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| Siria fuera de control Para contemplar: Homs, Deraa, Hama, Idlib, Damasco, Alepo y otras ciudades están en llamas. La Cruz Roja ha declarado que la crisis en Siria ya puede ser definida como una guerra civil. Alrededor de diecisiete mil sirios han muertos y cientos de miles se han convertido en desplazados internos o refugiados en países vecinos. El gobierno de Damasco amenazó con usar armas químicas. Israel advirtió que no permitirá que armas de destrucción masiva sean entregadas a Hezbollah en el Líbano. Teherán lleva meses invirtiendo capital político y militar en defensa de su aliado Bashar al-Assad. Ramallah ha intercedido por el bienestar de la comunidad palestina en Siria, tradicionalmente leal al régimen. Arabia Saudita y Qatar están profundamente involucrados dando respaldo logístico a los rebeldes. Mientras que el Líbano e Irak padecen de luchas sectarias exportadas desde Siria, Jordania y Turquía están abultadas de refugiados. Pekín y Moscú protegen a Damasco en el foro de las Naciones Unidas y Hezbollah proclama su respaldo al clan Assad. Los Estados Unidos y Europa permanecen virtualmente estancos, prefiriendo evitar riesgos y esperando que la situación se estabilice. Pero no se estabilizará por sí sola. Todas las razones invocadas para no intervenir militarmente en Siria en los meses pasados -que ello generaría más víctimas, que fomentaría una guerra civil, que causaría la dispersión del armamento de destrucción masiva del régimen, que provocaría la expansión del conflicto hacia el resto de la región- trágicamente se han materializado aún sin la operación militar. Con un agregado. "Nuestra gran esperanza es formar un Estado islámico sirio-iraquí para todos los musulmanes", declaró días atrás un miembro de Al-Qaeda desde Irak, "y luego anunciar nuestra guerra contra Irán e Israel, y liberar Palestina". Al menos doscientos terroristas de Al-Qaeda ya están en territorio sirio trabajando por ello. Libradas al azar, las cosas no tienden a mejorar en el Medio Oriente. Ciertamente, la ausencia de liderazgo tiene sus costos y sus consecuencias. El punto de inflexión en Libia ocurrió cuando Muhamar Khadafi anunció que perseguiría a los opositores “calle por calle, casa por casa” y cuando su presuntamente sofisticado hijo, Saif al-Islam, afirmó que en 48 horas Bengasi sería aniquilada. El momento similar equivalente en Siria pasó hace rato y cada nuevo día ofrece otra cuesta abajo cada vez más alarmante. Sin embargo, la doctrina llamada “responsabilidad de proteger”, aplicada con rigor en el contexto de la crisis en Libia, se detuvo ante los portones de Damasco. Sí, el gobierno sirio sufrió embestidas severas. El atentado contra oficiales de alto rango fue un golpe espectacular. Las deserciones de figuras prominentes -embajadores, parlamentarios, pilotos, generales, soldados y especialmente Manaf Tlass, comandante de la Guardia Republicana Militar- fueron notables. Los avances de la oposición fueron críticos. Pero Assad aún no ha caído. Puede que caiga mañana. Pero hoy él permanece en el poder con la capacidad de infligir un daño enorme todavía. Y aún si él fuese a desaparecer repentinamente, el caos en Siria no lo hará. El lío post-Assad padecerá la mixtura de lealtades y deslealtades de las comunidades alawitas, sunitas, kurdas, palestinas y cristianas; las aspiraciones de una oposición fragmentada; los intereses de múltiples actores internacionales estatales y sub-estatales; y, por sobre todo, la ley de las consecuencias no deseadas, que, hasta este momento, ha reinado con mayor supremacía que el propio Bashar al-Assad. |
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| Vivir en Siria en medio de la guerra civil, las barricadas y las matanzas Por Janine Di Giovanni Hasta hace pocos días la gente intentaba seguir con sus actividades. Ahora la mayoría huye de los bombardeos. ¿Qué se siente cuando empieza una guerra? ¿Cuándo desaparece la vida como uno la conoce? ¿Cómo sabes cuándo es tiempo de recoger tu casa y tu familia y dejar tu país? O si decidís que no, ¿por qué? Para la gente común, la guerra empieza con un sacudón: un día estás ocupado con turnos en el dentista y en un instante la rutina diaria se pulveriza. Los cajeros automáticos y los celulares funcionan. Luego, de repente, todo se para. Se levantan barricadas. Se reclutan soldados y los vecinos trabajan para armar su defensa propia. Se asesinan ministros y el país entra en caos. Desaparecen los padres. Cierran los bancos. El dinero, la cultura y la vida que la gente conoce se esfuman. En Damasco, este momento ha llegado. Pasé casi dos semanas en Siria a principios de este mes; tuve el privilegio –y la suerte– de conseguir una visa porque hay un bloqueo casi total a los medios. El miedo que surge con la