Euribor hoy: -0,061%
 Media mes: -0,056%

Prima de riesgo: 102,9
IBEX35: 8.772,90 (0,97%)

Una buena manera de diversificar

huevosQuizás el mejor consejo que se pueda dar sobre inversión es el de diversificar ya que es el único que te garantiza que el aconsejado no se arruine y te deje de hablar de por vida (a no ser que lo que busques es precisamente eso con lo cual le aconsejaría invertir en bolsa). Pero diversificar es un término muy vago ¿Significa eso que tengo que invertir tanto en acciones del Santander como de Telepizza? ¿Significa que tengo que comprar bolsa americana y europea? ¿Significa que tengo que comprar bolsa y materias primas? ¿Y al colchón, meto algo en el colchón?…. Significa muchas cosas, pero tampoco hay que volverse loco. El concepto es el de no poner todos los huevos en el mismo cesto y si me apuras, que tus activos sean algo más que huevos.

El problema es que no siempre se puede diversificar del todo bien, ya que nuestros ahorros son muy limitados. Un ejemplo es el de las inversiones inmobiliarias. Siempre me he declarado un acérrimo burbujista en contra de la inversión inmobiliaria por varios puntos.

  • La primera y principal, que estabamos (y aún hoy en algunas zonas sigue estando) en una enorme burbuja inmobiliaria
  • Es una inversión demasiado grande que la mayoría no pueden asumir y si la asumen, pesa demasiado en su cartera.
  • Al ser tan grande, se asume demasiado riesgo tanto en el sector como en la zona invertida, el tipo de vivienda, etc.
  • Encontrar algo bueno requiere de un cierto conocimiento del sector y los errores se pagan muy caros.
  • Su compra es bastante engorrosa y lenta en cuanto a papeleos, por no hablar si iniciamos una reforma.
  • Es ilíquida, su venta puede requerir  meses o años.
  • Tiene unos desorbitados costes de mantenimiento si lo comparamos con los activos financieros.

Viendo sus desventajas realmente parece increíble que haya sido una de las inversiones estrella de los españoles. Salvando el primer punto, en el cual creo que es posible encontrar algo bueno si se busca bien, el resto siguen vigentes y hacen imposible para la mayoría meter un inmueble en su cartera bien diversificada.

Hasta ahora.

Hace unos meses pude conocer a una nueva empresa de crowdfunding inmobiliario (Housers) que me gustó mucho, tanto que decidí invertir un poco en ella (predico con el ejemplo al diversificar). Lo que hacen es estudiar pormenorizadamente y con herramientas Big Data todas las ofertas de inmuebles de España y elegir entre ellas las que consideran una oportunidad de inversión. Las muestran a sus usuarios y quien quiera puede comprar un trocito de casa (desde 50€). De esta manera, si inviertes por ejemplo 1.000€ puedes tener 100€ en un local comercial de Valencia, 400€ en una casa en Barcelona y 500€ en un ático en Madrid. Para cada inmueble comprado se crea una empresa de la cual el usuario es socio y ellos se encargan de gestionarla.  Si necesitan una reforma, ellos la hacen y una vez finalizada la obra se pone en alquiler para en un futuro venderse. De esta manera se pretende conseguir beneficio tanto por el alquiler como por la posterior venta a un mayor precio.  ¿Y dónde está su negocio? Te cobran un 10% sobre los beneficios.

Estarás pensando, ¡Carlos, me estás colando un publireportaje! Y la verdad es que lo parece pero si no me gustase la idea os garantizo que no lo habría escrito. Sinceramente creo que es una interesante alternativa para diversificar que no disponíamos hasta ahora creada por un excelente equipo gestor. Evidentemente os puede generar muchas dudas (en su web hay una sección de preguntas y respuestas) pero creo merece la pena  tenerlo en cuenta, al menos, para una pequeña parte de nuestros ahorros.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (42 votos, media: 2,81 sobre 5)

Escrito por Carlos Lopez el 28 de septiembre de 2016 con 39 comentarios

El auge de las grandes fortunas y la caida de sus cargas fiscales

banqueroSegún un estudio del Peterson Institute, que analiza el número de grandes fortunas en el mundo y cómo las han alcanzado sus actuales propietarios, la crisis no les ha sentado nada mal a las grandes fortunas. De hecho, su número ha aumentado durante estos años de crisis hasta llegar a 21 en el 2015.

Este dato, es coherente con los resultados del estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). En él se determina que durante los años de crisis la clase media española ha ido enflaqueciendo y engrosando las filas de las clases más desfavorecidas, mientras que las clases privilegiadas, aunque también disminuían su número, lo hacían en menor proporción y con un aumento de la calidad en los que seguían en la categoría.

La clase media ha menguado con la crisis. Las personas que en 2004 vivían en hogares con un nivel de renta medio llegaban al 59%. Tres años más tarde el porcentaje creció. Llegó al 60,6% y tocó techo. A partir de ahí no ha dejado de caer. En 2013, bajó al 52%, en esos nueve años la clase media habría perdido cerca de 3,5 millones de personas.

dr

Además, los cambios no han sido uniformes, la caída de ingresos ha sido más importante en los hogares con menores niveles de renta, lo que ha empeorado su posición relativa siendo las causas la caída en el empleo, la precariedad el en mismo y la disminución salarial experimentada durante los años de crisis.

La consecuencia ha sido el incremento de la desigualdad. Según el índice Gini se aprecia que entre 2004 y 2013 ha subido de 32,2 puntos a 35,4.

