agosto 2009 Archivos - 18/19 - Euribor

agosto del 2009

Estás viendo los artículos de Euribor correspondientes al mes agosto del 2009.

El Euríbor marca un nuevo mínimo histórico diario en el 1,344%

El Euríbor, tipo de interés al que se referencian la mayoría de las hipotecas en España, marcó hoy un nuevo mínimo histórico al bajar en tasa diaria hasta el 1,344%, con lo que la media mensual de agosto se establece en el 1,345%, cuatro puntos por debajo de la de hace un año.

Según confirmó ayer el Banco de España, el indicador cerró julio en el 1,412%, lo que significa la tasa más baja de la historia, que permite al Euríbor encadenar diez meses seguidos de recortes, y todo apunta a que podría acumular once meses de bajada.

El Euríbor emprendió una senda ininterrumpida de descensos el pasado 10 de junio, fecha desde la que ha pulverizado mínimos históricos a diario, y sigue recortando de forma paulatina el diferencial con los tipos oficiales de interés, ahora en el 1%.

Algunos expertos consultados por Europa Press apuntan que el Euríbor aún no ha llegado a su suelo y que podría bajar hasta el 1,2% en las próximas semanas, gracias a las medidas para animar la liquidez adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y a la progresiva normalización de los mercados financieros.

La caída del indicador del pasado mes de julio se traduce en un descenso de la letra de unos 330 euros al mes y de 4.000 euros al año para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor más 0,75%.

Escrito por Europa Press el 4 de agosto de 2009 con 0 comentarios
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Corbacho dice que la destrucción de empleo se está “amortiguando”, pero admite que el otoño no será positivo

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, afirmó hoy que el descenso del paro en julio por tercer mes consecutivo muestra que la destrucción de empleo “tan potente” que se registró a comienzos de año ha empezado a “amortiguarse” como consecuencia de las medidas adoptadas por el Gobierno.

Corbacho indicó, en declaraciones a Europa Press, que a pesar de esta mejora, no se puede afirmar aún que haya un cambio de tendencia o que la crisis se haya superado, y admitió que el otoño no será tan positivo como estos últimos tres meses.

El titular de Trabajo, que destacó también que el número de afiliados a la Seguridad Social se mantiene por encima de los 18 millones, atribuyó el descenso del paro en julio en más de 20.000 personas a las medidas adoptadas por el Ejecutivo, que están teniendo, en su opinión, una “repercusión directa” sobre la mejora del empleo, así como a los indicadores que muestran que la mejora de la confianza de los ciudadanos se está trasladando a un mayor consumo.

Corbacho señaló que todo ello permite al Gobierno ser “optimista” de cara al futuro, aunque reconoció que la crisis aún no se ha superado. “Pero esta crisis tan profunda y tan grave, está quizás más atrás que probablemente por delante”, reiteró.

En cuanto a las estimaciones del empleo para el otoño, el ministro admitió que el último trimestre del año no será “tan positivo” como estos meses, si bien indicó que el Gobierno tiene datos para pensar que no va a tener la dureza del último trimestre del año pasado, aunque dependerá de factores como la evolución de la economía estadounidense o europea, el precio de las materias primas o los tipos de interés.

MENOR DUREZA DE LA CRISIS.

“La dureza de la crisis tan fuerte y tan potente le hemos pasado a principios de año y esperamos que los meses que restan no sean tan duros”, subrayó.

Finalmente, descartó que se puedan llegar a registrar 5 millones de parados a finales de año, y señaló que “hay gente que le gustaría” que se llegara a esta cifra “porque sería la mejor bofetada al Gobierno”. Así, instó a “arrimar el hombro, trabajar codo con codo y sumar esfuerzos” para mejorar la situación del mercado laboral.

Escrito por Europa Press el 4 de agosto de 2009 con 3 comentarios
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El paro cae en 20.794 personas en julio, su mejor dato desde 2004

El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (Inem) bajó en 20.794 personas en julio respecto a junio (-0,6%), registrando su tercer descenso mensual consecutivo tras haber estado 14 meses al alza. El total de desempleados se situó así en 3.544.095 personas, según informó hoy el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

La caída del desempleo en este mes, que volvió a verse impulsada por el Plan de Inversión Local y por la estacionalidad propia del verano, contrasta con el comportamiento que experimentó el paro en julio de 2008, cuando el desempleo subió en 36.492 personas.

