La semana en los mercados
Pienso que la Humanidad hasta el siglo XX era como un renacuajo que apenas había conocido algunas zonas de su charca y que gracias a su curiosidad y su cultura en el siglo pasado consiguió convertirse en una rana que ya consiguió ver la charca desde fuera, pasearse por el exterior, comprender de una forma visual la pequeñez de su propio mundo. Siguiendo con la metáfora, aunque algunas ranas muy listas nos lo han explicado, para la gran mayoría de habitantes de la charca nos es imposible imaginar siquiera términos como el del océano y su inmenso tamaño (agujeros negros, años luz…) ya que nuestra proporción del tiempo y el espacio es diminuta para lo que hay ahí fuera. ¿Qué tiene que ver todo esto con la economía? Pues yo creo que todo, porque una vez determinada que la exploración espacial no va a suponer –salvo que alguna revolución tecnológica nos ayude- que en las próximas décadas tengamos otro sitio donde vivir, nos debe importar mucho el estado de nuestra charca.
Aunque pasó desapercibido, especialmente en España con los dimes y diretes de nuestro rescate bancario, la semana pasada se realizó en Río la enésima reunión internacional para tratar sobre cómo salvar la salud de nuestro planeta del crecimiento económico y como todas las anteriores acabó en una declaración de compromiso que no lleva a nada concreto, literalmente “propone formular objetivos de desarrollo sostenible que reemplacen a los Objetivos del Milenio de la ONU para 2015”. Es una mala noticia porque si la actual crisis está suponiendo un respiro para las peores perspectivas sobre contaminación ambiental y deterioro natural, el que no vayamos a cambiar el modelo y pretendamos –y salvo catástrofe seguro lo conseguimos- seguir basando la salud de la economía en el alza de la producción y el consumo, aumentará enormemente el riesgo. Nuestro sistema necesita crecimiento y con nuestro nivel tecnológico actual eso es algo incompatible con la preservación de nuestro entorno y eso debería importarnos bastante.
Pero no, en el mundo económico se ve con preocupación la bajada de consumo energético y de materias primas que han llevado a que las “commodities” haya entrado en tendencia bajista “oficial” ya que superan el 20% de bajada. Este Junio la práctica totalidad de datos macro tanto en los EUA como en Europa como en Asia han salido negativos. Tanto ha inquietado esto que los bancos centrales y los políticos han tomado medidas que si bien de momento no han arreglado nada, han provocado que este mes no haya sido negativo para las bolsas. Europa ha vuelto a ayudar a España con lo que se ha salvado de un colapso financiero que nunca había visto tan cercano, el BCE ha relajado los colaterales que exige a la banca para poder darles aún más liquidez, la FED –aunque algunos pedían más- se ha comprometido a mantener las políticas expansivas, algo que también ha hecho Banco de Inglaterra, me arriesgo a asegurar que habrá bajada de tipos de BCE el 5 de julio y además, Grecia de momento no abandona el €.
Resumiendo, malas noticias económicas pero rebote en el Ibex. Una vez más, habrá quien crea que los mercados se adelantan a la economía real y sus expectativas alcistas se acabarán notando y habrá quien crea que esto es simplemente una reacción a la sobre-reacción bajista anterior que situaba Junio como un mes en el que la €zona se podía romper, lo que a su vez demuestra que las bolsas no aciertan tanto como algunos creen. Personalmente, a mi este rebote me recuerda más al del último mes de 2008 –y la tendencia bajista prosiguió en enero de 2009- que al de marzo de 2009 cuyo rebote en España duró hasta enero de 2010. ¿Por qué esa visión “pesimista”? Porque en marzo de 2009 se supo que el sector financiero norteamericano se había salvado gracias a la inyección de dinero público –algo que puede alguien piense ocurrirá también en España- pero además, los datos macro empezaron a mejorar. No parece este sea el caso: en todas partes se prevé menor crecimiento o incluso recesión y en concreto en España a pesar del doble respiro (dinero europeo y que el BCE acepta para darles liquidez activos de peor calidad) como se puede apreciar en estos gráficos, con el PIB a la baja y el paro al alza, la morosidad no dejará de crecer con lo que las malas noticias para nuestras entidades financieras no han acabado
Si a eso sumamos el riesgo de su cartera de deuda pública –no valorado en los stress test-, el deterioro de su cartera de acciones, el bajón en el crédito (y su repercusión en los ingresos) y que parecen olvidar que cuanto peor vayan las cosas más solvencia se les exigirá (en lugar de menos como han calculado), parece evidente que sus beneficios serán mucho menores que los calculados, justo lo contrario que ocurrió en los EUA en marzo de 2009 y que fue la mecha de uno de los rebotes más importantes y en menor tiempo de la Historia. Además, yo no me fío de los datos que la banca española ofrece de sí misma porque cada vez que se ha intervenido una entidad (desde CCM a Bankia) se ha descubierto que sus cifras eran completamente diferentes a las presentadas por lo que cualquier análisis debe implicar una auditoría interna y no basarse en la confianza en los datos recibidos.
Para finalizar, a partir de mañana tenemos nuevo presidente de la UE: Chipre, nación que se ha visto obligado a solicitar un rescate esta semana, el quinto país rescatado en 2 años y a este paso el sexto y séptimo se lo disputarán entre Eslovenia e Italia, ¿Os acordáis de aquellos que justificaron el primer rescate griego “para evitar el contagio”?
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