El caso es que la irrupción de la crisis causó que desde el 2005, año en que teníamos a 10 grandes fortunas, pasamos a 13 en 2010, hasta el 2015, en el que ya tenemos 21 personas pertenecientes a tan exclusivo club. Como curiosidad el dato del origen de tales fortunas, que en nuestro país ofrecen un 53,8% de ser por herencia, frente a países más dinámicos como Estados Unidos, en el que sólo el 15,8% de individuos han recibido su fortuna por tal vía. O la media europea, que se queda en el 35,8% de fortunas heredadas.

Dentro del club de las grandes fortunas españolas se encuentran nombres tan significativos como Amancio Ortega, Juan Roig, Villar Mir, Abelló o la familia Botín. Todos ellos siempre en el centro del debate por el tema impositivo, ya que es común que los grandes patrimonios se sirvan de todo tipo de artificios para esquivar el yugo fiscal mediante instrumentos tales como sociedades patrimoniales, fundaciones o las célebres SICAV.

Así, no es raro encontrar vinculaciones entre paraísos fiscales y grandes fortunas a través de sociedades interpuestas que hacen imposible conocer la identidad de la empresa o persona realmente propietario. Es más, en los casos de existencia de convenios de doble imposición del Estado con dichos paraísos fiscales, el reparto de beneficios queda legalmente fuera de fiscalización, lo que lleva a la existencia de entidades completamente opacas que soportan una pírrica carga tributaria instrumentalizada a través del Impuesto de Sociedades (en las empresas del entramado que estén bajo control de Hacienda), a lo que habría que añadir la tributación vía IRPF por beneficios e intereses. En definitiva, las migajas que no haya podido rebañar la ingeniería contable.

Por otro lado, a pesar de varias reformas tributarias, el régimen tributario de las grandes fortunas a través de las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV) no ha sido modificado, con lo que el tipo impositivo aplicado no va más allá del 1% de los beneficios. Su constitución requiere un capital social mínimo de 2.400.000 euros que será aportado por al menos cien socios, de los cuales ninguno contará con más del 25% de participación. Su aportación tributaria no acontece mientras no generan plusvalías, las cuales, en calidad de rendimientos del capital, contribuyen al fisco con tipos del 19 o 21%.

Otra de las figuras utilizadas para reducir la carga fiscal de estas fortunas es la aplicación del criterio de exención de la empresa familiar. Tal mecanismo consiste en que quien posea al menos el 5% de las acciones de una empresa familiar queda fuera del control del Impuesto sobre el Patrimonio por considerarse que ya existe tributación de los beneficios por la vía del Impuesto de Sociedades.

Y cómo no mencionar las fundaciones sin ánimo de lucro. Todo un clásico del que ha participado hasta muy allegados a la Familia Real y que consiste en que una empresa muy animosa y con ingentes ingresos crea una fundación bajo la fachada de supuestos fines benéficos para lucrarse y no tributar, legalmente y con fundamento.

El caso es que los impuestos a las grandes fortunas de España vienen experimentando una contracción sostenida desde 2007. Los intentos de atraer capital extranjero y proteger y cuidar el patrio, se han instrumentalizado con la reducción del tipo de Impuesto sobre Sociedades y la retirada del Impuesto sobre el Patrimonio para los patrimonios inferiores a 700.000 euros. Si a eso añadimos que las grandes fortunas disponen de mecanismos legales para minimizar su presión fiscal, tales como las Sociedades de Inversión de Capital Variable o el criterio de exención de la empresa familiar, y de otros no tan legales, como la tributación en paraísos fiscales, encontramos que la participación de estas fortunas en el sostenimiento de los gastos del Estado tenga algo más de voluntario que de obligatorio. De modo que acaban tributando casi a voluntad y más que nada por evitar tener que vivir fuera de España, que aquí se está muy bien.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (28 votos, media: 4,21 sobre 5)

Escrito por Manuel González el 27 de septiembre de 2016 con 67 comentarios

Una estrategia de inversión

imagePara variar, hoy voy a escribir poco porque lo único que voy a hacer es transcribiros el resumen de un trabajo de fin de grado –de la facultad de Económicas de la Complutense de Madrid- que me envió su autor y que me ha parecido interesante compartir con vosotros. Básicamente es un complejo estudio (incluye excels que acreditan los resultados) que pretende demostrar que es posible superar la rentabilidad de un índice bursátil (en este caso el Dow Jones Industrial) con la estrategia de comprar lo que más bajó la semana anterior, sin ningún análisis fundamental de los valores.

La Anomalía de los Winners & Losers.

El denominado efecto winners & losers en los mercados financieros es una anomalía a la que también nos podemos referir como “el efecto sobrerreacción”, que se caracteriza por el comportamiento exagerado que se produce con relativa frecuencia en los precios de los activos debido a que los mercados no son perfectamente eficientes. Dichas sobrerreacciones provocan alteraciones temporales en el corto plazo en los precios de los activos por encima y por debajo de su valor de equilibrio en el medio plazo, lo cual es una oportunidad para comprar barato lo que está sobrevendido y para vender caro lo que está sobrecomprado. Es decir, winner-loser se refiere a la tendencia que tienen las acciones que peor se han comportado durante un cierto tiempo a superar en el siguiente periodo a las acciones que más han subido.

