¿Te gusta trabajar en una oficina?
Hay personas que están hechas para el trabajo de oficina: llegas, el café, una charlita con los compis y te pones a trabajar. Es verdad que hay días muy duros, en los que el trabajo se acumula y prácticamente no te puedes levantar de la silla, pero está la comodidad del aire acondicionado o la calefacción (dependiendo de la época del año), tu silla y tu mesa. En cambio hay personas que serían incapaces de estar tantas horas sentadas o simplemente “encerradas” en un edificio.
Veamos algunas ventajas y sus incovenientes:
Estar motivado
Inconvenientes: Muchas veces piensas que qué haces en la oficina, cuando podrías estar haciendo el mismo trabajo desde tu casa y te ahorrarías un tiempo precioso en ir y venir, comerías en tu plato y tu vaso, sin aguantar jefes y algún que otro compañero pesado que se empeña en enseñarte las fotos de sus vacaciones, sus hijos o su mascota.
Ventajas: Piénsalo sinceramente. A muchos de nosotros nos cuesta estar concentrados y nos distraemos fácilmente. El hecho de trabajar en casa facilita todo tipo de distracciones, ya sean cosas del hogar como nuestros propios hobbies o la televisión o el sofá. Además, hay mucha gente que no sabe trabajar en soledad, prefiere el contacto con otras personas por el simple hecho de que si están rodeados por trabajo y personas que trabajan, van a trabajar más. En estos casos, trabajar en una oficina puede ser muy beneficioso para conseguir sacar el trabajo.
Escrito por mariarp el 8 de agosto de 2012 con 0 comentarios
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