Otrora España era una tierra de oportunidades, prácticamente cualquier inmigrante del mundo encontraba trabajo aquí y podía acceder a una vivienda digna. El inmigrante era la fuerza de trabajo, era la juventud, la promesa de crecimiento del país. Se oían anécdotas del estilo “gracias a las llegada de una familia con cuatro hijos a un pueblo remoto, no se cerró la escuela del pueblo”; venderle a un inmigrante era el gran negocio y más si se trataba de una hipoteca.
Pero todo llega a su fin y lo que hace un par de años era esperanza ahora es tan sólo humo y esto viene ocurriendo desde que comenzó la crisis, en 2007.
Prueba de ello, algunos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), como por ejemplo el que se refiere a la natalidad que dice que en el primer semestre de 2011 nacieron en España 230.537 bebés, un 1,1% menos que en el mismo periodo del año anterior y que ni siquiera los inmigrantes, más prolíficos que la media, vienen ahora al rescate.
La tasa de fecundidad española se sitúa ahora en 1,38 hijos por mujer, por debajo de la media europea (1,59). Con estas estadísticas no se puede garantizar un porcentaje de gente joven trabajando en un futuro.
En enero de 2011 el número de habitantes toco su cinit con 47,1 millones, y la previsión es que caiga en picado debido a la baja tasa de fecundidad y al retorno de inmigrantes a su países de origen.
Otros datos del padrón hechos públicos por el INE han puesto al descubierto que la bolsa de inmigrantes en situación irregular superaba los 800.000 a 1 de enero de 2011. Según las mismas cifras, de las 47.190.493 personas residentes en España, 5.751.487 son extranjeros. De ellos, 4.926.608 tienen permiso de residencia, por lo que se puede deducir por el cruce de datos que los 824.000 de diferencia están en situación irregular.
La crisis económica y, sobre todo, el pinchazo de la «burbuja» inmobiliaria fue el inicio de un calvario para muchos foráneos que aún hoy perdura. Los hay que han agotado las prestaciones por desempleo y el resto de ayudas, otros han perdido su permiso de trabajo y con ello el permiso de residencia gracias a la falta de empleo. Y los hay en situaciones extremas que han sufrido desahucios y que intentan retornar a casa, a pesar de que las ayudas al retorno se han reducido un 50 por ciento. Uno de los colectivos más afectado es el suramericano.
Sin embargo esta “huída” de extranjeros no comunitarios se ha visto compensada por la llegada de los extranjeros de países de la Unión Europea que aumentaron en 45.186 (1,9%) hasta llegar a los 2.395.358, mientras que los no comunitarios descendieron en 41.433 y se situaron en 3.356.129 personas.
La mayor comunidad de ciudadanos europeos la representan los rumanos (865.707), seguidos por los británicos (391.194), los alemanes (195.987), los italianos (187.993), los búlgaros (172.926).
Entre los extranjeros no comunitarios, destacan los marroquíes (773.995), seguidos de ecuatorianos (360.710), colombianos (273.176), chinos (167.132), argentinos (120.738).
Del total de extranjeros no comunitarios, la mayor parte procede de América (1.688.658), de los que 1.426.380 son de América del sur; por delante de África (1.084.793) y de Asia (343.731).
Cuando una persona viene a España, y lo describo desde la propia experiencia, viene con la ilusión de ser parte del primer mundo y evidentemente los cambios son grandes.
Lo que nos encontramos fue con una bonanza económica, un orden administrativo y unas oportunidades que en nuestros países son impensables. Los que decidieron dedicarse a la mano de obra vivieron situaciones de verdadera riqueza comparada al nivel de ingresos de los países de origen. Nunca se pensó en especialización y de alguna manera fue la cárcel con la que hoy nos encontramos
En la actualidad y en muchos casos nos encontramos con deudas abismales, sin trabajo, en otros más extremos hasta sin documentación en regla para seguir residiendo en España. Es entonces cuando se nos viene a la cabeza volvernos a nuestras tierras de origen con el desconsuelo de haberlo perdido todo, de tener que volver a países en el que el caos es aún peor, tanto como la corrupción, pero con la esperanza de tener al menos para comer fruto de la ayuda de los familiares más cercanos. El estado de ánimo de muchos de los que vinimos en busca de la “tierra prometida” es indescriptible y con la sensación de que vivir en una cara del mundo o en la otra “el sistema siempre nos tratará de la misma manera”.
