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G: ¿podrías resumir esas inquietudes? Alfredo: Pues ¿en qué minutaje operar?, ¿qué medias poner?, ¿qué oscilador?… Yo creo que al final cualquier sistema uno con macd, otro con stocástico, otro con una media de 10 y otro con una de 18 , cuando se ponen cortos se ponen todos cortos y cuando dan entradas las dan casi simultáneamente. G: Por último, me gustaría que dieras algunas recomendaciones para los que empiezan. ¿Por donde empezar?, ¿qué evitar?, ¿Qué hacer? Alfredo: No se si estoy capacitado para dar consejos, si yo tuviera que empezar ahora, comenzaría por lo que me ha hecho ganar dinero en el mercado, pues mi sistema ha sido siempre el mismo, pero no siempre le he ganado dinero. Empezaría por el aspecto psicológico. Conocerme mejor a mí mismo, darme cuenta de lo que siento cuando pierdo dinero y cuando gano, analizar si estoy preparado para aceptar una posición perdedora… esas son las claves. Aceptar las pérdidas como parte del juego. Las pérdidas controladas claro. Todo lo demás se aprende, Elliott, Dow, análisis técnico… El conocimiento interno es más difícil si no te ayudan. G: En relación a ese conocimiento interno. ¿Que tipo de ayuda recibiste? ¿Qué tipo de apoyo recibiste? Alfredo: Bueno, dirás que soy un poco pesado pero para mí conocerte fue importante, llegué a sentir que creías más en mí que yo mismo, me ayudaste a superar el miedo y la esperanza y sobre todo, a ser disciplinado dentro de mi estilo. La psicología en la especulación no es de libro, cada uno necesita unas cosas, no se puede generalizar. Aquí no valen los trajes “pret a porter”, necesitas uno a tu medida y eso, es difícil de conseguir con un libro. G: En efecto, cada uno de nosotros es un universo. Alfredo: Cada uno debe enfrentarse a sus miedos, que son distintos a los de los demás. Me ayudaron mucho los ejercicios de concentración, de relajación, de autoconfianza. Aprendí a “dominarme”, algo que parece fácil pero que es muy complicado. G: Por lo que comentas, no sólo has ganado en tu capacidad para manejarte en los mercados, da la impresión de que has ganado algo más que eso. Alfredo: Claro. El mercado es un espejo de tu vida. Si tu eres miedoso, el mercado lo exagera, si eres impulsivo el mercado te lo desatará como ninguna otra cosa. El mercado recalca tus defectos, los saca a relucir en su estado puro. G: Me gustaría que esas sabias reflexiones que nos acabas de ofrecer y que van mucho más allá del mercado mismo sirvieran para poner punto (espero que seguido) a esta más que entrevista, amigable charla. G: ¿Deseas añadir algo más? Alfredo: Pues nada, que para mí ha sido un placer y que gracias a ti sigo en el mercado. G: Joder, a ver como pongo todo eso…. (Risas) G: El placer, como ustedes pueden imaginar, ha sido mío. Es un privilegio poder acercarse a las “intimidades” del mercado de la mano de uno de los mejores especuladores del momento. (No lo digo yo, tomo palabras del mismísimo José Luis Cava, que en una confidencia entre amigos reconoció públicamente su respeto y admiración por la operativa y visión del mercado de Alfredo Rodríguez.). Marzo de 2004. |
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Desde Suiza la sugerencia de un diario del trader Una de las cosas mas importantes que debe hacer todo "trader" que se precie es el redactar y llevar un "diario de trading". Parece cosa de broma… pero el tema es mucho más serio de lo que parece. ¿Pero por qué yo -persona adulta y madura- voy a necesitar un "diario de trading"? Pues sencillamente, por muy buenos y talentosos que seamos nosotros, las cosas se olvidan… y cuando las cosas se olvidan, los errores -y peor aún, los malos vicios- se repiten. Y esto es lo peor que le puede hacer a un trader durante su fase de formación. Hoy es día de reflexión. Y como tal, uno debe de recordar cómo han sido sus operaciones durante la semana. Pero, ¿saben que es lo verdaderamente crucial de un "diario de trading"?