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- ¿Creen que el hecho de que, de 1998 a 2008, gastaron más de US$ 600 millones en lobbys para liberarse de las regulaciones y de los requisitos de capital sobre los bancos podría haber tenido un efecto en ello?
- Gordon: Estoy seguro de que eso es cierto. Pero por otro lado, Washington tomó el dinero.
minow: ¿Saben qué? Washington tiene su propio sistema de mercado. Y las personas tienen que ser reelegidas. Ellos tomaron el dinero. Pero ustedes están culpando a la víctima.
ferguson: Nell, me resulta difícil comprender cómo es que los receptores de sobornos son víctimas. Me temo que su orientador moral acaba de averiarse.
- Minow: Si analiza las estadísticas de lobby, verá que la mitad de de las personas que tomaron el dinero votaron contra ellas de todos modos. Eso también es parte de la política. Hubo quienes se postularon para cargos públicos y fueron elegidos por sus posiciones políticas en favor de la desregulación.
- Ferguson: Dio en el clavo. AIG aportó directamente US$ 9,3 millones a funcionarios electos y partidos desde 1989, y entre los principales receptores del dinero está el presidente del Comité de Finanzas del Senado y el presidente del Comité Bancario del Senado. Ahora, si eso no le dice a usted que algo está moralmente podrido en el corazón de Washington, no sé qué tendría que mostrarle.
- Chanos: Bueno, el hecho de que la policía no haya podido atrapar a la pandilla no exime a la pandilla de su culpabilidad.
- Berenson: Pienso que todos estamos de acuerdo en que Wall Street fijó las condiciones de su propia regulación en los últimos 15 años. Por lo tanto, corresponde a los miembros de esa industria actuar como adultos, lo cual no hicieron.
- Minow: Hay muchas culpas que analizar. Pero cuando [el ex presidente de la Reserva Federal] Paul Volcker dice que no comprende los valores derivados, entonces me parece que deberíamos tener una “regla de Paul Volcker”: si Volcker no lo comprende, usted no debería poder venderlo.
Ferguson: Desde los inicios mismos de Estados Unidos existía una profunda tensión entre lo que representaban las ciudades de Washington y Nueva York. La visión de Alexander Hamilton de Estados Unidos como una potencia financiera no era compartida por todos los Padres Fundadores. Tenemos que considerar esto como parte de una larga lucha dentro de la cultura política estadounidense, respecto a cuán fuerte debería ser Nueva York. Creo que en los últimos 10 años, Nueva York logró la ventaja. Y pienso que el resto del país ahora está listo para un contragolpe.
Última edición por ffrhmd; 05-abr-2009 a las 05:12
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