11 octubre 2017 - Euribor
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11 de octubre de 2017

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El Corredor Central del Mediterraneo

Decidido a no hablar de la situación catalana durante un tiempo, tarea muy complicada, me ha llamado la atención la publicidad que últimamente se le ha venido dando al Corredor del Mediterráneo, que parece, quizás esta sea la buena, que va a recibir el espaldarazo definitivo.

La idea de una línea férrea que una toda la costa mediterránea desde la frontera con Francia hasta Algeciras no es nueva. De hecho, es una vieja aspiración de los grupos políticas más orientados hacia el europeísmo, así como de diversas asociaciones empresariales. Tanto es así, que esta asociaciones se hallan ahora englobadas en FERRMED, una asociación multisectorial empresarial que actúa a modo de “lobby” o grupo de presión, con el objetivo de unir Europa de Norte a Sur mediante un corredor ferroviario que conecte las zonas de mayor actividad económica y logística, potenciando especialmente las conexiones de puertos y aeropuertos. Dentro de esta entidad se hayan englobadas entidades públicas y privadas, empresas, cámaras de comercio, autoridades portuarias, etc.

Mediante este trazado ferroviario se unirían las comunidades autónomas de Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña, las cuales  aportan el 50% de la población española, el 45% del PIB, el 47% del tejido productivo, el 46% del empleo, el 51% de la exportación de bienes, el 63% del tráfico de mercancías portuarias y se colocarían, como zona,  en el séptimo puesto de importancia por PIB de la Unión Europea.

Su coste sería elevado, 41.500 millones de euros, según FERMED, aunque también lo serían sus beneficios. El caso es que tal cifra quintuplica el coste de su alternativa: el Corredor Central

Además, teniendo en cuenta la importancia del sector turístico en nuestro país, que las Comunidades Autónomas afectadas son las receptoras del 50% del turismo que llega a nuestro país y que Francia es la procedencia más común entre los turistas que llegan a Cataluña y la Comunidad Valenciana, con cerca de un 10% del total de turistas que visitan el país, seguido de Reino Unido, (en el primer puesto en Andalucía, representando el 22% de todo el país), no es de desdeñar la posibilidad de ofrecer una vía rápida y efectiva para el transporte de estas personas.

El caso es que el desarrollo del ferrocarril en nuestro país ha sido una odisea para ingenieros e inversores. Por un lado, la complicada orografía unida a las grandes distancias relativas entre los núcleos de población, o de producción, si de mercancías hablamos, ha constituido un auténtico desafío para equilibrar lo deseable, lo posible técnicamente y lo viable económicamente. A esto no ayudó la elección del ancho de vía, que no tuvo, en contra de la opinión general, su origen en motivos de defensa nacional, para impedir que las tropas de un posible ejército invasor no pudieran avanzar en tren, sino que se originó basándose en un informe técnico (Informe Subercase), que sugirió que la red ferroviaria española tuviese una anchura de seis pies castellanos (1.672 mm). El argumento para esta afirmación fue que los ingenieros estimaron que un mayor ancho permitiría una mayor producción de vapor dentro de las locomotoras, lo que redundaría en una velocidad superior. Esta tendencia a un mayor ancho de vía, en contra del que se convertiría en el estándar europeo, también tendría su eco en Inglaterra y Rusia.

Para los inversores, el momento cumbre lo marcó la crisis en 1.866, año en que una burbuja especulativa en el sector ferroviario había propiciado que muchos inversores dirigiesen sus capitales hacia las compañías ferroviarias, que estaban en plena ebullición en lo que a construcción de tendido se refiere. Cuando la realidad acerca del volumen de transporte de pasajeros y mercancías fue palpable, muchas de estas compañías desaparecieron arrastrando a las entidades financieras y a los ahorros de miles de inversores, muchos de ellos franceses.

En lo que al corredor se refiere, el mundo empresarial de la Comunidad Valenciana y de la Catalana lleva al menos dos décadas reivindicándolo. Pero fue en el 2.011, cuando el Comisario Europeo de Transportes, Slim Kallas, presentó un plan que lo consideraba “prioritario”, junto al Eje Atlántico y su tramo portugués, por avanzar en la dirección de un transporte más sostenible. Este corredor ferroviario, incompleto y deficiente en la actualidad, pretende unir la frontera francesa con todo el arco Mediterráneo (Portbou, Barcelona, Tarragona, Castellón, Valencia, Alicante, Murcia, Almería) hasta Algeciras.

Sin embargo, desde el Gobierno Central se ha apostado siempre por el mencionado Corredor Central, una alternativa que pasase por Madrid, Zaragoza y Canfranch. Esta apuesta centralista tuvo sus frutos en 2.012, cuando la ministra Ana Pastor anunció la recuperación de todos los tramos del corredor central ferroviario de mercancías, incluidos los dos tramos internacionales del eje, tanto el portugués -desde Sines-, como la Travesía Central del Pirineo (TCP) -el camino directo a Europa sin dar rodeos por los extremos de la cordillera montañosa-. Esta alternativa se potenció con el logro de incluirla dentro de las redes prioritarias de transporte definidas por la Unión Europea (UE). Con lo que, Madrid -pese a no ser tan relevante en el tráfico de mercancías con Europa- se convirtió en la piedra angular del nuevo escenario geoestratégico ferroviario.

La demanda que encabeza FERMED para el corredor del Mediterráneo ideal sería:

  • Dobles vías exclusivas para mercancías y pasajeros (con plataformas independientes.
  • Ancho de vía europeo para todo el trazado
  • Conexión con los puertos de Interés General del Estado
  • Aparcaderos de 1.500 metros de longitud, que permitirían la circulación de convoyes más largos.

Sin embargo, y a pesar de la publicidad que últimamente está teniendo, el miedo ha saltado a la escena: la posibilidad de una Cataluña independiente (no hay manera de no hablar de esto) podría ahuyentar primero la inversión y acabar con el propio proyecto después.

Escrito por Manuel González el 11 de octubre de 2017 con 0 comentarios
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