---No son los datos en sí (eso se llamaría una agenda), sino sobre todo, redactar lo que uno ha pensado y sentido durante cada una de las operaciones que ha llevado a cabo. ¿Qué es lo primero que YO (trader) he pensado cuando la especie estaba al borde de romper al alza la resistencia? ¿Cómo he interpretado yo el dato? ¿Acaso he actuado en consecuencia? ¿Si lo he hecho, qué me ha convencido a hacerlo? ¿Cuánto he tardado en hacerlo? ¿Acaso he titubeado por algún instante? ¿Por qué? ¿Me fue bien? ¿Cuánto tiempo mantuve la posición abierta? ¿Qué me determinó a quedarme hasta el final? ¿Qué me hizo cerrarla? ¿Y ahora que estoy contando las ganancias -o pensando ya en una excusa perfecta para explicarle ese agujero a mi cónyuge-, cómo me siento?... Para los nuevos, el fin último del trading es ganar dinero. Cada uno es libre de pensar lo que quiera. Pero para quienes lleven tiempo en esto -y con un éxito medianamente aceptable- la auténtica satisfacción y motivación de estar ahí día a día es saber cómo la mente de uno está en sintonía con el mercado y ver cómo lo que ha ideado en la cabeza se va plasmando en la realidad. Y encima ver su cuenta bancaria engordarse. Y para alcanzar tal grado de destreza, hace falta que uno escriba y redacte en papel las crónicas diarias de sus operaciones en el famoso "diario de trading". En fin, si tu día ha sido de completo relax, todas las divisas o acciones han respetado sus respectivos rangos y canales y el sentimiento del mercado sigue siendo de certidumbre, ¿Lo están apuntando todo en su "diario"? Hasta pronto. Fuente: ACM, S.A. Suiza (con reformas idiomáticas y conducentes del suscripto) |
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| NOTA: Siempre recuerden que ante el bla, bla, la única verdad esta en el análisis técnico, en la tendencia, el rompimiento al alza de los índices y de las acciones y en respetar los stops y sino si tienen base de datos miren lo que paso después de los 14.000 de máximo del Dow en el 2007. Por Dennis K. Berman The Wall Street Journal September 12, 2007 Lo que más importa, sin embargo, es la forma en que uno reacciona ante el temor. Los astronautas, bomberos y soldados están adiestrados para reaccionar en momentos de presión. El resto de nosotros estamos solos y, en la mayoría de los casos, los resultados dejan mucho que desear. Tendemos a subestimar los verdaderos peligros que se nos presentan y hacemos demasiado hincapié en los desenlaces más violentos en desmedro de los más insidiosos. En momentos en que carecemos de información, somos propensos a imaginar lo peor, dicen los científicos. Sólo somos tan efectivos como nuestras emociones nos lo permiten. Ese es el motivo por el que el mercado actual es tan desalentador. Considere todos los imponderables que aún están en juego, como los problemas en el mercado para el financiamiento corporativo a corto plazo. Estamos ante una situación muy diferente a la caída del mercado de 2001, que fue propiciada por el simple concepto de que las acciones en la industria tecnológica estaban sobrevaluadas. ¿Cuál es la mejor forma de manejar este temor? Algo de inspiración proviene de un grupo de investigadores que ha aplicado nuevas técnicas para obtener una respuesta. Los investigadores han empezado a estudiar a corredores profesionales como si fueran chimpancés, hasta utilizan equipos de resonancia magnética para descubrir cómo el temor afecta a su cerebro. "Respondemos con una parte diferente del cerebro cuando estamos calmados y con la cabeza clara", dice Brett Steenbarger, profesor de psiquiatría en Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Nueva York. Steenbarger también entrena a corredores de bolsa y gestores de fondos de cobertura. Esa zona es la corteza prefrontal, lo que él llama el nodo "ejecutivo" del cerebro que planea y razona. Cuando estamos temerosos, la sangre se aleja del área hacia las zonas motoras del cerebro. Esto es bueno si está enfrentando un tigre con dientes de sable, pero no tan bueno si está ponderando cómo financiar la educación de su hija. "Usted termina tomando decisiones sin investigar ni planear", explica. Steenbarger ha encontrado que el paso más importante es volver a lo fundamental: revisar metódicamente si la hipótesis que lo llevó a invertir sigue siendo válida. El siguiente paso para controlar el temor ante las turbulencias del mercado debería ser eliminar tanta deuda como sea posible, agrega. El apalancamiento, sostiene, magnifica los resultados financieros y, por ende, los cambios emocionales. Durante tiempos de volatilidad, esto puede volverse una trampa peligrosa para tomar malas decisiones. Andrew