De hecho, la bajada experimentada en julio de este año constituye el mejor dato en este mes desde el año 2004, aunque este descenso de casi 20.800 personas es inferior al logrado el mes pasado, en el que el paro cayó en más de 55.000 personas.

La secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, destacó en un comunicado que los datos de julio vienen a confirmar que el crecimiento del desempleo “sigue moderándose” y, aunque consideró que esta caída es una “buena noticia”, insistió en que habrá que esperar algo más de tiempo para hablar de un cambio de tendencia.

“Es previsible que en los próximos meses el desempleo tenga otro comportamiento, pero no esperamos que, si aumenta, lo haga a los mismos ritmos alcanzados en los últimos meses del pasado año”, cuando el paro registró crecimientos mensuales superiores a las 100.000 personas, reseñó Rojo.

Pese a la mejora de los últimos meses, en el último año, un total de 1.117.179 personas han pasado a engrosar las listas del desempleo, lo que representa un crecimiento interanual del 46%.

El paro bajó en julio en ambos sexos, aunque más entre los hombres. Así, el desempleo masculino descendió en 13.638 personas (-0,8%) respecto a junio, mientras que el femenino retrocedió en 7.156 personas (-0,4%).

En términos interanuales, el paro femenino acumula una subida de 433.739 mujeres (+32,4%) y el masculino, de 683.440 desempleados (+62,9%). En total, el número de mujeres en paro se situó al finalizar junio en 1.774.553 y el de hombres en 1.769.542.

SERVICIOS Y CONSTRUCCIÓN LIDERAN LOS DESCENSOS.

Por sectores, hubo descensos en tres de ellos y subidas en dos. La mayor reducción del desempleo la experimentó el sector servicios, que redujo en 13.885 su número de parados (-0,7%). Le siguieron la construcción, que perdió 7.292 desempleados (-1,1%), y la industria, con 6.911 parados menos (-1,4%).

Por el contrario, el desempleo subió en el colectivo sin empleo anterior, con 6.644 parados más (+2,7%), y en la agricultura, que ganó 650 desempleados (+0,7%).

En términos interanuales y en valores absolutos, los servicios son el sector peor parado, con un incremento del desempleo de 601.918 personas (+42,2%), por delante de la construcción, que ha ganado 246.694 parados desde julio de 2008 (+55,8%).

SUBE EN CUATRO COMUNIDADES.

La mejora de la situación del desempleo en julio también se ha notado entre los extranjeros, cuyo número de parados se redujo en 2.935 personas (-0,6%) respecto a junio. En total, los inmigrantes en paro sumaban al finalizar el mes pasado 482.108 desempleados, con un repunte de 215.650 parados (+80,9%) en el último año.

Por edades, el desempleo bajó entre los mayores de 25 años en 8.964 personas (-0,3%), mientras que entre los menores de dicha edad el descenso fue algo mayor, con 11.830 desempleados menos (-2,8%).

En julio, el paro cayó en 13 comunidades autónomas, encabezadas por Galicia (-7.381 desempleados), Castilla y León (-5.023) y Asturias (-3.331 parados), y sólo subió en cuatro regiones: Cataluña, que elevó su número de parados en 7.664 personas; Murcia (+1.871 parados); País Vasco (+606 desempleados), y Navarra (+149 parados).

En cuanto a la contratación, en julio se registraron en el Inem un total de 1.403.023 contratos, un 13,7% menos que en igual mes de 2008. La contratación fija ascendió este mes a 111.143 contratos, el 7,9% del total, con un descenso del 30,7% en el último año.

En julio se hicieron 13.387 contratos formativos y 1.278.493 contratos temporales, de los que el 27,02% fueron de obra o servicio y el 27,5%, eventuales por circunstancias de la producción.

Escrito por Europa Press el 4 de agosto de 2009 con 0 comentarios
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La burbuja de los economistas

images-14Hace medio año, pude leer una noticia bastante curiosa: “Detenido en Deba por conducir una furgoneta robada en la que llevaba una moto sustraída

Un joven de 18 años de edad fue detenido esta pasada madrugada en la localidad guipuzcoana de Deba cuando circulaba en una furgoneta robada, en cuyo interior portaba, también, un ciclomotor sustraído, según informaron fuentes de la Ertzaintza.