De Bondt y Thaler afirman que la sobrerreacción ocurre cuando los inversores prestan más atención a las noticias recientes de última hora, especialmente a noticias negativas, que a la información que realmente fundamenta el valor a largo plazo de la acción. Por lo que los precios sobrerreaccionan en el corto plazo. Cabe considerar también como causas de la sobrerreacción hechos como los noise traders o el herding. De Bondt y Thaler probaron su teoría utilizando datos mensuales de la bolsa de New York entre los años 1926 y 1982, y comprobaron que las acciones que más habían caído durante los últimos tres a cinco años tendían a tener una rentabilidad por encima de la media en los tres a cinco años siguientes.

Nosotros hemos realizado un estudio que trata de mostrar la vigencia del efecto winners & losers en el corto plazo, desarrollando una estrategia para buscar rentabilidades superiores al mercado basándonos únicamente en la información de los precios pasados de sus acciones. El índice elegido para implementar la estrategia es el Dow Jones Industrials Average (DJIA) compuesto por las 30 mayores empresas americanas.

Hemos utilizado precios de cierre de las cotizaciones durante todo el tiempo del estudio que recoge desde abril de 2004 hasta agosto de 2015. El objetivo es contrastar las rentabilidades que ofrece el mercado con las de nuestra estrategia y demostrar la vigencia de la sobrerreacción. Las pruebas que hemos realizado se basan en la idea de que una manera de poder conseguir rentabilidades superiores a las del mercado será adquirir los activos que más hayan caído en el corto plazo en relación al resto del mercado. De la misma manera esperamos que los activos que han tenido unas rentabilidades especialmente buenas en el corto plazo moderen sus resultados en los periodos siguientes. La metodología que vamos a seguir en este estudio se centra en el contraste entre la cartera de mercado (DJIA) y las diferentes carteras que hemos probado, hemos simulado carteras que se reajustan una vez por semana, variando el día de la semana en el que realizamos rotaciones, de manera que tenemos una cartera por cada día de la semana y podemos analizar si realizando las compras y ventas en distintos días de la semana obtenemos resultados diferentes. También hemos realizado las pruebas con carteras de distinto tamaño, carteras de 10 acciones y carteras de 12 acciones, y por último también hemos diferenciado entre carteras en las que cambiamos 2 acciones cada semana y carteras en las que rotan 3 acciones para comprobar el impacto que tiene una mayor o menor rotación en nuestra estrategia.

En términos de rentabilidad total durante el periodo completo de 12 años, todas las carteras de 12 acciones que hemos probado superan la rentabilidad del índice (1,8% de rentabilidad media anual superior a la rentabilidad del DJIA), y de las carteras de 10 acciones, 7 de 10 superan la rentabilidad del índice (1,25% de rentabilidad anual sobre la rentabilidad del DJIA). Es muy interesante comprobar cómo todas las carteras probadas superan la rentabilidad del índice en los periodos alcistas. Y por el contrario, vemos que todas las carteras caen más que el índice en el periodo bajista de crisis. El número de acciones que componen nuestra cartera va a ser determinante y vemos que con 12 acciones los resultados muestran que las carteras tienen mejores propiedades que con 10 acciones. Pero no esperamos que aumentando mucho más el tamaño de la cartera vaya a seguir mejorando la rentabilidad, ya que al aumentar el número de acciones, nuestra cartera va a tener un menor sesgo a las acciones que estén sobrevendidas, que son las últimas que sufrieron caídas en el mercado, y va a tener una menor rotación semanal. Las carteras con mejores propiedades son las que tienen 12 acciones y rotan 3 acciones cada semana, es decir, un 25% de la cartera cambia cada semana para vender las acciones que más han subido y comprar las acciones que más han caído, estas carteras consiguen un 2,2% de rentabilidad anual sobre la rentabilidad del DJIA.

Hemos de tener en cuenta que en este estudio no entramos a valorar los costes de seguir cada estrategia, para un particular los costes de comisiones de compra-venta pueden suponer una merma en la rentabilidad de entre el 0,6 y 0,8% anualmente, mientras que replicar el DJIA mediante ETFs tiene unos costes mucho menores. También un particular tendría que valorar la peor fiscalidad que afecta a estas operaciones en comparación con una estrategia pasiva de replicar un índice. En definitiva, llegamos a la conclusión de que la estrategia winners-losers es una manera de superar la rentabilidad a largo plazo que nos ofrece el mercado de renta variable americano. Si bien en entornos de crisis vamos a sufrir mayores pérdidas que el mercado, cuando los precios se vuelven a estabilizar nuestra cartera va a estar sesgada hacia los activos que mejor van a comportarse, que son precisamente las acciones más castigadas durante la crisis. Y en periodos normales, con mercados laterales o alcistas, esperamos que esta estrategia supere la rentabilidad del mercado.

(el autor se llama Pablo Rodríguez De Vega y si tenéis alguna pregunta para él seguro que hoy se leerá los comentarios del foro y os podrá contestar)

El resultado de su estudio se puede ver en este gráfico que incluye la estrategia que mejor funcionó: la evolución de la cartera de 12 acciones que cambia, siguiendo el criterio de comprar las que más bajaron la anterior, 3 de ellas los jueves (azul), comparado con el índice DJIA Total Return (gris) diferenciando Periodos pre-crisis, crisis y post-crisis.

putografico

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (36 votos, media: 4,28 sobre 5)

Escrito por Droblo el 26 de septiembre de 2016 con 85 comentarios

La semana en los mercados

milton_friedman_1Decía Milton Friedman que “Es un error juzgar las políticas por sus intenciones en vez de por sus resultados” y es una gran verdad, por eso es tan difícil elegir entre los programas electorales de los diferentes partidos antes de unas elecciones: ¿nos creemos que van a crear muchos empleos, luchar contra el fraude fiscal, acabar con la corrupción etc. que es lo que todos prometen? Los partidos que nunca han gobernado tienen entonces una gran ventaja: que nunca nos han defraudado y podemos tener más motivos racionales para creerles. Claro, que también hay que valorar si las promesas son realistas e incluso comprobar si en donde sí han ejercido poder local, es el caso de Podemos y Ciudadanos en España, sí han cumplido lo que prometían. Pero, ¿en verdad la mayoría de los votantes hará este ejercicio o votará por impulsos? Creo que lo segundo, y desde luego el millón de votos indecisos sumado al millón que tiene tendencia a abstenerse de vez en cuando parece que es en los días previos de cada elección cuando toma su decisión.

