4 lecciones sacadas de los Simpsons

Eso ya ha ocurrido en un capítulo de los Simpson.

Tras más de 20 años intentando mostrar la vida de un americano medio, los Simpson han vivido tantas historias que muchas de ellas, además de sernos familiares nos han ocurrido a nosotros.  Si lo llevamos al terreno laboral, ocurre lo mismo. Hoy vamos a ver 4 lecciones de los Simpsons aplicadas al mercado laboral.

1. Externalizar a otro país es más barato hasta que deja de ser más barato

En el capítulo «Kiss Kiss, Bang Bangalore», Montgomery Burns anuncia que la planta de Springfield va a cerrar y la van a trasladar a Bangalore, India. Como consecuencia de una disposición del convenio colectivo, envían a Homer a gestionar sus operaciones. Como la producción va muy bien, Burns deja a Homer al control de todo.

Cuando la familia Simpson le visitan, los trabajadores indios les explican que adoran a Homer porque les ha contado «secretos», como el pago de las horas extraordinarias, las pausas, la jornada flexible, los viernes de vestimenta informal, guardería en la fábrica,  dentista gratis y cestas de magdalenas.

«Eres el primer hombre que exporta el sentido de los derechos y privilegios de los trabajadores americanos», señala Lisa.

«Pero, tratar a los trabajadores como seres humanos, ¡es una locura!» exclama Burns. «Está bien, tendremos que reubicarnos en una zona donde los trabajadores estén más desesperados y sean más ignorantes, Springfield».

Lección: en la medida en que los trabajadores de países menos desarrollados estén dispuestos a trabajar por un salario inferior y menos beneficios, las empresas occidentales llevarán sus negocios allí, destruyendo trabajos en sus respectivos países. Pero a medida que esos países se desarrollan, sus trabajadores exigirán más derechos.

2. Discriminar equivale a dejar escapar talento

En el capítulo «Por favor, Homer no des ni clavo» Marge empieza a hacer cosillas de carpintería como afición, y se acaba convirtiendo en un verdadero negocio. Enseguida se da cuenta de que nadie confiará en sus habilidades porque es una mujer.

«¿Una carpintera? No sé», reflexiona Krusty el Payaso. «¿Y si te quedas embarazada y me dejas con el jacuzzi a medias? Y no me digas que eres estéril. No voy a volver a creérmelo».

Marge contrata a Homer para que sea él el que de la cara en los negocios, mientras ella trabaja en la sombra. A Homer se le suben los cumplidos a la cabeza y Marge se frustra porque su marido se regodea con el mérito. Ella abandona y Homer tiene que reparar él solo la vieja montaña rusa de madera del pueblo, «El Zoominator».

El día de la reapertura, Homer se da la primera vuelta para comprobar que es segura, mientras Marge la repara frenéticamente. Homer confiesa a todo el mundo que Marge era la verdadera artesana antes de que la montaña rusa se desmorone encima de él.

Lección: las mujeres siguen sufriendo discriminación en muchos sectores. Por ejemplo, los talleres de reparación de coches tienen prejuicios para contratar a mujeres. Aunque la discriminación contra las mujeres, o cualquiera, es peligrosa en el lugar de trabajo, implica que las empresas no estarán contratando a los mejores para hacer el trabajo.

3. Las negociaciones se suelen ganar por matices

En el capítulo «Última salida a Springfield», Burns está indignado con las exigencias del sindicatos para el nuevo convenio, y reflexiona sobre el pasado cuando las cosas eran más sencillas y los trabajadores vagos podían ser emparedados. Decide sustituir el plan dental de los empleados por un barril de cerveza gratis.

Los trabajadores están encantados, salvo Homer, que acaba de descubrir que Lisa necesita aparato. Su indignación enciende a la multitud, que enseguida le vota para presidente de la Hermandad de Bailarines de Jazz, Chefs Pasteleros y el Sindicato de Técnicos Nucleares.

«Es tu oportunidad para conseguir algo justo para los trabajadores» le vitorea Lisa cuando se entera.

«Y para establecer conexiones de por vida con el mundo del crimen organizado», responde Homer.

Los trabajadores hacen huelga. Burns intenta hacer ceder a Homer, pero se resiste, en un momento porque confunde el soborno de Burns como una proposición sexual, y en otro porque tiene urgencia por ir al baño. Convencido de que Homer es un negociador imperturbable, Burns accede a las exigencias del sindicato, siempre que Homer deje su cargo de presidente del mismo.

Lección: Este episodio nos muestra dos lecciones, por un lado cómo los trabajadores ganan o pierden derechos y por otro lo confuso que puede ser para nosotros el lenguaje no verbal.

4. La confianza te hará triunfar profesionalmente

En el capítulo «Simpson y Dalila» Homer compra una botella de 1.000$ de crecepelo milagroso a través del seguro médico del trabajo. Cuando Burns descubre al nuevo Homer, pregunta, «¿Quién es ese ambicioso joven?»

«Se parece a Homer Simpson», le responde Smithers «aunque más dinámico y emprendedor».

Ascienden a Homer a ejecutivo junior y le invitan a dar un discurso importante. Mientras tenga una seductora melena, piensa, todo irá bien. Pero cuando Bart rompe la botella con la loción capilar y Homer vuelve a ser calvo, flaquea.

Convencido por su leal asistente de que sus logros no tienen nada que ver con sus folículos, Homer hace una presentación magnífica. Pero con una cabeza como una bola de billar, nadie le toma en serio, y le degradan a su antiguo puesto.

Lección: el éxito profesional suele depender de cosas superficiales y caprichosas. Según varios estudios: las gafas hacen parecer más competente; una barba menos capaz; unas gafas, una barba y una calva más inteligente; las mujeres con cabello menos femenino más inteligentes; las mujeres con el pelo corto más poderosas.

¿Qué más lecciones has sacado tú de los Simpsons?

Escrito por mariarp el 8 de Octubre de 2012 con 4 comentarios.

4 comentarios

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# 1, Pepa
8 de Octubre de 2012, a las 19:55

Me ha gustado mucho el artículo. He disfrutado con el. Y además las lecciones que se sacan son reales en la vida cotidiana.

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# 2, JJ
9 de Octubre de 2012, a las 13:23

Me ha gustado mucho el punto 4 donde se juzga a la gente por su aspecto. He convivido con incompetentes a mi alrededor durante muchos años y es cierto que ser competente no te garantiza tener ganado un puesto. La inseguridad de los altos cargos en las empresas hace que no traten con justicia a la gente que viene por debajo ya que les pueden hacer sombra y ponerlos en evidencia. Los hijos de, los recomendados, los amigos etc, son los que siempre tendrán la opción más ventajosa. También tengo que reconocer que el tiempo pone a todo el mundo en su sitio.

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# 3, Miguel
9 de Octubre de 2012, a las 13:24

Creo que deberías haber incluido el episodio del monorail donde se convence al pueblo entero de que crear esta “imprescindible infraestructura” solucionará todos los problemas económicos de Springfield…

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# 4, Anónimo
9 de Octubre de 2012, a las 14:59

# 3, Miguel

Muy Keynesiano 😉

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