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Maño H20
13 de Abril de 2010, a las 7:55

Cierto. El capitalismo es un sistema económico imperfecto, pero vamos, que si no le gusta, pruebe con el socialismo.

Lo que ocurre es que el ser humano es comodón por naturaleza. Trabajar no es un placer sino mas bien una necesidad, curiosamente necesaria para satisfacer necesidades (necesarias o innecesarias).

Y somos comodones porque queremos libertad para desarrollar nuestra iniciativa privada, que nos lleve a obtener recompensas, pero a la vez queremos un estado (público) que nos respalde en caso de fracaso. O también para evitar abusos, ya que si todo lo dejamos a la libre iniciativa privada “homo homini lupus” y de ahí a la Ley de la selva hay un pequeño paso.

La historia ya ha demostrado que los sistemas anticapitalistas fracasan por la sencilla razón de que el hombre deja de ser productivo. Si no tiene la recompensa suficiente por su trabajo tiende a la Ley del mínimo esfuerzo. Si le intentan convencer con aquellas ideas de que todos son iguales y tienen derecho a exactamente las mismas cosas…..que se esfuerce otro…..yo a lo mínimo.

Imaginad una larga vía de tren, una locomotora y unos cuantos vagones.

En el sistema capitalista muchos se pegan por subir a la locomotora, arrojar carbón a la caldera, poner el tren en marcha y dirigirse a algún sitio. Otros pelean por coger sitio en algún vagón. Otros (los más débiles) se siente incapaces de subir siquiera al tren. A estos últimos el Estado les ayuda a subir aunque sea al vagón más alejado de la locomotora.

En el sistema socialista, el estado se hace dueño de la locomotora, de los vagones y de los pasajeros. Establece turnos rotativos para sentarse en cada vagón, salvo en el mas lujoso reservado a los dirigentes del partido. Todos aprenden el funcionamiento de la locomotora. Pero nadie arroja carbón a la caldera y el tren permanece quieto: en vía muerta.

Por supuesto el riesgo en el sistema capitalista es que el tren termine descarrilando por ir a demasiada velocidad.

Por supuesto el riesgo en el sistema socialista es escribir un libro: “viaje a ninguna parte”.

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Escrito por Carlos Lopez el 13 de abril de 2010 con comentarios no permitidos.

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