Lo que me preocupa de la situación política española no es que gane las elecciones un partido cómplice con la corrupción y las siguientes alternativas más votadas sean otros cómplices de la corrupción y otros tan peligrosos para la democracia (y para la economía) como los regímenes a los que admiran, lo que de verdad me inquieta y mucho es la radicalización de la gente. No hacia la izquierda o hacia la derecha, sino en su actitud ante el oponente político, ante el que no piensa como ellos. Los ataques furibundos de muchos contra Piqué por sus ideas independentistas o a Ruth Beitia tras su medalla de oro por su condición de política del PP son un buen ejemplo de cómo la animadversión ha llegado a un punto en el que se está a un paso, que algunos han dado ya, de perder el respeto a las personas por sus opiniones políticas. Y eso es muy peligroso. Para colmo, la actitud de nuestros políticos alimenta esas posturas cuando deberían ocuparse en buscar objetivos comunes para el bien del país. Sin mayorías los pactos son imprescindibles y pactar implica ceder, ser generoso con el oponente.

Y no es algo que implique sólo al gobierno central, este fin de semana son las elecciones gallegas y si el PP no gana por mayoría absoluta deberán ponerse de acuerdo una coalición como es Mareas con el PSOE gallego y el BNG. Será difícil, en el caso vasco las posibilidades de pacto son aún más peregrinas porque no hay posibilidad de mayoría y aunque parece claro que ganará el PNV, las combinaciones posibles podrían ser rocambolescas. Precisamente en Euskadi hace años pasó algo insólito: el PP apoyó al PSOE para que no gobernaran los nacionalistas. Y es que en este país los acuerdos son más fáciles si son en contra de alguien, primamos más el desbancar al rival que el construir por el bien de los ciudadanos. Y los políticos seguirán igual si ven que los votantes no castigan esas actitudes egoístas, eso es evidente. Y si el #26J los dos partidos que más votos perdieron fueron los que hicieron el esfuerzo por gobernar (PSOE y C´s), quizás a los votantes no les moleste este bloqueo político que impide que haya un gobierno que no sea en funciones ni un nuevo presupuesto.

Para mi es un error (y lo vamos a notar en la economía, cuanto más tardemos en formar gobierno, más medidas impopulares se verá obligado a tomar) pero sabiendo que los partidos miran más por sí mismos que por el bien del país, no me extrañaría que también el PSOE estuviera buscando las terceras elecciones si cree que el No le puede haber aumentado la intención de voto. Y es que aunque muchos votantes socialistas hubieran preferido su abstención para que Rajoy fuera elegido y así ser una oposición fuerte, esos mismos votantes difícilmente van a irse a otro partido pero Sánchez puede que crea que muchos de los que dejaron de votar al PSOE para hacerlo por Podemos creyendo la –ahora sabemos que falsa- amenaza que tantas veces repitió Pablo iglesias acerca de la Gran Coalición que según él iban a montar PP y PSOE juntos, puedan volver a votar al PSOE, intuyendo que sus votos jamás harán a Rajoy presidente. Y por nuestra controvertida ley electoral, si el PSOE aumenta en votos esos votos pueden convertirse en más escaños que en UP ya que el PSOE es fuerza más votada en más circunscripciones que UP. Es decir, que si Sánchez calcula que podría conseguir, a la tercera, más votos y escaños que en las elecciones del #20D y a la vez aleja el riesgo de sorpasso, podría buscarlas. Y eso lo puede detectar en las 2 elecciones de este domingo y sospecho que si el PSOE mejora sus expectativas –que tanto en Galicia como en Euskadi eran bastante malas hace un mes-, buscará que haya terceras elecciones. Y si no ocurre y la estrategia de Sánchez del NO no se ve recompensada, quizás podría plantearse hacer caso a Susana Díez y pedir otro candidato del PP para una investidura en Octubre en la que se abstendrían ( y provocar que el PP se niegue y así pasarles a ellos “las culpas”). Personalmente, hace ya mucho tiempo que preveo terceras elecciones.

