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No hace mucho tiempo se ponía en cuestión la estructuración temporal de la marcha economía en ciclos, en consecuencia se llegaba a afirmar que los ciclos bursátiles habían terminado… Entrábamos en la era de la pretendida "nueva economía". Incluso el mismo Alan Greenspan se permitió fantasear sobre la posibilidad del fin de los ciclos…
Hoy en día, hemos comprobado como ese nuevo paradigma económico, basado en el desarrollo tecnológico, no era más que una ilusión… Probablemente supone el inicio de una nueva era en el progreso del ser humano, mas ello no quiere decir que toda la estructura y dinámica económica pueda cambiar…
Un antiguo proverbio dice: "La soberbia llega antes de la caída".
La idea de que un mercado con depresiones y euforias, iba a cambiar por un mercado de crecimiento continuo, en un contexto de progresiva globalización del capital, tiene que ver con un deseo del capital, un anhelo, una autoilusión formada en el momento cumbre del ciclo alcista… Cosa que se suele repetir en todos los momentos de euforia bursátil… Claro que también se repite siempre la caída posterior…
Lo curioso es como incluso economistas de prestigio cayeron en la ilusión… Con ello muestran que son humanos. El ser humano busca continuamente la perfección, el escenario ideal… Para el capital el escenario ideal es un escenario de progresiva globalización, crecimiento y expansión sin barreras y sin pausas.
En realidad, esa aspiración de un escenario ideal es un intento de negar la propia naturaleza humana, la cual implica la imperfección… Pero es más, es un intento de negar el fenómeno de la repetición… El hombre tiende a repetir las conductas y los errores.
Los síntomas de cualquier problema psicológico, tienden a repetirse a pesar de causar sufrimiento. Ahí tenemos el ejemplo de la neurosis obsesiva, donde se pueden producir pensamientos y actos repetitivos a pesar de ser causa de sufrimiento… Lo que define el síntoma en psicoanálisis es el hecho que reproduce, en forma más o menos disfrazada, ciertos elementos de un conflicto pasado. De un modo general, lo reprimido intenta retornar al presente, en forma de sueños, síntomas y actos…
Un conflicto del pasado es, en realidad, un trauma. El trauma es lo que se repite… El ser humano se resiste a aceptar los traumas, los fracasos, las limitaciones. Ello origina que no elabore correctamente el trauma en su mundo simbólico, lo cual, con el paso del tiempo, origina problemas para recordarlo… Lo que le podría servir de experiencia, se convierte así en una especie de fantasma del pasado que insiste e insiste…
El trauma conflictivo retorna a través de sueños, fantasías, actos, etc. Se podría decir que la repetición es un intento de aceptar el trauma, de simbolizarlo, mas la mayoría de las veces fracasa en esta función.
Se trata, por tanto, de una vana tentativa del sujeto por anular el trauma, el sujeto se queda clavado en una repetición que tiene más que ver con el displacer y la enfermedad que con su deseo vital.
Recuerdo aquí uno se casó cuatro veces en su intento de buscar la mujer ideal… Curiosamente, siempre se casó con el mismo tipo de mujer y siempre le ocurrieron los mismos tipos de problemas. Empezaba con mucha ilusión y la boda coincidía con un periodo de idealización y excesivo optimismo, después comenzaban los problemas hasta desembocar en un acceso depresivo y la separación.
Este hombre se daba cuenta después que había repetido la misma historia, pero a pesar de ello, cuando conocía a otra mujer parecía olvidar su experiencia… Se comprobó como esa mujer ideal que buscaba tenía todos los rasgos de carácter de su madre… Es como si buscara la relación ideal con una madre… Nunca aceptó que el ojo derecho de su madre fuera su hermano… De alguna forma, con las mujeres él intentaba solucionar el pasado, conseguir con su madre esa pretendida unión. En la realidad, estaba repitiendo continuamente el sentimiento de rechazo.
Este operador se movía en círculos, con sus altos eufóricos y sus bajadas depresivas, igual que los movimientos económicos, igual que los ciclos bursátiles… Dentro de algún tiempo se olvidará la depresión bursátil y saldrán nuevos profetas como Greenspan o aquél asesor bursátil de Groucho Marx que se rió cuando, allá por 1929, le comentó sus temores a que bajara la bolsa… Dentro de algún tiempo se repetira la misma historia.
La Economía y la Bolsa se mueven de acuerdo con la naturaleza humana, la repetición es una cualidad del ser humano, algo intrínseco… Lo que nos diferencia del resto de animales es nuestro lenguaje y razonamiento, nuestro mundo simbólico. La cultura nos hace progresar, pero al mismo tiempo nos aleja de la naturaleza y de nuestros instintos. Tenemos que domeñar los instintos, ello crea un malestar… Los instintos son reprimidos, si, pero continuamente están pugnando por salir, insisten e insisten y originan repetición de conductas y de síntomas…
El ser humano no para de dar vueltas sobre sí mismo… A veces se ilusiona con el progreso, las subas y las bajas, pero éste no deja de ser otro camino para seguir dando vueltas y vueltas... hasta en el análisis técnico se estudian los ciclos.
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