malas intenciones o era un gran optimista, podía intentar alargar la situación, y eran normalmente los acreedores los que solicitaban la suspensión de pagos o la quiebra, pero con la nueva ley, el concursado, tiene la obligación de solicitar el concurso en caso de situaciones de insolvencia y pre-insolvencia. El hecho de no instar el Concurso no es ilícito en sí, ni implica necesariamente que se vaya a declarar el Concurso Culpable, pero en muchos casos la ausencia de comunicación a las autoridades, es considerada como un indicio de que la insolvencia ha sido ocultada e incluso provocada. Esto último provocaría la apertura de la pieza de culpabilidad del Concurso, que implicaría eventualmente, la declaración de Concurso Culpable, que conllevará que aquellos que han provocado u ocultado la insolvencia no cobren nada, y que se puedan abrir procesos penales contra ellos e ir a por su patrimonio personal. Ni que decir queda si estos han realizado alzamiento de bienes de la empresa a favor suyo o de amigotes.

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¿Dónde estaba el negocio?

A veces pensamos que la economía o la bolsa son cosas complicadas porque suelen utilizar complejas fórmulas y extraños gráfico, pero se ve que la complejidad es algo común en la actividad humana, un claro ejemplo es hoy, con casi toda España de vacaciones (aunque habrá Euribor) porque es Jueves Santo así que muchos se … Leer más

La semana en los mercados (1-7 de Abril)

images-2Déjà vu (/deʒa vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Y es algo que estoy experimentando estos últimos días con las noticias económicas. En septiembre de 2008 quiebra Lehman Brothers y al cabo de pocos días los EUA salvan a AIG. Habían decidido, visto el pánico provocado, que no se podía dejar caer a ninguna entidad financiera. Y desde entonces hasta ahora ha sido lo habitual: intervenciones, nacionalizaciones, entradas en el capital…docenas de bancos en docenas de países han tenido todo el auxilio posible de sus estados para no quebrar. Aquí de repente se interviene a una pequeña caja (el 1% de todo nuestro sistema financiero) por vez primera en décadas, a la semana ya está todo su consejo expedientado (lo que aparte de denotar una mejor actitud que otros países demuestra que ha habido una especial ineficacia que puede no sea extrapolable a otras entidades) y el miedo que no se ha producido en ningún país del mundo ante noticias peores que les llevan pasando meses, se vuelve a instalar, como cuando C.López nos mostró en un artículo de octubre una gráfica del interés de los internautas en el concepto «fondo de garantía».

Curioso que tanto por lo de CCM como por las subidas bursátiles estos últimos días tanto apocalípticos como optimistas han podido «arrimar el ascua a su sardina».

Pero no es sólo con la paranoia del «dinero bajo el colchón» (que se repetirá pues es seguro que aquí y en otros países si la crisis se alarga toda clase de empresas -y las bancarias no están excluidas- tengan problemas de liquidez) con la que he notado el Déjà vu, también me ha pasado con la reunión del G-20, ya que en la del 15 de noviembre en Washington ya se dijo que se iba a refundar el capitalismo, es más, leo los acuerdos y compromisos de aquella y parece que esté leyendo de la de Londres. Aunque sí ha habido 2 decisiones que han marcado diferencia:

  • El compromiso de los asistentes a la reunión de aportar 1 billón de $ (curioso cómo se ha llegado a la conclusión de que el dinero es la mejor solución a un problema de falta de él), de los cuales España aportará 4000 millones de € destinados a las economías que necesiten fondos del FMI. ¿De verdad merece la pena pertenecer a ese G-20 a ese precio, ayudará el dar dinero a otros países a acabar con la crisis del nuestro?
  • Batalla real contra los paraísos fiscales -al fin y según parece- pero clasificándolos arbitrariamente, lo que demuestra que la actitud quizás no sea todo lo firme que debiera ser, conociéndose como se conoce el origen de la mayor parte del dinero depositado en esos lugares.

Aún he podido sentir otro Déjà vu ante los cambios regulatorios que reducen principios de prudencia contable para ayudar a los resultados y a la liquidez de la banca, me refiero a la eliminación del mark-to-market. ¿Cuántas ayudas como esta ha habido ya? Subastas de liquidez, cambios contables, prohibición en bolsa de posiciones cortas en acciones financieras, últimamente el Plan para comprarles los activos tóxicos…es como si estuviéramos en el 2008, cada semana algo nuevo. Y ojo, que para hoy es posible que la SEC (la CNMV de los EUA) anuncie propuestas para evitar que se creen apuestas bajistas cuando los valores ya están bajando e incluso evitar poder crear posiciones bajistas si un valor ha bajado en un día más de un porcentaje establecido previamente…por supuesto no dice nada de límites al alza.

Y, finalmente, también me ha pasado con los movimientos de la bolsa: hace un mes estábamos en mínimos de muchos años y en estas 4 semanas por ejemplo el Dow Jones ha tenido la mayor subida desde 1933. No puedo evitar que me recuerde mucho cuando los primeros días de enero (¿Casualidad que esto pase justo en los comienzos de trimestre?) se hablaba del gran rebote desde los mínimos de finales de noviembre de 2008 y muchos sacaban pecho. Ojalá esta vez tengan razón, pero si su argumento es que algunos datos dejan de empeorar…Bien, es algo positivo, pero es que es normal que el ritmo se frene. Y aunque tuvieran razón, de ahí a empezar a mejorar faltaría mucho pero sinceramente, con un paro que aumenta, ¿Cómo va a haber reactivación del consumo? Y sin consumo, ¿Cómo van a tener buenos resultados las empresas e ingresos los gobiernos? Y quien se fija -y con razón- en los EUA (pues ellos serán los que marquen el camino), debe tener en cuenta que el consenso entre analistas es que la tasa de paro aún empeore hasta el 10% (actualmente está en el 8.5%) antes de mejorar. Para mí, mientras la destrucción de empleo siga aumentando, los demás datos son anecdóticos.

Y hablemos de bolsa: según el mayor especialista (Biderman) en flujos de liquidez, en estas semanas de subida no ha entrado dinero en bolsa. Ha sido un gigantesco cierre de posiciones cortas. Y eso lo prueba por ejemplo el dato de OPV´s de este trimestre: 1300 millones de $ frente a los 32600 del 2008 (que ya estábamos en tendencia bajista). En toda Europa sólo 3 OPV´s ha habido en 2009 (al año pasado 58 en el primer trimestre). Lo que llevo diciendo hace meses: el mercado -suba o baje- está lleno de especuladores y no hay sitio para inversores, y la prueba es que hay demasiada volatilidad. ¿Más datos? Bolsas y Mercados Españoles (BME) anunció que en marzo la media diaria de negociación se situó en 2.757 millones, cuantía que está por debajo de los 2.876 y 3.219 de febrero y enero, a pesar de ser marzo alcista, Pero es que en enero de 2008 (que el mercado bajó más del 12%) el volumen fue de 8.711 millones diarios de media.

Por último, un recordatorio: lo que se entiende como La Gran Depresión duró 43 meses. La actual está a punto de alcanzar los 16 meses, pese a que pueda parecer que ha ocurrido hace relativamente poco estamos ya por encima de la media y sin indicios de finalizarla. Sed cautos, seguimos viviendo momentos históricos y además acaba de empezar la siempre volátil temporada de publicación de resultados trimestrales.

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