Escrito por Luis Cabezas el 1 de febrero de 2012 con 139 comentarios
Últimamente la red anda un poco revuelta con Google ya que a partir de mañana cambiará su política de privacidad unificando los datos de sus usuarios, veamos con un poco más de detalle la noticia
Conocida la noticia, ya se han levantado voces que cuestionan la medida, pues en opinión de algunos expertos la nueva política de Google supone que podrá intercambiar información personal entre los distintos servicios de la firma (Gmail, Youtube, Google+, Android, Picasa…) y más allá de ofrecer servicios más personalizados, aprovecharlo para su negocio de publicidad. Algo que Google rechaza, pues insiste que no va a combinar estos datos con los de su red de publicidad DoubleClic.
¿Y por qué os cuento esto? ¿Que tiene que ver la privacidad en la red con la economía?.
Hasta ahora habíamos experimentado la publicidad basada en comportamiento, por ejemplo si miráis los banners de esta web es posible que encontréis alguno que esté relacionado con algún interés vuestro que nada tiene que ver con la temática de la que hablamos aquí. Google (por poner un ejemplo) sirve gran parte de la publicidad mundial y cada vez que visitáis una web con publicidad suya, le estáis informando sobre vuestros intereses, con ello crea un perfil y sabe si tenéis pensado comprar una televisión en breve, contratar una hipoteca o cambiar de coche este año.
Esto es molesto, pero poco dañino. Incluso para algunos les puede ser beneficioso ya que encontrarían el producto que necesitan sin apenas buscarlo.
El problema llega con el siguiente caso, la fijación de precios… y para ello os traigo un interesante artículo de “The next Web”
¿Qué sucedería si cuando vas a comprar un Nuevo Macbook el precio es superior porque tus entradas en Twitter hacían referencia constante a tu amor y devoción por Apple? ¿Qué sucedería si Iberia utilizase el hecho de que tus gustos de Facebook incluyen “ir de fiesta a Miami” para cobrarte más por un vuelo a Miami?
Esto es lo que se denomina “establecimiento de precios según el comportamiento del consumidor online”. Es la peor pesadilla de un consumidor, puesto que utiliza las huellas de su identidad online para maximizar los precios de los productos y servicios que más le gustan. También es el sueño de un comerciante online.
El establecimiento de precios en base al comportamiento es una discriminación de precios. El objetivo de la discriminación de precios es maximizar los beneficios ajustando el precio que pagan los diferentes consumidores en base a datos del consumidor. La discriminación de precios es común en el mundo offline, por ejemplo, el otro día una cadena de hipermercados anunció que no cobraría el IVA a los Jubilados.
Ya hemos visto los primeros intentos en el mundo online. Cuando el New York Times publicó los precios de sus suscripciones digitales, decidió cobrar 15$ al mes por suscribirte en tu engorrosa y antigua Blackberry , pero cobra 20$ por suscribirte en tu iPad. Así es, no le cuesta más al New York Times entregar contenido al iPad pero cobra más. La cuestión es que asumieron que el propietario de un tablet de 500$, estaría más dispuesto a pagar que un usuario de un smartphone medio. Esta discriminación rudimentaria de precios es una pista de lo que nos espera con el establecimiento de precios en base al comportamiento…
¿Por qué es este año, el 2012, el año del Establecimiento de precios en base al comportamiento?
Cobrar a los clientes el precio perfecto es el pináculo del comercio y los comerciantes online se encuentran en una situación única para convertirlo en una realidad gracias a las fuentes de datos de los consumidores online. Este año, veremos cómo surge el establecimiento de precios en base al comportamiento de dos tendencias convergentes.
