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Lars Tvede introduce el primer capítulo de su libro "Psicología del mercado bursátil" con una cita de Bernard Baruch: "Lo que se registra en las fluctuaciones del mercado de valores no son los acontecimientos en sí mismos, sino las reacciones humanas ante esos acontecimientos, la forma en que millones de hombres y mujeres piensan individualmente que estos sucesos pueden afectar al futuro. Por encima de todo lo demás, en otras palabras, el mercado de valores es la gente".

El mercado de valores es la gente, estoy totalmente de acuerdo con ello...pero ¿qué es la gente?. La bolsa es un reflejo de todo un entramado social y económico donde se producen multitud de interacciones, es la expresión última de un sinfín de factores. El gráfico de la evolución bursátil es el último intento de leer en pocas coordenadas lo que en realidad es sumamente complejo.

Dentro de esa complejidad nos encontramos con la gente en general y, en particular, con "la gente bursátil", es decir, con todo el conjunto de agentes que se dedican al mercado de valores ya sea como inversores, especuladores, analistas, agentes, fondos de inversión, etc.

Gente rara ésta del mundillo bursátil, el más modesto de los inversionistas o especuladores puede hacerse con una fortuna, un fondo de inversión, con toda la infraestructura y capacidad analítica que ello supone, puede quebrar y hundirse en la miseria. Si, podemos pensar que el que tiene el cápital tiene ventaja y es cierto. También se puede barruntar acerca de las manipulaciones del mercado, éstas también tienen visos de certidumbre... pero ¡qué gente más rara! o ¿tal vez no?. Veamos si podemos explicar algo de su comportamiento echando mano de la Psicología de masas.

Baruch alude a la forma en que millones de hombres y mujeres piensan individualmente. Pero si es asi... ¿Por qué tienden a pensar de la misma forma?¿Por qué el mercado de valores, esto es, la gente bursátil, se comporta de una manera tan irracional a veces?. ¿Por qué existen los momentos de pánico general y de euforia absolutamente compartida? ¿Por qué al día siguiente se analizan las cosas de una manera tan distinta?...La respuesta está en que la gente bursátil se comporta, a veces, como una masa.

En la masa la estructuración psiquíca del sujeto, las adquisiciones individuales, las capacidades intelectivas e incluso el más elemental sentido común, quedan en segundo plano. Lo que destaca es el comportamiento irracional e instintivo...

El sujeto en la masa se siente invencible y, curiosamente, al mismo tiempo se da un alto grado de sugestión recíproca entre sus miembros. Esto no debe extrañarnos, en realidad se trata de un comportamiento infantil: el sentimiento de omnipotencia está instalado en todos los niños durante bastante tiempo y, en cuanto a la sugestión, el pensamiento mágico campa a sus anchas en el pequeño sujeto humano.

Lo que se produce en la masa es un fenómeno de regresión, el individuo regresa a etapas infantiles de su evolución.

La gente bursátil, cuando está dominada por el sentimiento de masa, es crédula, carece de sentido crítico y busca guías, amos que le orienten. Este amo puede ser un gurú, un Estado, un vecino, un periódico...o un conjunto de todas estas cosas. Esto tampoco debe sorprendernos excesivamente, se sigue tratando de un comportamiento infantil (neurótico en el adulto), el niño también necesita gurús y a ese lugar están llamados los padres. El niño pone a sus padres en el sitio de dioses omnipotentes y perfectos...dioses que no se pueden equivocar.

El sujeto en la masa tiende a perder su identidad y regresa en el tiempo a un estado infantil donde prefiere estar en el sitio de esclavo al de amo. A fin de cuentas, el amo es el que al final se equivoca, la responsabilidad es de él.


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