Tiene narices la cosa. Podríamos definirlo como un delito recursivo…

Algo similar, creo que está ocurriendo con la economía. Tenemos a los economistas hablando todo el día de distintas burbujas y de activos sobrevalorados cuando dónde realmente parece que está la burbuja es en los propios economistas los cuales también están sobrevalorados. Vamos, una burbuja dentro de otra. Estoy de acuerdo en que es una ciencia inexacta que depende en gran medida de algo tan imprevisible como es el comportamiento humano pero lo que me parece preocupante es el nivel tan alto de fallos que han cometido a la hora de prever (o arreglar) la crisis actual.

Como dijo hace años Ezra Solomon (profesor de economíoa de Stanford) “Las predicciones económicas sólo valen para que la astrología parezca respetable.

En “The Economist” intentan reflexionar acerca de qué debe hacer esta ciencia para evitar los errores del pasado, veamos una traducción del artículo.

De todas las burbujas económicas que han estallado, unas pocas han reventado de forma más espectacular que la reputación de la propia economía. Hace algunos años, esta funesta ciencia era aclamada como la forma de explicar cada vez más formas del comportamiento humano, desde el tráfico de drogas al sumo. Wall Street saqueó las mejores universidades en busca de teóricos del juego y modeladores de opciones. Y en el escenario público, los economistas eran considerados más dignos de confianza que los políticos. John McCain bromeó diciendo que Alan Greenspan, el Jefe de la Reserva Federal, era tan indispensable que si fallecía, el presidente tendría que “sostenerlo como a una marioneta y ponerle unas gafas oscuras.”

Debido a la mayor de las crisis económicas de los últimos 80 años, esa reputación ha sufrido un gran revés. En la mente del público una profesión arrogante ha sido humillada. Aunque los economistas siguen en el centro del debate político, como Ben Bernanke o Larry Summers en América o Mervyn King en Gran Bretaña, sus declaraciones se ven con mayor escepticismo que antes. La profesión en sí misma se ve perjudicada por la culpa y el rencor. En una conferencia reciente, Paul Krugman, ganador del premio Nobel de Economía en 2008, argumentaba que gran parte de la macroeconomía de los últimos 30 años era “espectacularmente inútil en el mejor de los casos, y positivamente dañina en el peor”. Barry Eichengreen, un historiador económico americano destacado, considera que la crisis “ha puesto en duda mucho de lo que se pensaba que sabíamos sobre la economía”.
En su forma más cruda, la idea de que la economía en su conjunto ha sido desacreditada, la reacción violenta actual ha ido demasiado lejos. Si la ignorancia permitió que los inversores y políticos exagerasen las virtudes de la economía, ahora les ciega ante sus beneficios. La economía es menos un credo servil que un prisma a través del cual se puede entender el mundo. Es un canon amplio, que se despliega desde las teorías, para explicar cómo se fijan los precios o cómo crecen las economías. Mucho de ese conocimiento no está relacionado con la crisis financiera y sigue siendo tan útil como siempre.

Y si la economía es una disciplina tan amplia, se merece una defensa fuerte, así como el paradigma del libre mercado. Demasiadas personas, especialmente en Europa, equiparan los errores cometidos por los economistas con el fracaso del liberalismo económico. Su lógica parece ser que si los economistas se equivocaron, los políticos lo harán mejor. Lo cual es una conclusión falsa y peligrosa.

Estas importantes advertencias, no obstante, no deben ocultar el hecho de que dos partes centrales de la disciplina, macroeconomía y economía financiera, ahora están siendo, justamente, reexaminadas. Hay tres críticas fundamentales: que los macroeconomistas y los economistas financieros contribuyeron a provocar la crisis, que no fueron capaces de descubrirla y que no tienen ni idea de cómo resolverla.