En primer lugar, el interés de los comerciantes online en la tecnología para el establecimiento de precios ha aumentado en los últimos dos años. Ha habido pioneros como BlackLocus, que han ganado impulso ayudando a los comerciantes a establecer el precio de sus productos utilizando los datos de la competencia. Aunque esto solo es uno de los factores, este impulso demuestra el intenso interés que tienen los comerciantes en la tecnología para el establecimiento de precios.
Al mismo tiempo, las tiendas online han aumentando significativamente la cantidad de datos que tienen sobre el comportamiento de sus clientes. Estos datos provienen de una compleja red de historiales web, informes demográficos, programas de fidelidad, y, cada vez más, de los perfiles de las redes sociales. En los últimos años, los datos sobre comportamiento han madurado y han conseguido una amplia aceptación y uso en la publicidad online. Negocios como Demdex (adquirido por Adobe) permiten a los publicistas acceder a “bancos de datos” de información sobre el comportamiento de los usuarios, para dirigirles la publicidad directamente. Por ejemplo, si vende productos de alimentación saludables para niños, puede dirigir su publicidad online a “mamás que comprar alimentos saludables”.
Como lo que buscan los comerciantes es ampliar su tecnología entorno al establecimiento de precios, la información sobre el comportamiento se adaptará rápidamente para crear un establecimiento de precios basado en el comportamiento. Y, como estas dos tendencias son convergentes, se espera que estas empresas de datos amplíen sus capacidades para dedicarse a este campo, y que surjan otras nuevas empresas dedicadas a lo mismo.
El resultado
Reuniendo tu historial web, tu presencia en las redes sociales y estudios demográficos, los comerciantes tienen una imagen casi completa de ti. ¿Tienes una casa en propiedad, visitas webs sobre reformas en el hogar y publicas entradas en Twitter sobre bricolaje? Ya verás como las tiendas online utilizan el establecimiento de precios basado en el comportamiento para poder conseguir que pagues el precio más alto posible.
Como consumidor, el establecimiento de precios en base a comportamiento puede suponer en ocasiones precios más bajos, no obstante, el objetivo es claro: los comerciantes quieren que compres más y que pagues más por ello. Para los comerciantes, este es su momento. De repente, podrán ofrecerte el descuento correcto sobre un portátil para asegurar que lo compras, pero al precio que les proporciona el mayor beneficio.
En un mundo con establecimiento de precios en base al comportamiento, debería cuestionarse cada uno de los precios que ve. La situación se habrá invertido, y tus propios datos actuarán en tu compra. Por otro lado, si eres es un comerciante, prepáreate para que el establecimiento de precios en base al comportamiento remodele el mundo del comercio electrónico. Ahora tienes a tu alcance la optimización de precios perfecta. Y si eres un emprendedor, esta es la oportunidad de entrar en el mercado de comercio electrónico, valorado en cientos de miles de millones, siendo la fábrica que enlaza los datos sobre el comportamiento del consumidor con los precios de los productos.
2012 será el año del fin del establecimiento de precios estático. La utilización de tus entradas en Twitter, tus recomendaciones en Facebook, o tu historial web en el establecimiento de precios en comercio electrónico asusta, pero es inevitable.
Mientras llega, me parece que me voy a ir creando un “yo alternativo” que consiga mejores precios….
Escrito por Carlos Lopez el 31 de enero de 2012 con 118 comentarios
El documental El Poder del Dinero (disponible aquí) de Malcolm Clark por un lado pretende ser una crítica a la economía liberal de mercado y a los economistas racionalistas a los que pretende echar las culpas de la actual crisis pero por otro refleja de forma empírica –con experimentos- algo de lo que he tratado varias veces en esta tribuna: la importancia de la psicología en el mundo financiero. Me voy a centrar en esta faceta ya que incluso va más allá y nos muestra que en cuestiones de dinero somos, de hecho, menos racionales que en otras facetas de nuestra vida. Como contrapunto, se ofrecen opiniones de varios miembros de la Universidad de Chicago, de la que proceden más premios Nobel de Economía que de ninguna otra, que intentan defender la racionalidad de la economía basándola en los parámetros que ya fijó Adam Smith hace más de 2 siglos.
