En enero de 2009 escribía:
Esta crisis podía haberse desarrollado asumiendo los estados que las empresas ineficientes, fueran bancos o no, debían quebrar pero desde el primer momento los EUA y Reino Unido rechazaron esa opción y el resto del mundo se convenció de lo mismo tras el desplome del mercado bursátil posterior a la quiebra de Lehman Brothers. Quizás nunca estemos seguros de si esa opción hubiera sido mejor, quedará como ejercicio teórico ya que hoy por hoy no se puede volver atrás, con lo que el dilema es ahora si algún estado puede quebrar.” Yo no soy ningún profeta, ese miedo a las quiebras soberanas que a lo largo de 2010 se universalizó, igual que era patente para mi mucho antes (aunque no imaginé entonces que pudiera afectar a la €zona) también lo era para los dirigentes económicos mundiales. Pero prefirieron obviarlo…hasta que los inversores se asustaron por los episodios de Dubai y sobre todo, de Grecia. Por supuesto no echaron la culpa de lo sucedido a su política de gasto desmesurado ni a su falta de previsión sino a “los mercados.
Del mismo modo llevo diciendo todo el último año que prestarle dinero a Grecia no era la solución, que no iba a resolver el problema y que no serviría para cortar el contagio de la desconfianza hacia los números de los países que se habían sobreendeudado abusando del prestigio que daba pertenecer a la €zona. Quizás algunos creyeron –con la mejor intención, y en cierto modo es comprensible- que con el apoyo unánime de toda Europa y el FMI podría resolverse pero tras la multimillonaria –e infructuosa a medio plazo- intervención en los mercados de BCE comprando bonos helenos, irlandeses y lusos se quemó el último cartucho y ya se vio claro –si alguien aún lo dudaba- que Grecia era insolvente y que no se había evitado el contagio. Y ahora lo que se discute no es quién es el próximo en ser “rescatado” sino si alguno de los 3 devolverá todo lo que debe. Y la cuestión es sencilla: hace un año gracias al apoyo del dinero de todos los europeos Grecia no suspendió pagos, ¿Quién se beneficio con ello? Los que tenían deuda griega, es decir, básicamente bancos. Ahora hay que decidir si seguimos salvando a los bancos con el dinero de todos o que asuman ellos con su capital la decisión errónea que tuvieron de invertir en Grecia. Es por eso que Stark del BCE amenaza que una quita de la deuda griega sería peor que la quiebra de Lehman Brothers, que los efectos serían similares…sobre todo si al final a los bancos que quiebren por las pérdidas los vamos a volver a salvar con dinero público. Pero parece olvidar que si alguno no quiebra y simplemente reduce sus beneficios, no hará falta la intervención del estado y pagarán el coste sus accionistas con un menor dividendo pero no los ciudadanos con más impuestos y recortes.