guerra civil era palpable. En las calles explotaban coches-bomba ; en un canal de TV hubo un enfrentamiento a tiros. La semana después de que estuve en Damasco, la Cruz Roja declaró guerra civil a la rebelión que llevaba ya 17 meses. Ningún sirio puede negar ya, como algunos lo hicieron, que su país esté en guerra y que la vida que llevaban esté llegando rápidamente a un fin. Durante el tiempo que pasé en Siria la vida ordinaria se desarrollaba como en cualquier otro lado del mundo. Fui a ver óperas en uno de los mejores teatros especializados de Oriente Medio, fiestas en piscinas dionisíacas, bodas en las cuales las parejas se casaban de acuerdo a elaboradas ceremonias sunnitas y shiítas. La vida de alguna manera continuaba mientras la guerra trepaba al umbral de la puerta de Siria. Pero había una corriente de tensión, un temor tangible de que el conflicto se derramara pronto sobre Damasco. La gente había empezado a abandonar la capital cuando llegué. Había grupos de personas que partían y las embajadas estaban cerrando. Los barrios de Barzah y al Midan, por cuyas calles yo había caminado dos semanas atrás, ahora eran zonas cerradas con barricadas, fortalezas de la oposición . Era riesgoso conversar en la calle después de la plegaria del viernes al mediodía, o hablar con partidarios de los rebeldes. Ahora será más sangriento. Conozco la velocidad de la guerra. En todas las guerras que he cubierto –que incluyen Bosnia, Irak, Afganistán, Sierra Leona, Chechenia, Kosovo– los momentos en que todo pasa de lo normal a lo extremadamente anormal comparten una calidad similar. Una noche en Abiyán, Costa de Marfil, en 2002, por ejemplo, me fui a la cama después de cenar en un suntuoso restaurant francés. Cuando desperté, no había servicio telefónico ni radio en la capital; “los rebeldes” ocupaban el canal de televisión y el cielo estaba surcado por resplandores. Desde mi jardín yo podía sentir el olor de casas incendiándose. El intervalo de 24 horas entre la paz y la guerra me dio tiempo para juntar mi pasaporte, la computadora, las fotos favoritas y escapar a un hotel. Mientras en el Consejo de Seguridad Rusia sigue vetando los intentos de reprochar y sancionar al presidente Bashar Al Assad, amigos de Siria informan por mails y por tweets sobre asesinatos, matanzas, médicos que torturan víctimas . Es difícil no ver que emerge otra Bosnia . Sirios que pocos meses atrás se identificaban como sirios ahora dicen que son alawitas, cristianos, sunnitas, shiítas, drusos. La diplomacia está fallando. Kofi Annan, que adopta un comportamiento celestial, se mantuvo al margen y observó cómo en Bosnia y Ruanda se extendía el genocidio mientras él estaba a cargo de la mediación de paz. Ahora suplica ante el régimen de Assad para acordar un cese el fuego. Hace 13 años, Annan entregó un informe a la Asamblea General sobre el fracaso de la comunidad internacional en evitar la masacre de bosnios en Srebrenica. La denominó “un error sin paralelo en la historia de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.” Nuevamente los Estados miembros carecen de la voluntad o el ímpetu para detener el asesinato de mujeres, niños e inocentes . Mientras ellos discuten por encima de los informes, más gente muere. En Siria a principios de este mes hablé con la mayor cantidad de personas de la mayor cantidad de confesiones y situaciones posibles. Quería ver cómo contaban la historia los partidarios de Assad. Y quienes sufrían bajo el régimen. En el viaje de dos horas de Damasco a Homs pasé por ocho puestos de control del gobierno. En un centro de refugiados atestado conocí a una mujer llamada Sopia que había visto por última vez a su hijo de 23 años, Muhammad, en la cama de un hospital de Homs en diciembre. En un ataque de morteros había sido alcanzado por metralla y un fragmento se le había alojado en el cerebro. Una mañana llegó a la cama del hijo y estaba vacía. Los médicos le explicaron que lo habían trasladado a un hospital militar. Sopia se puso a buscarlo desesperadamente. Encontró el cuerpo de Muhammad 10 días después en el hospital militar. Tenía claras señales de tortura : dos proyectiles alojados en la cabeza, marcas de electrocución en las plantas de los pies y alrededor de los tobillos y quemaduras de cigarrillo en la espalda. En ese momento Sopia comprendió que estaba en un país en guerra. Me dijo que su hijo era un hombre sencillo, trabajador en la construcción, y no tenía vinculación con los rebeldes. Pero vivía en Baba Amr –zona de Homs que había sido bastión de la oposición– y se supone que los hombres de cierta edad son combatientes o partidarios del Ejército Sirio Libre. La congoja de Sopia no era distinta de las madres de combatientes del gobierno muertos en Damasco por explosivos improvisados o metralla. Para ellas la política parece importar