Sin embargo, los modelos macro basados en nuestra supuesta racionalidad, como hemos visto en la última burbuja, fracasan y eso sucede porque a nivel micro nuestras emociones dominan sobre el intelecto cuando tomamos decisiones financieras. Veamos cinco ejemplos:
- El sesgo del presente que nos lleva a preferir 100$ ahora mismo que 102$ pasado mañana.
Esto me recuerda a los clientes bancarios que eligen un regalo cuando abren un depósito o un plan de pensiones antes que el mismo producto más rentable que les ofrece otra entidad.
- El anclaje. Si un número está presente en la mente de un apostador, influirá en su apuesta aunque nada tenga que ver. En el documental hacen escribir a unos voluntarios los dos últimos dígitos del número de su Seguridad Social y luego les invitan a intentar valorar el precio de un objeto y resultó que coincidían las pujas de mayor cifra con las de número más alto escrito anteriormente.
Este fenómeno tiene su influencia cuando una gran mayoría de personas consideran más barato un valor bursátil por cotizar con un número bajo y de hecho, es el motivo principal por el que se realizan los splits (reducción del precio de una acción en la misma proporción que aumenta el número de acciones emitidas), tan comunes en tendencias alcistas y que suelen “animar” al valor que reduce su dígito de cotización.
- El entusiasmo emocional. En laboratorio se ha demostrado que cuando nos hablan de ganar dinero se potencian partes de nuestro cerebro del mismo modo que lo hacen ante una buena comida o ante el sexo. Realmente nos entusiasmamos tanto que, como en otras facetas de la vida, nos dejamos llevar.
Las burbujas financieras son el principal ejemplo de esto: nadie se quiere quedar fuera de un producto que provoca tantos beneficios a tantos y dejamos de pensar con claridad. Otro experimento que aparece en el documental demuestra que personas que saben que están dentro de una burbuja continúan alimentándola aún a sabiendas del peligro.
- La subjetividad en la valoración. Se pide a un grupo que pujen por un termo y la media que sale es de 6$, luego se les dice a todos por separado que es suyo y una hora después les preguntan cuánto creen que vale…y la media sale 9$, demostrando que valoramos mucho más lo que es nuestro.
Esto se ve mucho en la bolsa: somos mucho más objetivos opinando sobre un valor si no tenemos posición alguna en él ya que si estamos comprados lo vemos alcista y si queremos comprarlo más barato lo vemos bajista.
- La empatía. Nuestros estado anímico influye en nuestras decisiones, hacemos cosas diferentes si hemos estado influidos por la visión de una comedia o de una tragedia pero es más, también nos influye la sensación general que exista porque tendemos a sentirnos identificados con la pasión social predominante en el momento.
Esto se aprecia a diario en los mercados con el contagio global de sensaciones desde Asia hasta los EUA pasando por Europa.
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Escrito por Droblo el 30 de enero de 2012 con 86 comentarios
En estos primeros días de 2012 ha habido en general más buenas noticias que malas y sin embargo las previsiones no paran de emporar, especialmente en España. En los EUA se redujo la tasa de paro, los datos inmobiliarios por fin parecen indicar que lo peor ya ha pasado y la temporada de resultados empresariales, aunque discreta, muestra una economía en expansión. Alemania sigue mejorando a pesar de que no espera crecimiento en 2012 y tanto sus PMIs como el IFO han batido previsiones. Muchos se preguntan por qué si las principales economías mejoran –aunque si la FED prorroga sus medidas excepcionales hasta finales de 2014 es evidente que no mucho-, ese contexto exterior no influye para que nuestro panorama no sea menos sombrío, más con lo bien que ha empezado el año para nuestro mercado de deuda ya que España ha captado en 1 mes el 13% de lo que necesitaba este año y el 74% del primer trimestre y aunque seguramente la cifra total aumente ante la desviación del déficit, al menos la media en tipos de interés ha sido menor que la del año pasado. Incluso hay quien cree que todo este negativismo con España –compartido también por nuestro banco central- es una excusa para que aceptemos de mejor grado los recortes ya que sólo Italia entre las grandes economías sale peor parada:
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Escrito por Droblo el 27 de enero de 2012 con 102 comentarios