Lo que hasta hace unos años era impensable, se ha convertido en una realidad: el 2.0. Hablamos con nuestros amigos, familiares o compañeros de trabajo en tiempo real, compartimos noticias prácticamente antes de que vean la luz y sabemos lo que ocurre por muchos kilómetros de distancia que nos separen: ventajas, ventajas y más ventajas.
El problema puede surgir cuando hay que separar el uso profesional del uso personal. Muchas empresas dan por hecho que sus empleados usarán parte de su tiempo en un uso personal de las redes sociales y de internet, pero ¿dónde están los límites de este tiempo? lo normal es que todos seamos responsables y hagamos un uso racional, pero hay quien no tiene límites.
Hace poco hice una encuesta preguntando si en tu empresa tienes acceso a redes sociales, la respuesta fue que el 53% no tiene acceso y el 47% sí.
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