En los mercados la decisión de la FED parecía que iba a ser la única noticia de la semana pero ya desde el lunes se notó cómo las bolsas recuperaban el optimismo que parecieron perder la semana pasada. Y la decisión del BOJ de seguir manipulando los mercados de bonos y acciones, gustó a los inversores. Con todo, lo que de verdad enamoró fue la suma de la inyección de liquidez del BCE a la banca por 4 años y el que la FED no subiera los tipos a pesar del repunte del IPC en los últimos meses. La votación quedó 7 a 3 y todo apunta a que no pasará de diciembre que lo haga pero es una tranquilidad para los mercados, especialmente para los europeos, tan infravalorados este año. Y ya estamos en otoño, el verano ha sido más benévolo de lo esperado (ayer mismo el Nasdaq marcó nuevos máximos históricos) y se acerca el mejor trimestre, por estadística, del año. Sospecho que queda algún susto por culpa de la mala situación de la banca eurozonera pero nada comparable a lo mal que se veía el año en febrero. Lástima que el € no se debilite más a pesar de todas las medidas de BCE. Y en esta imagen vemos cómo, a pesar de que siempre idealizamos el pasado, el mundo en su conjunto está progresando muy rápido

 

crfryzswaaabefz

Links.-

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (29 votos, media: 3,62 sobre 5)

Escrito por Droblo el 23 de septiembre de 2016 con 61 comentarios

El anclaje y su importancia como sesgo psicológico para el inversor

psychology4aEl sesgo psicológico denominado como anclaje es el uso de la información que carece de relevancia alguna como referencia para evaluar un valor o bien una información desconocida. Si nos centramos en el contexto de la inversión, una de las consecuencias es que los participantes del mercado con un sesgo de anclaje tienden a mantener las inversiones que han perdido valor debido a que han anclado su estimación del valor del mercado para el precio original en lugar de a los fundamentos de la inversión.

El anclaje es un sesgo de comportamiento en el que el uso de un punto de referencia psicológico o la regla empírica que tiene un peso alto en el proceso de toma de decisiones de un participante del mercado. El concepto es parte del campo de las finanzas del comportamiento, que estudia cómo las emociones y otros factores externos, en lugar de teorías y análisis racionales, influyen en las decisiones económicas.

Los precios históricos, como los precios de adquisición de un valor o bien los máximos históricos, tienden a ser ‘anclas’ importantes para el inversor ya que tienden a ser una referencia psicológica contundente. Esto es válido para lograr el principal objetivo del inversor, conseguir una mayor rentabilidad de sus recursos.

Si nos centramos en España, un país que ha canalizado su ahorro en el ladrillo, uno de los anclajes favoritos era que la vivienda ‘siempre subía’ y que constituía un ‘valor seguro’. La sobrevaloración de la propiedad inmobiliaria era clara en los años de la burbuja, de hecho, métricas tan relevantes como la rentabilidad bruta por alquiler, llegaron a situarse por debajo del 3%, unos niveles absolutamente ridículos. A pesar de ello, el anclaje de muchos inversores que confiaban a ciegas en esta clase de activos, les llevó a hacer una inversión inadecuada con el uso de apalancamiento. Desde su máximo histórico en abril de 2007, el precio medio de la vivienda de segunda mano en España ha acumulado una caída de 44,9%.

rentabilidad-alquiler

Las anclas, como los valores históricos absolutos y valores necesarios para lograr un objetivo, no son útiles, y los participantes del mercado deben descartarlas por completo. No obstante, otros anclajes pueden ser útiles como mantener una cartera diversificada en tiempos de elevada incertidumbre inherente a un entorno de sobrecarga de información. Una vez más, la conciencia es importante para la detección, pero la conciencia por sí sola es insuficiente. Los participantes del mercado pueden contrarrestar el sesgo mediante la identificación de los factores detrás del ancla y la sustitución de suposiciones con datos cuantificables.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (26 votos, media: 3,65 sobre 5)

Escrito por Carlos Lopez el 22 de septiembre de 2016 con 28 comentarios

Cuando las cosas pierden su valor

luckyHace casi 8 años, comentabamos por aquí un fragmento del libro “El Dinero” de John Kenneth Galbraith que me gustaría rescatar de nuevo.

Como el marco se inutilizó en gran parte como medio de cambio en la Alemania de después de 1945, se empezó, como siempre, a usar sustitutos. Más concretamente, hubo un retorno a una de las monedas clásicas de antaño, a saber, el tabaco. Este podía tenerse ahora en una forma muy superior. En vez de la hoja que pasaba torpemente de mano en mano, o del a veces sospechoso certificado del almacén, estaba el recién acuñado y estandarizado cigarrillo. Era el equivalente, en todos los aspectos, de una moneda reputada. El cigarrillo suelto era una excelente calderilla y el paquete de veinte cigarrillos o el cartón de doscientos eran múltiplos adecuados para mayores transacciones. La forma decimal resultaba modificada, pero no hasta el punto de presentar dificultades matemáticas.

Pocas formas de dinero han sido más difíciles de falsificar. Y ninguna tuvo una tendencia tan grande a la autorregulación de su valor. Si el valor en cambio de los cigarrillos tendía a bajar, es decir, si la oferta era demasiado grande y el precio de los productos a cambiar por los cigarrillos era demasiado alto, el poseedor de esta moneda podía preferir fumársela a ponerla en circulación. Esto producía el efecto de reducir la oferta y sostener el valor. Hubo algunos abusos de los que recogían colillas y las «reciclaban» en nuevas monedas de menos valor. En 1946, en los lavabos de la oficina del general Lucius Clay y de otros altos funcionarios militares americanos había un rótulo en alemán: «No tiren colillas en los sumideros.» Un soldado, que había observado la diligencia con que eran buscadas éstas para el «reciclaje», añadió al pie del letrero esta explicación: «Se humedecen y son difíciles de fumar.» Sin embargo, esta moneda inferior podía reconocerse fácilmente y sólo era aceptada con un descuento adecuado. El instinto de los primeros colonos americanos, en el sentido de que el tabaco era un admirable medio de cambio, fue firmemente confirmado por la experiencia de los alemanes después de la Segunda Guerra Mundial.