Lo, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts, ha observado a corredores profesionales en su hábitat natural. Ha encontrado que luego de momentos estresantes, los corredores experimentados se tranquilizan con mayor facilidad que los novatos. Lo recomienda otros dos recursos para enfrentar el temor financiero. El primero parece simple pero es esencial: entrenarse para reconocer el temor. Por ejemplo, su reacción podría ser evitar los mercados por completo, no leer los periódicos no revisar los precios de las acciones en Internet. Lo segundo es prepararse para un mercado volátil de una forma parecida a como un astronauta se entrenaría para procedimientos de emergencia. Esto ayuda a neutralizar el temor en su toma de decisiones, especialmente en momentos cuando parece fácil sucumbir. Algo que podría ayudar, por ejemplo, es decidir por adelantado el rango de respuesta en caso de que su portafolio pierda 10% o 20% de su valor, dice Lo. La investigación muestra que los inversionistas particulares suelen ser los peores en esto, agrega el catedrático. La frialdad del astronauta Neil Armstrong queda de manifiesto en la nueva película In the shadow of the moon (En la sombra de la luna), sobre las misiones lunares Apollo. En un momento, Armstrong se está quedando sin combustible mientras pilotea la nave espacial hacia la superficie lunar. Las cámaras muestran a los hombres sudorosos y fumadores en la sala de control en tierra. En la radio, la voz de Armstrong se oye tranquila. Su mejor característica humana, el intelecto, había reprimido su principal característica animal, el temor. ![]() Repito: September 12, 2007 (el DOW subio hasta 14.000 y luego vino el derrumbe) |
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(1)-Reglas de supervivencia Sencillamente, me encantan las películas de 007: acción, coches elegantes, mujeres despampanantes, artilugios fascinantes, paisajes increíbles, mujeres despampanantes (creo que esto ya lo había dicho)… Pero no fue hasta que ayer por la noche cuando vi en DVD una de sus últimas entregas, “The World is Not Enough” (el Mundo no es Suficiente, en español, si no me equivoco), cuando me di cuenta que efectivamente James Bond sería un excelente trader. En una escena de la película, una conversación entre el agente secreto y el científico Q –el mismo que “tunea” los BMW´s y Aston Martins, y le inventa esos cachivaches, le recordó sus dos reglas principales de supervivencia: Regla nº1: “Que nunca te vean sangrar”. Y Regla nº2: “Ten siempre un plan de salida o escape”. Llevado al trading y más concretamente a la “Risk Management”, yo no podría estar más de acuerdo. Regla nº1: “Que nunca te vean sangrar”. Para la película, significa que no dejes que se aprovechen de tu actual estado de debilidad. En el trading, significa mas o menos lo mismo: que hay que tener (y cortar) las mínimas pérdidas, que si no, seguro vendrán mas, y mas grandes. Esta parte se puede controlar mediante una exposición mínima al riesgo, dedicando únicamente el “tamaño óptimo” y capitalizándolo; y al uso de los llamados “stops”, que durante tantas veces hemos nombrado en las líneas de acción que vamos detallando en los análisis (trataremos sobre ello en el siguiente apartado). La base de la que parte la teoría del “tamaño óptimo” es que nunca (repito NUNCA) hay que poner todo el capital en una sola posición. Por otro lado, tampoco hay que poner una cantidad demasiado pequeña, puesto que no maximizas la operación. Sin meternos en explicaciones matemáticas y estadísticos, existen estudios los cuales confirman que hay un “tamaño óptimo” el cual permite que el riesgo sea mínimo en caso de salir mal la jugada, y de que los beneficios potenciales sean máximos en caso de salir bien. Uno de los padres de esta teoría tan revolucionaria y que ya se han empezado a aplicar en el mundo financiero anglosajón, es el llamado “F Óptima”, desarrollado por el Dr. Ralph Vince. De aquí han partido otras ramas –incluyendo la mía propia- introduciendo algunas variaciones. En mi caso particular (como había explicado hace poco en el foro), tomando en cuenta factores como la volatilidad individual, las probabilidades de diferentes escenarios, y la actual fortaleza de la tendencia. (2) segunda regla de supervivencia. “Tener siempre un Plan