La primera de las acusaciones es la mitad cierta. Los macroeconomistas, en especial dentro de los bancos centrales, estaban muy obsesionados con domar la inflación y se mostraban muy arrogantes con la burbuja de los activos. Los economistas financieros, a su vez, formalizaban teorías sobre la eficacia de los mercados, alimentando la noción de que los mercados se podían autorregular y que la innovación financiera siempre era beneficiosa. Los instrumentos más esotéricos de Wall Street se construyeron sobre estas ideas.
Pero los economistas creyeron de forma muy inocente en la eficacia del mercado. Los académicos financieros han empleado la mayor parte de los últimos 30 años echando tierra sobre “la hipótesis del mercado eficaz”. Una reciente clasificación de economistas académicos estaba encabezada por Joseph Stiglitz y Andrei Shleifer, dos desmentidores destacados. Un nuevo campo importante, la economía del comportamiento, se concentra en las consecuencias de las acciones irracionales.

De manera que había muchas advertencias. Pero como aparecieron las perspicacias académicas en el desorden de Wall Street, esas delicadezas se dejaron a un lado. Ninguna teoría económica sugiere que los derivados hipotecarios se tengan que valorar sobre la base de que los precios de las viviendas siempre van a subir. Los catedráticos financieros no tienen la culpa de esto, pero deberían haber gritado más alto que sus perspicacias estaban siendo mal utilizadas.

En su lugar, muchos se aprovecharon de la situación (con frecuencia desde dentro de los bancos). Todo ello unido a la autocomplacencia de los macroeconomistas hizo que muy pocas voces gritaran “alto”.

La acusación de que la mayoría de los economistas no vieron venir la crisis también vale la pena. Para asegurarse algunos advirtieron de los problemas. Gente como Robert Shiller de Yale, Nouriel Roubini de la Universidad de Nueva York y el equipo del Bank for International Settlements son ahora famosos por su capacidad de ver el futuro. Pero la mayoría se sorprendieron. Incluso los hipocondríacos que pensaban que algo iba mal no tenían ni idea de las graves consecuencias que se avecinaban.

Está relacionado en parte con silos profesionales, que limitaban tanto los instrumentos disponibles como la imaginación de los profesionales. Unos pocos economistas financieros pensaron mucho en la iliquidez y el riesgo de contraparte, por ejemplo, porque sus modelos estándar lo ignoraban. Y otros pocos se preocuparon por el efecto que tendría en la economía global de los mercados la paralización al mismo tiempo de todas las clases de activos, ya que algunos creían que era posible.

Los macroeconomistas también tenían un punto débil, sus modelos estándar asumían que los mercados de capital funcionaban a la perfección. Su estructura mostraba una tregua incómoda entre los herederos intelectuales de Keynes, que aceptan que las economías pueden no cumplir con su potencial, y los puristas, que sostienen que la oferta debe ser siempre igual a la demanda. Los modelos que epitomizaban esta síntesis, los utilizados en muchos bancos centrales, incorporaban imperfecciones en los mercados de trabajo (salarios “vergonzosos”, por ejemplo, que hacían crecer el desempleo), pero no dejaban sitio a tales imperfecciones en las finanzas. Asumiendo que los mercados de capital funcionaban a la perfección, los macroeconomistas podían perfectamente ignorar el problema de cañerías de la economía. Pero los modelos que no tenían en cuenta a las finanzas tenían pocas posibilidades de descubrir la crisis que surgía de ellas.

Y sobre resolverla. Aquí la crisis financiera ha derrumbado el frágil consenso entre puristas y keynesianos sobre que la política monetaria era la mejor manera de arreglar el ciclo de negocios. En muchos países los tipos de interés a corto plazo están próximos a cero y en una crisis bancaria la política monetaria funciona peor. Con su instrumento de compromiso sin validez, ambos lados se han retirado a sus raíces, ignorando las ideas de campo de los otros. Keynesianos como el señor Krugman se han convertido en partidarios sin sentido crítico del estímulo fiscal. Los puristas son oponentes ruidosos. Para espectadores ajenos, la cacofonía subraya la inutilidad de la profesión.

Juntando estas críticas aparece un claro caso de reinvención, especialmente en la macroeconomía. Al igual que la Depresión dio lugar al keynesianismo, y la estanflación de los años 70 alimentó una reacción violenta, la destrucción creativa está de camino. Los bancos centrales están ocupados vertiendo análisis crudos sobre los mercados financieros en sus modelos de trabajo sucio. Los economistas financieros están buscando la manera en que los incentivos pueden deformar la eficacia del mercado. Y los dilemas de hoy generan nueva investigación: ¿qué forma de estímulo fiscal es más efectiva? ¿Cómo se puede aflojar la política monetaria cuando los tipos de interés llegan a cero?
Etcétera.

