El 1 de enero de este año entró en vigor la nueva regulación de los trabajadores del hogar por la que todos los empleados domésticos deben formar parte del Régimen General de la Seguridad Social. El plazo ha terminado el 30 de junio de este año. A partir de esta fecha, los empleadores, se pueden enfrentar a multas.
Desde el diario ABC nos resuelven muchas dudas que pueden ahora estar pasando por la cabeza de todos:
¿Qué ocurre si el trabajador no está regularizado?
El empleador se expone a una multa de entre 626 y 6.250 euros, según la gravedad de la infracción.
¿Y si es el empleado quien no quiere regularizar su situación?
El empleador no lo debe tolerar, entre otros motivos, porque la multa es igualmente para él.
Ahora que se acaba el plazo, ¿va a haber un periodo de gracia para quienes aún no han regularizado a su empleado del hogar?
Rotundamente no. Una prórroga es una opción que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha rechazado desde el principio porque considera que el periodo temporal de seis meses, iniciado el pasado 1 de enero, ha sido suficiente para regularizar a los empleados del hogar. No hay excusas.