de Salida o Escape”. Los stops vienen a ser de dos tipos fundamentales: de entrada y de salida. Del primero –Stop de Entrada- consiste en ABRIR una orden de compra/venta cuando se ha alcanzado el precio fijado de antemano, con el objetivo de montarse en la ola. Lo cierto, es que a menos que uno sea un trader muy activo y necesitar estar pendiente de varias posiciones a la vez, apenas se utiliza. Por el contrario, el Stop de Salida, sí es de tremenda importancia. Básicamente, sirven para proteger una posición ya establecida, puesto que su cometido es cerrar dicha posición si de repente el mercado cae y va en contra de nuestra dirección inicial. En este apartado, hay que conocer dos esenciales: el que llamo “stop fijo” y el “stop de seguimiento”. El “stop fijo” se coloca casi siempre por debajo de niveles horizontales (resistencias y soportes) y se mantienen ahí. Sirven principalmente para aquellos que operan a corto plazo y/o con dirección de mercado lateral. Otra característica es que se pueden fijar por valores numéricos (o precios) concretos. Por su parte, los “stops de seguimiento” son más dinámicos, ya que se fijan por debajo de líneas de tendencia (que como sabemos se mueve al son del movimiento del gráfico de precios) y por supuesto de indicadores tendenciales como medias móviles, osciladores, Parabólico SAR… etc. Y a diferencia de los stops fijos, los stops de seguimiento se expresan en puntos por debajo/encima del indicador o línea de referencia, teniendo presente la actual volatilidad (por ejemplo, un cuarto de punto por encima de la media móvil de X sesiones…; 10 centavos por debajo de la línea de tendencia principal… etc.). Lo que sí hay que tener claro, es que hay que saber respetarlos. En realidad, los expertos incluso afirman que antes de entrar en una posición hay que saber exactamente dónde salir. No menos importante, son los “targets” u objetivos. Aquí no me voy a entretener demasiado puesto que el tema se ha abordado en muchas ocasiones. Simplemente es un error grave ir a por la gran suba record. Existen, pero las probabilidades de acertar tanto el punto de entrada como de salida lo desaconsejan. Lo mejor siempre es operar por tramos dependiendo de los últimos “swings” (pivotes) y también de la actual volatilidad del mercado (sin ir mas lejos, como ya había mencionado anteriormente, la “creme de le creme” de esto del trading, los market-makers del mercado de futuros de Chicago, se limitan a operar con la diferencial entre precio de compra (bid) y precio de venta (ask). Para que se hagan una idea, hablo de diferencias de tal vez 1 tick o pocos céntimos en los momentos de mayor ineficiencias del mercado (cuando son eficientes, dicha diferencial se reduce aún más). El truco pues, es hacerlo una y otra vez. En resumen, en los targets u objetivos, es mucho mas acertado ir a por un recorrido de 3% 10 veces, que ir a por una suba de 30%. Como siempre, espero haber contribuido nuevamente a ampliar sus conocimientos sobre la especulación financiera. Buen trading – Saludos (recuerden que son opiniones) |
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Hablando del tema os dejo un articulo interesante Psicología aplicada al Trading [DOC1] - Es Gratis! : Librería Financiera Tambien os dejo el mejor libro que he leido al respecto Psicología del Trading - €36.73 : Librería Financiera Saludos a todos |
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Muchos lectores me han preguntado por un estudio que publiqué en esta sección hace ya bastante, aproximadamente un año, en el cual proponía un sistema práctico para operar con una de las figuras técnicas que ya saben más me gustan. Vamos a recordarlo que creo merece la pena. Existe un buen estudio realizado por dos profesores de matemáticas de la Universidad de Pittsburgh, G. CaGinalp y H. Laurent, publicado en la "Applied Mathematical Finance", número 5, entre las páginas 181 a 205. Los investigadores estudiaron todos los valores del SP 500 entre los años 1992 hasta 1996, intentando comprobar si eran validos los estudios de velas japonesas. Vaya por delante que hay otros estudios, por ejemplo los de Marshall, Young y Cahan, si no recuerdo mal, que mostraron que las velas japonesas siempre que se mirara una sola vela, entre 1992 y 2002 no tenían ventaja alguna sobre