Incluso los paracaidistas de Normandia, a los cuales precisamente no les sobraba espacio en sus mochilas, llevaban tabaco.

La mochila que llevaban a la espalda, era del modelo 1936 y era conocida como ‘Musette’. No era muy querida porque, a pesar de que los paracaidistas necesitaban una gran cantidad de espacio, era más bien pequeña. No obstante, sólo disponían de esta, así que solían llevar raciones de combate, brazaletes para detectar gases o armas químicas o ponchos para evitar la lluvia. Y por supuesto tabaco, un ‘arma’ esencial durante la Segunda Guerra Mundial para los soldados. Y es que, aquellos que fumaban lo cambiaban por otras cosas para no verse obligados a pasar el síndrome de abstinencia, y los que no, trapicheaban con él a precio de oro.

“Los cigarros se cotizaban mucho, no solo entre los soldados, sino entre la población de las ciudades que visitaban. De hecho, en aquella época era posible cambiar dos paquetes de tabaco americano por un pollo” añade el experto español.

¿Y qué ocurriría si poco a poco la gente empezase a dejar de fumar,? ¿Qué pasaría con una moneda que perdiese su valor?

Pues que aparecería otra.

Y eso es justo lo que ha ocurrido en las prisiones de los EEUU, en donde el tabaco ha sido el “dólar” de uso corriente durante décadas. Dos causas han sido las principales para su pérdida de liderazgo, por un lado la menor demanda de su uso final y por otro la creación de una necesidad nueva que el tabaco no cubría. En este post de Magnet cuentan muy bien lo ocurrido.

ramenDesde los años 2000 y por un cambio en los contratos otorgados a empresas privadas para que gestionen la alimentación de los presidios, ha bajado enormemente la ingesta calórica por interino. Si la alimentación media de un estadounidense es de 3700 calorías por adulto masculino, en las cárceles ha pasado a ser 3000. Y de tres comidas calientes diarias, a dos más una fría entre semana y sólo dos los sábados y domingos.

Eso ha llevado a los delincuentes a buscar una alternativa lo suficientemente barata y manejable y de alta unidad calórica. Los paquetes de 80-100 gramos de fideos a más de 350 calorías se han convertido, pues, en los reyes de las cárceles, y la gente negocia sus intercambios y su reparto de tareas en “unidades de sopa”. Tal y como le contó uno de los reclusos a Gibson-Light, “he visto peleas por el ramen. Hay gente que muere en disputas por esa sopa”.

Así es, el nuevo “dólar” de las prisiones son los paquetes de fideos instantáneos, que de alguna manera comparte muchas similitudes con el tabaco. Son bastante duraderos, difíciles de falsificar y si el valor baja demasiado, te los comes. Estamos ante un ejemplo más de un valor refugio que deja de serlo. Da igual que sea tabaco, oro, inmuebles, acciones o incluso dólares, nada te garantiza en un futuro que algún factor externo haga que tus inversiones pierdan valor.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (49 votos, media: 4,22 sobre 5)

Escrito por Carlos Lopez el 21 de septiembre de 2016 con 39 comentarios

Las pérdidas del rescate bancario

imagesA día de hoy, con un ojo puesto en el cada vez más cercano futuro electoral navideño, y otro puesto en el inicio de curso (siempre tan doloroso al bolsillo), combinado con el fin de las vacaciones, ya pocos recuerdan aquellos meses que vivimos inmersos en la vorágine del rescate al sistema financiero español.

La reestructuración financiera en España se inició nada más estallar la crisis de Lehman Brothers. El Gobierno español aprobó un decreto creando el Fondo para la Adquisición de Activos Financieros y se empezó a buscar soluciones para la primera entidad que tenía problemas, la caja de Castilla-La Mancha. La intervención de esta entidad mostró que ni el Gobierno ni el Banco de España podían gestionar la crisis bancaria que se venía encima. Y mientras Zapatero tranquilizaba a la opinión pública con mensajes del tipo “es un sector sano y uno de los más sólidos de Europa”, tanto el Gobierno como el principal partido de la oposición pactaban la creación de los instrumentos legales necesarios para gestionar la crisis. Mantener la confianza en la parte buena del sistema bancario y evitar que la situación de las peores entidades se trasladara a las mejores debía ser la prioridad de cualquier declaración o actuación que se emprendiera.

La crisis se planteó fundamentalmente en unas cajas de ahorros controladas por el poder político, por lo que muchas de las operaciones comprometidas por las mismas se habían realizado más con criterio de conveniencia que económico. La falta de profesionalidad de los gestores explica los problemas que había que resolver y las actuaciones de algunas comunidades autónomas explican la dificultad de resolverlos.

La búsqueda de soluciones se complicó porque, por primera vez en su historia, España no podía hacer frente a una situación de crisis financiera con un Banco de España que pudiera emitir dinero para ayudar a las entidades de crédito con rapidez y sin pasar por el presupuesto. A diferencia del pasado, las únicas ayudas posibles eran las presupuestarias y éstas tenían que someterse además a la aprobación de la Comisión Europea.

La creación del FROB el mismo año 2009 fue trascendental. El problema español no era un problema de activos de toxicidad inmediata que pudiera acometerse con una nacionalización rápida y generalizada del sistema. Su problema era el de la dependencia absoluta del sector inmobiliario, cuyo desarrollo dependería de cómo evolucionara la economía, y que determinaría el alcance del deterioro de activos y la rentabilidad del negocio.

