El otro día estuve tomando algo con unas amigas. Una de ellas tiene un hijo y se quejaba de lo tarde que llegaba su marido a casa del trabajo la mayoría de los días; otras que no tienen hijos, se quejaban de lo mismo y sólo una estaba contenta con el horario de su pareja.
Ya hemos comentado muchas veces lo difícil que es en España conciliar la vida personal con la vida personal, pero además de no poder conciliar, tenemos que soportar en la mayoría de los casos, que no nos paguen las horas extra.
Todo esto, ¿nos ayuda de alguna manera con nuestra pareja, nuestra familia o nuestros amigos? Pues te vas a sorprender, pero según una investigación, muchas veces ayuda, dependiendo de si ambos trabajan o no y de si tienen hijos o no.