el mercado y, lo que era más curioso, entre 1975 y 2004 aplicados sobre el propio mercado de Tokio tampoco tenían ventaja alguna. Pero en el estudio que nos ocupa intentaron comprobar si las velas japonesas funcionaban cuando se estudiaban como un conjunto de tres velas. Así, por ejemplo, estudiaron figuras como las estrellas del amanecer y las estrellas de la noche, entre otras figuras de tres velas. Me parece esto más lógico, puesto que son figuras más complejas que las de una sola vela, y por tanto deberían ser más efectivas. Además me interesó inmediatamente y mucho el estudio, pues como saben, soy un auténtico apasionado del seguimiento de las figuras japonesas de tres velas, en concreto de las estrellas. Los resultados no pueden ser más prometedores y más ilusionantes para los analistas que amamos las velas japonesas y el análisis técnico general, ya que demuestran científicamente que las figuras de tres velas japonesas tienen un poderoso poder predictivo sobre lo que va hacer el mercado a continuación. Hay algunas de ellas que llegan a tener un porcentaje de acierto de casi el 75%s, lo cual es realmente impresionante, la regla que siguieron para el estudio fue muy sencilla, entrar en la dirección de la señal y cerrar al cabo de dos días tras la reacción inicial. Los resultados indicaron porcentajes de beneficios medios anualizados muy altos que superaban el 100 por 100 anual. Un estudio muy importante y del que debemos tomar muy buena nota. Personalmente siempre me ha gustado seguir cualquier figura de estrella que veo, ya sea en intradía o en gráficos diarios, aunque recuerdo que en el estudio se estudiaron otras muchas figuras de velas japonesas de tres velas. Pero vamos a centrarnos en la estrellas. Dicho muy sencillamente, hay que recordar que una estrella del amanecer sería cuando en una fuerte bajada primero tenemos una gran vela negra bajista, luego tenemos una pequeña vela con cuerpo casi inexistente, es decir, una vela de duda y para terminar la figura tenemos una tercera vela que es una enorme vela blanca que engulle la primera vela negra que formaba la figura. En las estrellas nocturnas, la figura es exactamente la contraria. La figura siempre debe aparecer tras un movimiento importante, si aparecen en movimiento lateral no tiene valor. Pues bien, picado por la curiosidad, me he entretenido en lo siguiente, para comprobar personalmente si esto funciona en la práctica. Para ello he tomado desde 1994 hasta finales de 2006, todas las estrellas tanto al alza como a la baja, que han aparecido en el índice SP 500. He seguido la siguiente táctica operativa. Se compraría al cierre de un día donde se confirmara una estrella del amanecer y luego se seguiría la siguiente táctica para cierre: 1- Se aguanta la posición un mínimo de tres días, pase lo que pase. 2- A partir del cuarto día se cierra la posición si se pierde el mínimo de la barra del día anterior tarde los días que tarde. De manera contraria se vendería al cierre de un día donde se confirmara una estrella nocturna y luego se seguiría la siguiente táctica para el cierre de la oposición: 1- Se aguanta la oposición un mínimo de tres días, pase lo que pase. 2 -A partir del cuarto día se cierra la posición si se rompe el máximo de la barra del día anterior tarde los días que tarde. Los resultados que he obtenido son los siguientes: - Beneficio total de 513 puntos del SP 500 cuando comprando y manteniendo habríamos obtenido 795 puntos, que no está nada mal. - El porcentaje de aciertos es sencillamente impresionante y una de las mejores muestras de que la táctica debe ser incorporada con urgencia a nuestro arsenal técnico, ya que acierta el 81%s de las entradas - Sólo dio dos años perdedores, en concreto 1995 donde perdió un modesto 0,4%s y 1997 donde perdió 14,3%s, el resto de años son ganadores destacando beneficios como por ejemplo los de 1999 con un 10%s, o los del año 2004 con un 14%s. Pero lo importante no es exactamente lo que gana o lo que pierde, sino la demostración práctica de que éste es un estudio que funciona y que debemos seguir cotidianamente. A mí, donde mejores resultados me ha dado ha sido en gráficos de velas de 15, 30 y 60 minutos y, por supuesto, en gráficos de velas diarias. Cada día creo más firmemente que el análisis de velas japonesas es muy poderoso. No creo que sea necesario complicarse la vida buscando figuras raras, basta con que uno se concentre en las figuras básicas, como las envolventes alcistas o bajistas, las estrellas del amanecer o de la noche y cosas así. Con eso sobra. Basta con esperar la ocasión. Eso sí, hay que seguir las reglas con rigor, y no seguir nuestra naturaleza humana, que tiende a todo lo contrario, dejar correr las pérdidas y cortar las ganancias antes de tiempo. Manuel Conthe en un artículo de la revista "Encuentros Multidisciplinares" titulado "La psicología de las finanzas" cuando era director del Área Internacional de Analistas Financieros Internacionales, contaba lo siguiente sobre el efecto disposición que es precisamente este: Disposition effect: ¿Por qué los inversores son reacios a vender acciones con pérdida y proclives a vender las que arrojan plusvalías? La TP(Teoría de la Perspectiva y la Psicología de las Finanzas) lo atribuye a la forma en S de la función de valor; que refleja el valor marginal decreciente de ganancias y pérdidas. Imaginemos, por ejemplo, que un inversor compró una acción en 50 euros. La acción ahora cotiza a 55 y existe la misma probabilidad que suba a 60 o que baje a 50. Pues bien, el valor atribuido a una plusvalía segura de cinco euros será mayor que el de una potencial ganancia de 10 con probabilidad del 50%s. El inversor materializará, pues, su ganancia. Imaginemos ahora que esa misma acción cotice a 45 euros -con una minusvalía latente de cinco- y que exista la misma probabilidad de que suba a 50 o que baje a 40. Si vende, el inversor materializará una pérdida de cinco euros. Si no lo hace, su potencial minusvalía será de 10 euros con probabilidad del 50%s. Enfrentando a esa desagradable tesitura, el dolor marginal decreciente de las pérdidas hará que prefiera conservar el valor. Efectivamente así es, la función de valor tiene forma de S porque tendemos a ser muy atrevidos cuando tenemos pérdidas pero tenemos una tendencia natural por nuestra psicología humana a cortar las ganancias, por una razón sencilla, porque soportamos mucho peor el dolor que el placer si lo recibimos en la misma dosis. Es algo comprobado por cualquier psicólogo. Vean ustedes el programa "¿Quiere ser millonario?" A la más mínima duda los concursantes se plantan, hasta se ha dado el caso de uno que se plantó a la segunda pregunta por no arriesgar 500 euros, cuando el premio máximo del concurso es de un millón de euros. (sigue... |
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No hace mucho, Lei Feng de Bear Stearns y Mark Seaholes de U.C. Berkeley publicaron un interesante trabajo al que refería más arriba en el que se plantearon un reto: 1- Está claro que nuestra naturaleza humana nos hace siempre cortar ganancias y dejar correr las pérdidas y de ahí que el porcentaje de operadores en los mercados que pierden sobre los que ganan es terriblemente superior a favor de los que pierden. Esto es un hecho provocado por nuestra psique humana y si somos principiantes nos pasará y nos limpiarán, y el que lo dude que se ponga a operar de buenas a primeras y verán cómo termina desgraciadamente. Para empezar, a mí mismo me pasó, así que hablo con conocimiento de causa. 2- Pero entonces se plantearon dos cosas: - ¿Se podría evitar este efecto con la debida formación del operador o cuando adquiere experiencia? - ¿Se podría evitar este efecto con la sofisticación, es decir, diversificando mucho y con productos más allá de los habituales? Pues el estudio no puede ser más concluyente e interesante: 1- Comprueban que el efecto disposición no solo afecta a los pequeños, también a los institucionales e incluso a algunas manos fuertes, aunque en el pequeño inversor es abrumador, como demostraron Saphira Y Venezia en el 2000, en un estudio que obvio para no alargar el análisis, las manos fuertes lo sufren muchísimo menos por las razones que veremos a continuación. 2- La sofisticación predispone al operador un 67%s menos al efecto disposición. 3- La experiencia atenúa el 72%s el efecto disposición pero no lo elimina totalmente, pero claro, una rebaja así es decisiva. 4- Y aquí viene una de las cosas curiosas, la asimetría en la aplicación de estas disminuciones del efecto. Resulta que la propensión a no cortar las pérdidas casi se elimina por completo si el operador es sofisticado (diversifica mucho) y además tiene experiencia, pero la propensión a tomar ganancias demasiado pronto, ni con sofisticación ni experiencia se elimina del todo. Curioso pero por lo menos queda clara una cosa a mi entender: 1- Si entramos de novatos al mercado ganaremos poco cuando ganemos y lo peor será que dejaremos correr las pérdidas, hasta que seamos inversores a largo para siempre. No porque seamos muy torpes, que con eso hay mucha leyenda, sino porque está en nuestra psicología. 2- Pero si diversificamos todo lo que podamos y nos formamos y trabajamos mucho sobre el papel y sin poner dinero, que es lo mejor para aprender, simulando durante meses en la soledad de nuestro despacho operaciones reales, y luego seguimos adquiriendo experiencia con poquito dinero y así sucesivamente, como humanos que somos, y tenemos siempre mucha humildad frente al mercado que es muy difícil, seguiremos teniendo el fallo de tomar el beneficio demasiado rápido, pero al menos seremos muchísimo más resistentes y al mercado le costará Dios y ayuda echarnos porque cortaremos las pérdidas sin pestañear. J.L.Carpatos/España |
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CIENCIA Neuroeconomía: relaciones curiosas entre el mundo de las emociones y los negocios Personas con algún tipo de daño cerebral podrían tomar decisiones económicas más ventajosas. Así lo sostiene un nuevo estudio que relaciona el mundo de las inversiones con las emociones. Por Carla Barbuto. ¿Qué tiene de bueno haber sufrido una lesión cerebral? En el mundo real, nada. En el de Antoine Bechara, profesor de neurología de la Universidad de Iowa, puede que no sea tan así. Según él, un daño en la capacidad de experimentar emociones que nuble la razón puede abolir, por ejemplo, el miedo al riesgo. “Hemos estudiado un caso específico en el cual la emoción desempeñó un papel negativo” explicó Bechara desde los EE.UU. El estudio de Bechara -publicado en el boletín Psychological Science- fue liderado por un equipo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon , la Escuela de Graduados de Standford y la Universidad de Iowa. La tesis es que, bajo ciertas circunstancias, aquellos que tienen dañada su capacidad para experimentar emociones podrían tomar mejores decisiones financieras que personas sanas. Sin embargo, Bechara se ocupa de dejar las cosas claras: “Los pacientes con los mejores resultados estaban realmente quebrados y en ruina financiera en la vida real porque permitieron que la gente se aprovechara de ellos, y también realizaron algunas inversiones absurdas (contra el consejo de parientes y amigos) que condujo a consecuencias negativas, todas debido a su carencia de emociones”. Investigaciones como la de Bechara forman parte de la neuroeconomía, una disciplina todavía en pañales que explica, por ejemplo, la influencia de la química cerebral en fenómenos de mercado como la manía por las burbujas financieras o el pánico de los inversionistas. En síntesis, resulta de la cruza de especialidades tan diferente como neurología, economía y psicología . “La neuroeconomía usa técnicas cognitivas y de imágenes para entender qué pasa con la emoción y el cerebro en la toma de decisión económica. Los economistas dicen que es un proceso racional. Nosotros decimos que la emoción juega un rol importante”, explica Facundo Manes profesor de Neurociencias Cognitivas de la Universidad Católica Argentina UCA. Los investigadores propusieron un juego bursátil a 15 personas, todas con algún daño cerebral, todas con coeficiente intelectual normal, todas con las áreas de sus cerebros responsables de la lógica y el razonamiento cognitivo intactas. Y ahí está la clave porque la lesión estaba ubicada en la región del cerebro que controla las emociones o la posibilidad de experimentar sentimientos como el temor o la ansiedad. Manes defiende la tesis de Bechara. “Si tenemos que racionalizar cada toma de decisión tardaríamos la vida. Cuando se toma una decisión, no hay tiempo de racionalizar cada opción. Se decide en base a experiencias y emociones previas. La experiencia crea marcas somáticas, emocionales. Y en base a eso, uno decide sin racionalizar, decide por la emoción”, dice el especialista argentino, que en pocos meses abrirá su propio Instituto