Por ello, a las entidades “buenas” bastaba con exigirles que provisionaran y se capitalizaran adecuadamente, pero sin necesidad de ninguna nacionalización ni de intervención del Estado. A las entidades “problemáticas” que no se habían integrado en las más sanas, se les ofrecieron dos posibilidades. Podían solicitar la inyección de recursos del FROB, pero éste solo les concedería ayudas públicas si aceptaban las exigencias de cambios de gestión y de planes de reestructuración concretos (reducción de oficinas, gastos de estructura, etc.). O podían continuar su labor arriesgándose a ser intervenidas en cuanto el Banco de España detectara su inviabilidad. Este esquema consiguió que, de las 45 cajas existentes en 2009, quedaran unas 15 a finales de 2011. Hoy, tan sólo dos cajas siguen operando: Caixa Ontinyent y Colonya Caixa Pollensa.

Por otro lado, el cambio legislativo que impulsó la conversión de cajas en bancos, consiguió que en un solo año todas las cajas españolas convirtieran su actividad financiera en bancos. Esta actuación transformó completamente el sector de las cajas y homogeneizó el tratamiento de todas las entidades de crédito españolas por parte del Banco de España.

A día de hoy, tras ocho años, la noticia es que el Banco de España ha reconocido como incobrables 26.300 millones de euros, que se unen a otros 11.712 dados por perdidos anteriormente. Es decir, a pesar de que se prometió que los ciudadanos no pagaríamos en ningún caso el rescate bancario, ya hay 38.012 millones que se fueron a limpiar los balances de las cajas quebradas y que los contribuyentes (y clientes de banca) no recuperarán.

En cuanto a la cuantía total de las ayudas, dependen según la fuente. La nota informativa del Banco de España (PDF) de septiembre de 2013 cifraba en 61.366 millones de euros la ayuda oficial a la banca entre 2009 y 2013. Según el FMI (PDF) en las mismas fechas, a esto había que añadir otra serie de ayudas no contabilizadas oficialmente pero reales, llegando hasta los 246.441 millones de euros. Esta diferencia se debía a la contabilización de la adquisición de los activos tóxicos o los “esquemas de protección de carteras de activos” (EPA), que suponían una protección frente a pérdidas procedentes de activos: es decir, si un banco adquiría activos de otra entidad estaría blindado frente a posibles pérdidas generadas por dichos activos con garantía pública.

Según la nota del Banco de España del 6 de este mes (PDF), las ayudas a la banca han alcanzado los 230.251 millones de euros (casi la tercera parte del PIB de un año), de los cuales se han recuperado 113.377 millones (en su mayor parte avales). De los casi 74 mil millones de ayudas directas por diversos conceptos, proceden los 38 mil millones dados por perdidos y restan los más de 45.000 millones comprometidos en la SAREB (o “banco malo”), que acumula pérdidas año a año. La estimación es que podremos darnos por contentos si acabamos con unas pérdidas de entre 60 y 70.000 millones de euros cuando acabe todo. Es decir, unos 1.750 euros por cabeza de todos y cada uno de nosotros.

Con esto se confirma lo que nos veníamos temiendo que ocurriría cuando se nos contó el rescate bancario como un préstamo que los bancos devolverían y que no le costarían un euro al erario público: que entre todos pagamos y pagaremos durante muchos años el coste de reflotar a las mismas empresas que se lucraron con nuestra miseria, todo dentro de la legalidad y con retiros dorados a los políticos y gestores que nos llevaron a ese extremo.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (63 votos, media: 4,79 sobre 5)

Escrito por Manuel González el 20 de septiembre de 2016 con 55 comentarios

La FED en el pasado y el BCE en el futuro

ceroA mediados de 2004 y con una tasa de paro del 5.6% (el máximo por la crisis de las “.com” y el 11-S-2001 fue 6.3%), la Reserva Federal USA empieza a subir sus tipos de interés. De esta forma empieza a revertir la brusca bajada ocurrida para luchar contra aquella crisis. A finales del 2000 los tipos estaban en el 6.5% y los redujeron a la mitad en menos de un año y cuando parecía que ya no iban a bajar más ocurrieron los atentados de las Torres Gemelas y a mediados de 2003 ya estaban en el 1%. Es decir, en menos de 3 años se bajó del 6.5% al 1% a pesar de que la tasa de paro, como vimos antes, no alcanzó niveles dramáticos nunca. Que esa política impulsara la burbuja inmobiliaria parece lejos de toda duda. ¿Por qué empezaron a subir tipos en 2004? Aparte del aumento del IPC, se supone que la FED estaba detectando el error de alimentar la fuerte subida del precio de las viviendas y pretendía enfriarla con tipos más altos. Y el ascenso fue tan espectacular como la bajada: en 2 años, subiendo ininterrumpidamente en cada reunión, la FED elevó los tipos del 1% al 5.25%. La subida de tipos había conseguido su objetivo y la burbuja inmobiliaria había comenzado a estallar. No hacían falta más subidas pero tampoco más bajadas ya que se suponía que la economía iba bien, la tasa de paro entonces estaba en el 4.6%.

unnamed-1

El resto de la historia es bien conocido: la subida de tipos fue inaguantable para el sector y ya en 2006 empezaron los problemas que fueron ignorados tanto por Wall Street como por la FED. En verano de 2007 la situación era tan grave que la FED bajó tipos en septiembre y los mercados creyeron que con eso se solucionaría todo y el S&P500 marcó máximos históricos en Octubre de 2007, demostrando que lo de la bolsa como instrumento predictivo de la economía real no funciona demasiado bien porque, como se pudo comprobar en pocos meses y en todo el mundo, la crisis ya había empezado. Economistas discuten sobre lo que pudo o no pudo hacer la FED durante aquellos años pre-crisis para evitar lo que pasó (o para no haberlo alentado) pero no se ponen de acuerdo. Es lógico porque nunca se puede saber “qué hubiera pasado si…” aunque hay un consenso: hubo un grave error en la supervisión bancaria. El estado real del sector financiero era mucho peor de lo que se pensaba y su salud era tremendamente frágil y no se debió actuar perjudicándolo.