menos que el dolor crudo, la pérdida inconsolable. A través del país entero soldados armados en puestos de control de carreteras revisan los autos que pasan en busca de armas y combatientes. Los pasajeros sospechosos son detenidos e interrogados. Camino a Homs, hombres pro Assad armados nos detuvieron por varias horas a mí, a mi traductora y a su madre en un puesto de control. De vuelta en Damasco, visité un hospital militar donde vi los cuerpos mutilados de 50 soldados del gobierno rodando desde sus camillas ensangrentadas hasta sus ataúdes durante la preparación de un funeral masivo. Me dijo el director del hospital que mueren 15 soldados del gobierno por día . Pero no hay modo de verificar esas cifras ni el número de muertes civiles. Naciones Unidas dice que han matado a 10.000, pero activistas humanitarios dicen que el total es cercano a los 17.000. Una activista joven me cuenta que no tiene miedo de ir presa otra vez por protestar pacíficamente. Usa nombre falso y se muda con frecuencia. No puede comunicarse abiertamente por su celular ni por Skype. “Creo en lo que estoy haciendo”, dijo. Quiere vivir en un país libre de normas dictatoriales. En una oficina del gobierno, un funcionario cristiano con nombre musulmán dice que creció en un país que era un caldero de grupos étnicos: refugiados de Armenia, cristianos, shiítas, sunnitas y ortodoxos griegos. Dice que la rebelión va a cambiar todo esto. “Todos los que creyeron en el modelo sirio han sido traicionados”, afirmó. |
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| Siria ¿Hay una alternativa al caos? Incluso los rusos, así como los gobiernos occidentales,comienzan a pensar que Siria estaría mejor si el régimen es decapitado antes que descender al caos sectario. ![]() Syria: Is there an alternative to chaos? | The Economist
__________________ !! Te tengo en mi punto de mira!! , !!...mira un punto!! JI!, JI!, JI!.
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| SIRIA - LIBANIZACION TOTAL Divisiones internas dentro de la ONU llevan a la renuncia de Kofi Annan a mediar Viernes 3 de Agosto 2012 Annan criticó a las potencias y renunció a mediar en Siria El representante de la ONU dijo que "hay divisiones en la comunidad internacional" y que no recibió "apoyos que merecía la causa". EEUU, Rusia y China se culpan mutuamente. Kofi Annan dejará su cargo de emisario internacional para Siria, tras fracasar en su intento de lograr una salida al conflicto en ese país, donde los rebeldes y el ejército regular seguían combatiendo ayer, en particular en la estratégica ciudad de Alepo. En Nueva York, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció que Annan abandonará el cargo como enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe para Siria. Annan, que había sido nombrado el 23 de febrero, decidió "no renovar su mandato cuando expire el 31 de agosto de 2012", afirmó Ban. El plan de paz que diseñó el diplomático para poner fin al conflicto sirio -que incluía un cese de los combates y una transición política- no llegó a aplicarse nunca. Annan dijo que presentó su renuncia porque no obtuvo "todos los apoyos que merecía la causa". "Hay divisiones en la comunidad internacional", afirmó en rueda de prensa en Ginebra. Ban informó de que ya ha iniciado las conversaciones con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, para "nombrar lo más rápido un sucesor que pueda continuar estos esfuerzos de paz esenciales". Poco después del anuncio de la renuncia, Estados Unidos le atribuyó la responsabilidad a Rusia y China. "La renuncia de Annan destaca el fracaso de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en apoyar importantes resoluciones contra Al Assad, que hubieran convertido a Al Asad en responsable" de lo que sucede en Siria, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. En la misma línea, Francia estimó que esta dimisión "ilustra el dramático callejón sin salida en que está el conflicto". La UE pidió un rápido nombramiento de un sucesor. Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que la renuncia del emisario internacional para Siria, Kofi Annan, era "una gran pérdida". Damasco, por su parte, acusó a los "países que procuran desestabilizar a Siria", refiriéndose a las potencias occidentales, Turquía y a países del Golfo, de haber "entorpecido" la misión de Annan. En Siria, los insurgentes, desalojados de Damasco a mediados de julio, concentraron sus fuerzas en Alepo y aseguran controlar "la mitad" de la capital económica del país, así como casi toda la provincia circundante. Ayer, bombardearon el aeropuerto militar de Menagh (a 30 km al noroeste de Alepo), desde donde despegan los helicópteros y aviones del régimen que realizan incursiones contra la ciudad, indicaron fuentes coincidentes. No obstante, las fuerzas rebeldes presentan