Así se titula la última peli de Jon Favreau, al cual sólo le conozco por las dos de Ironman y hay que reconocer su buen hacer en ambas entregas. Si a esto le sumamos el mejor James Bond desde Sean Connery (Daniel Craig), el carisma de Harrison Ford y la belleza de «Trece» (Olivia Wilde) la cosa promete. Podría ser como un plato de Ferrá Adriá, cogemos unos ingredientes extraordinarios y ofrecemos una mezcla nunca vista ¿A quién si no se le podría haber ocurrido hacer una peli del Oeste sin ley con una invasión extraterrestre?
Una mezcla similar se le ocurrió la semana pasada al Cowboy Paul Krugman, que propuso la solución para reactivar la economía, esta es la película que nos contó.
Es muy difícil obtener inflación en una economía deprimida. Pero si se tuviera un programa de gobierno enfocado en el gasto más una política expansionista de la Fed, se podría conseguir. Por tanto, si se piensa en utilizar todas estas cosas conjuntamente, se podría lograr, muchísimo. Si descubriésemos que alienígenas estuvieran planeando atacar y necesitásemos una concentración masiva para contrarrestar la amenaza alienígena y la verdadera inflación y los déficits presupuestarios tuvieran un papel secundario, esta depresión acabaría en 18 meses.
Sobre un tema similar hablamos hace tiempo aquí con la falacia de la ventana rota, llegando a esta conclusión
La necesidad no es demanda, la verdadera demanda económica requiere no sólo necesidad, sino también poder de compra, por más que nos empeñemos o se empeñen en ello.
El dinero extra gastado en la guerra o en la ventana rota es dinero que no se gastará en otras cosas y proviene de una combinación de los siguientes factores::
- Incremento de impuestos
- Menor gasto en otras áreas
- Incremento de la deuda
Como podéis imaginar, a largo plazo, ninguno de estos tres puntos, por muy bien que los mezclemos tiende a contribuir hacia un crecimiento económico saludable.
De verdad que me sabe mal corregir a un premio Nobel pero creo que lo que él piensa, lo piensan muchos y en un momento en el que el posiblemente el mayor problema de la economía mundial es el déficit, no creo que sea la línea de pensamiento más saludable.
El instituto Mises (en la antítesis del pensamiento de Krugman) rebatía el «ataque alien» de esta manera tan cañera, quizás demasiado…:
