El padre de Michael Moore
La nomina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas. Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella. Decidió no arriesgar y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas.
Se trataba de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona. A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma província y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2.
Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso.
Así que para compensar el fiasco de “la nómina del padre de Forges” hoy hablaremos de algo muy similar y es “la nónima del padre de Michael Moore“. Para quienes no lo recuerden, Michael Moore es un reconocido director de documentales que suele criticar bastante el estilo de vida americano y que ganó un Oscar por su entretenido documental Bowling for Columbine. En Octubre estrenará su último trabajo en EEUU: “Capitalismo, una historia de amor”. Veamos su tráiler.
Así que una vez visto el tráiler, veamos que nos contaban el otro día en el diario “The Guardian” acerca del padre de Michael Moore.
¿Cómo es posible que el padre de Michael Moore pudiese comprarse una casa y criar una familia con el sueldo de un trabajador de la industria del automóvil y además ahorrar la pensión para su jubilación? ¿Cómo no es posible hacer lo mismo, hoy en día, con una economía más productiva?. La respuesta no es complicada: en la primera mitad de la post-guerra, los empleados recibían parte de las ganancias producidas por el aumento de productividad; desde 1973 las cosas han cambiado y muy pocos han logrado lo mismo (el crecimiento en productividad también se ha ralentizado). Moore explica que los cambios estructurales, como los producidos por Ronald Reagan y su retroceso en las relaciones laborales hasta las propias del siglo XIX, que ayudaron a una mayor redistribución de los ingresos de EEUU hacia la parte de arriba.
Escrito por Carlos Lopez el 16 de septiembre de 2009 con
269 comentarios.




(117 votos, media: 4,44 sobre 5)
# 249 , Droblo
Pues tienes razón. Él se lo pierde.
Un cordial saludo.