divisiones, sobre todo entre los mandos en el exilio y los que operan en el interior. El jefe en el exilio del Ejército Sirio Libre (ESL), el coronel Riad Asaad, radicado en Turquía, acusó al comandante rebelde del interior de haberse lanzado a "una carrera febril" para ocupar cargos de poder si cae el régimen. Por otra parte, para el opositor Observatorio Sirio de Derecho Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, "las fuerzas del régimen penetraron el miércoles en Jdeidet Artuz, detuvieron a un centenar de jóvenes y los encerraron en una escuela, donde fueron torturados". "El jueves (...) fueron hallados 43 cadáveres" en Jdeidet Artuz, al sudoeste de Damasco, agregó. La agudización del conflicto agravó la crisis humanitaria. Según la FAO, cerca de un millón y medio de sirios "necesitan ayuda alimentaria de forma inmediata durante los próximos tres a seis meses". AGENCIAS |
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| LO QUE PUEDE PASAR DESPUES DE SIRIA Y EL MAGREB Una opinión sobre los fanáticos El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, un conocido y muy respetado psiquiatra. > Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de > la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes > industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran > realmente nazis?, la respuesta que dio puede > guiar nuestra actitud hacia el fanatismo. "Muy pocas personas eran > nazis en verdad - dijo, "pero muchos disfrutaban de la devolución del > orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo > era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos. > Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera. > Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, > se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. > Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los > Aliados destruyeron mis fábricas .." > > Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir > en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, en este momento, en > la historia. Son los fanáticos los que marchan. > Se trata de los fanáticos los que producen guerras. > Se trata de los fanáticos que sistemáticamente masacran cristianos o > grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el > continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, > decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita. > Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y > la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los > fanáticos que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas > suicidas. > > El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría > silenciosa" es intimidada e imperceptible. > La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían > vivir en paz, sin embargo, los comunistas rusos fueron > responsables por el asesinato de cerca de 50 millones de personas. La > mayoría pacífica era irrelevante. > > La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas > chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas. > > El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era > un belicista sádico. > Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de > Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, > a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y > bayoneta. > > Y, ¿quién puede olvidar Rwanda , que se derrumbó en una carnicería. > ¿Podría no ser dicho que la mayoría de los ruandeses eran 'amantes de la paz > '? > > Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples > y contundentes, sin embargo, para todos nuestros poderes de la razón, muchas > veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos: Los musulmanes > amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. > Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si > no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán > un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo > habrá comenzado. > Los alemanes, amantes de la paz , japoneses, chinos, rusos, > rwandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, > nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría > pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde. > > En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en > desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los > fanáticos que amenazan nuestra forma de vida. > > Por último, cualquiera que dude de que la cuestión es grave y elimina > este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a > los problemas expandirse . > Por lo tanto, extiéndete un poco a ti mismo y envia esto una y otra > vez! Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre > él. Antes de que sea demasiado tarde. > > Emanuel Tanay, M.D. (Este mail esta girando en la Argentina) |
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