de Neurología cognitiva. Como vimos, la falta de respuesta emocional dio ventajas a la hora de contar billetes en el juego de inversiones pero Bechara no menosprecia la emoción como parte del proceso. Para él, un tema crucial de la investigación es reconocer cuándo las emociones son buenas y cuándo malas. No se trata de confiar o no en ellas como árbitro necesario de buenas y malas decisiones, sino de descubrir en qué circunstancias las emociones pueden ser útiles o no, y usar la relación entre las circunstancias y emociones como guía para el comportamiento humano. “La teoría de los brokers es que cuando van perdiendo siguen apostando mientras que la gente normal, se asusta. Aún en la adversidad, ellos creen que hay que seguir apostando para ganar. No tienen miedo y, al final, ganan”, explicó Manes, quien sigue de cerca el trabajo de Bechara. Aunque la neuroeconomía es una disciplina en desarrollo, hay varios estudios que demuestran la influencia del componente emocional en la toma de una decisión de negocio. La neuroeconomía tiene su antecedente en la “economía del comportamiento” y acá hablamos de palabras mayores porque esta tendencia ya tiene un par de premios Nobel en su haber como Daniel Kahneman o Gary Becker . Kahneman, que ganó el Nobel de Economía en 2002, trabajó con neurocientíficos como Peter Shizgal en la Universidad de Concordia, Montreal. En uno de los estudios, utilizaron juegos de apuestas y técnicas de imagen cerebral para observar qué partes del cerebro se activaban cuando las personas anticipaban una ganancia. Ellos encontraron que las recompensas económicas desataban la misma actividad cerebral que un sabor agradable, música placentera o incluso drogas adictivas. Aunque los neurólogos y los economistas ya comenzaron a acumular evidencia, los psicólogos locales no suman optimismo con esta línea de investigación. Algunos ejemplos: Pablo Slemenson, miembro de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires (Apdeba ), dijo: “Estos estudios parten del supuesto equivocado que todas las personas tienen acceso a la misma información y su distribución no es homogénea. Por otro lado, las decisiones están condicionadas por la historia personal y eso tampoco es tenido en cuenta”. Por su parte, Hugo Pisanelli, presidente de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires (PPBA), agregó que “las decisiones son la puesta en acto de ideas, que pueden producir emociones pero la falta de éstas es igualmente peligrosa. No es una ventaja la falta de emociones para tomar decisiones”. Para terminar, Juan Manuel Bulacio, director de ICCAP, mostró cierta cautela al decir que “si la escala de valores estuviera lo suficientemente alterada para poder tomar decisiones económicamente favorables a cualquier costo, eso sí sería una “psicopatía funcional”. Esto es posible que esté muy difundido cuando la cultura lo permite”. |
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| Bursátilmente y en distintas operatorias de los mercados existen: (A saber) El fanático de largo plazo “inversor” que siempre lo fumiga alguna variable El fanático del intradia que vendió todo y al otro día subió TODO El analista técnico que se olvida del fundamentalismo El fundamentalista que se olvida del análisis técnico El torito de “permabull” y el osito de Semper dejadas El analista que explica la bocina del auto “después que paso” El periodista intelectual que trata de entender “eso” de los “mercados” El inversor “corto” (de poco dinero) que el broker le dice “yo no aconseje” El inversor de “mucho” que el broker lo llama cada tanto… El operador junior que supero a su maestro senior de casualidad El operador senior que le dice a su alumno junior “yo os lo dije” El analista y operador del Forex que se durmió en un pip después de ir al baño y después explica o le explican en su bolsillo porque carajo bajo en su garantía que lo dejo afuera El operador de acciones que opera sin mirar su índice El operador que cuando el índice marco baja, su acción subió (EUA) Y para no seguir… el aristocrático analista fundamentalista que analiza TODO pero a decir verdad no sabe verdaderamente en que momento… todo lo que sube baja, y todo lo que baja sube… (Permítanme una cínica sonrisa y no me maten) |
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