Desde 2008 todos los bancos centrales de casi todo el mundo hicieron lo mismo que la FED: bajar tipos e hinchar su balance comprando activos. En un momento dado BCE decidió intentar acabar con la crisis de la Eurozona acelerando todas esas medidas aplicando no sólo tipos bajos, también inyecciones masivas de liquidez a la banca y tipos negativos de castigo para quien no la invirtiera. Otro bancos centrales, como el sueco, han sido incluso más agresivos, colocando directamente en negativo el tipo oficial. El caso es que la consecuencia de todo esto no ha sido un gran crecimiento económico ni la formación de una burbuja inmobiliaria, como mucho se salió del peor bache -de forma muy desigual- y la burbuja es otra: los estados y las grandes empresas se financian muy barato, incluso a veces cobrando por emitir deuda. ¿Por qué esto es una burbuja? Porque nos encontramos con un sector financiero que tiene en cartera una gran cantidad de esos bonos, un activo que a esos tipos también están en alto riesgo. El que por ejemplo tenga bonos alemanes a 10 años al 0% no sólo perderá dinero porque la inflación empieza a ser positiva, es que puede tener un grave problema si BCE empieza a subir tipos o deja de comprar deuda. Las pérdidas serían apabullantes. Si con la subida de tipos de la FED de 2004 a 2006 se gestó la mayor recesión global desde 1929 por la pérdida de valor de un solo activo (las casas) y por el alto endeudamiento privado, ¿qué podría pasar en la banca si ahora otro activo como es la deuda -pública y privada-, que han acumulado en gran parte por la acción del banco central y la necesidad de los estados de financiarse tras las caídas de ingresos por la crisis, empieza a generar enormes pérdidas en sus balances? Creo que es evidente que ninguna autoridad ni política ni financiera querría que pasara algo así.

Es por eso que creo que, incluso si la Eurozona mejora su crecimiento, incluso si el IPC se eleva, incluso si la FED sube más los tipos, el BCE va a ser muy prudente los próximos años. No puede arriesgarse a un estallido de la enorme burbuja creada por los tipos de interés ridículamente bajos a los que estados y empresas han colocado sus deudas. Por supuesto que el Euribor puede ponerse en positivo, y que el bono español a diez años en lugar de por debajo del 1% como ha llegado a estar, puede cotizar al 1.5% pero dudo mucho que BCE no haya aprendido la lección de la FED de 2004-2006 y estoy seguro que no querrá arriesgarse ni a quiebras bancarias ni a impagos soberanos y cambiar la política actual puede conducir a eso si no se hace muy gradualmente. Y de momento BCE ya ha garantizado inyecciones de liquidez barata mínimo hasta 2020. Por ejemplo, en Junio prestó 400 mil millones a los bancos a 4 años al 0% y esta semana hará otra subasta similar. Es por eso que tantos bancos hayan empezado a ofrecer hipotecas a tipo fijo porque es difícil para ellos no ganar mucho con ellas ¿Nos creemos que el BCE va a actuar contra los bancos, nos creemos que van a fastidiar por ejemplo a Italia y España con subidas de tipos justo en el momento de su historia que más deuda pública tienen? Difícil que eso pase, y desde luego es contrario a todo lo que lleva haciendo Draghi desde que accedió al cargo que es bajar tipos, comprar más y más activos e inundar de liquidez al sector financiero.

Es imposible conocer el futuro pero si algo hemos aprendido todos de la quiebra de Lehman Brothers de hace 8 años, es que ninguna autoridad ni financiera ni política actúa contra los bancos porque tienen miedo de un colapso del sistema si alguno quiebra. Pensar que BCE va a empezar a tomar medidas que pudieran conducir a enormes pérdidas en el sistema financiero es muy muy improbable. Si a eso añadimos que BCE siempre que ha podido, incluso contra sus propias normas, ha ayudado a los países con problemas de la Eurozona para que pudieran colocar su deuda, podemos deducir que las subidas de tipos o el fin de las compras de activos no están en la agenda de Draghi para los próximos años. Y no es algo que piense sólo yo, es que lo creen todos los inversores que siguen comprando bonos y deuda confiados en bajos tipos de interés durante mucho tiempo con BCE aumentando más y más su balance. ¿Qué algún día cambiará? Es posible (también puede pasar que como las crisis son periódicas, los EUA vuelvan a la recesión) pero si lo hace no será ni en el corto plazo ni de forma brusca. Por último, ¿sabéis a cómo cotiza el futuro del Euribor a 3 meses que vence en septiembre de 2020, dentro de 4 años?: al -0.10% (el Euribor a 3 meses actual está en el -0.30%).

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (35 votos, media: 4,57 sobre 5)

Escrito por Droblo el 19 de septiembre de 2016 con 35 comentarios



« Artículos más antiguos

Artículos más nuevos »


Contáctenos - Terminos de uso y cookies