Pero sigue siendo necesario un cambio más amplio de perspectiva. Los economistas tienen que salir de sus silos profesionales, los macroeconomistas tienen que entender las finanzas y los catedráticos financieros tienen que pensar más sobre el contexto en el que operan los mercados. Y todos tenemos que intentar entender las burbujas de activos y lo que ocurre cuando estallan. A fin de cuentas, los economistas son científicos sociales, que intentan entender el mundo real. Y la crisis financiera ha cambiado ese mundo.

¿Qué opináis vosotros? ¿Os fiais de los economistas? ¿Tenéis alguno favorito?

Escrito por Carlos Lopez el 4 de agosto de 2009 con 223 comentarios
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El Banco de España confirma que el Euríbor bajó en julio al 1,412%

El Banco de España confirmó hoy que el Euríbor, índice que es utilizado como principal referencia para fijar el tipo de interés de los préstamos hipotecarios concedidos por las entidades de crédito españolas, bajó en julio hasta el 1,412% desde el 1,610% del mes anterior.

Tomando como referencia los últimos doce meses, el índice registra un descenso de 3,981 puntos, puntualizó el organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El Euríbor es calculado por la Federación Bancaria Europea con los datos de las principales entidades de la zona del euro y consiste en el tipo de interés medio de contado para las operaciones de depósito de euros a plazo de un año.

Los datos correspondientes al mes de julio muestran también un descenso, hasta el 1,412%, del Mibor, el tipo interbancario a un año que servía de referencia oficial del mercado hipotecario para las operaciones realizadas con anterioridad al 1 de enero de 2000.

Estos índices de referencia para el mercado hipotecario son válidos a partir de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), lo que normalmente se produce unos días después de su difusión por el Banco de España.

El Euríbor estrenó hoy el mes de agosto con un nuevo mínimo histórico, al bajar en tasa diaria hasta el 1,346%.

Algunos expertos consultados por Europa Press apuntan que el Euríbor aún no ha llegado a su suelo y que podría bajar hasta el 1,2% en las próximas semanas, gracias a las medidas para animar la liquidez adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y a la progresiva normalización de los mercados financieros.

El indicador cerró julio en el 1,412%, lo que significa casi cuatro puntos porcentuales menos que hace un año y la tasa más baja de la historia, que permite al Euríbor encadenar diez meses seguidos de recortes.

La caída del indicador del mes pasado se traduce en un descenso de la letra de unos 330 euros al mes y 4.000 euros al año para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor más 0,75%.

El Euríbor emprendió una senda ininterrumpida de descensos el pasado 10 de junio, fecha desde la que ha pulverizado mínimos históricos a diario, y sigue recortando de forma paulatina el diferencial con los tipos oficiales de interés, ahora en el 1%.

Escrito por Europa Press el 3 de agosto de 2009 con 1 comentario
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Fitch ratifica la máxima calidad de la deuda de España y no prevé modificarla a corto plazo

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings confirmó hoy la máxima calificación de la deuda a largo plazo de España, situada en ‘AAA’, con perspectiva “estable”, gracias a la respuesta dada por las autoridades y a la capacidad de resistencia de las principales entidades del sistema bancario español.

De este modo, Fitch se suma a la decisión de Moody’s de mantener la máxima calificación crediticia de España con perspectiva estable, una máxima nota que, por el contrario, sí fue rebajada en una categoría por Standard & Poor’s el pasado mes de enero.

“La confirmación del rating con perspectiva estable viene respaldada por la robusta respuesta de las autoridades a la crisis financiera global, la resistencia de las mayores entidades bancarias con importancia sistémica y los ambiciosos objetivos de consolidación fiscal a medio plazo, incluyendo los planeados recortes en el gasto público a partir de 2010″, afirmó el analista de Fitch Andres Klaar.

La calificadora de riesgos destacó que el relativamente bajo nivel de deuda pública previo a la crisis permite que España pueda todavía absorber durante la recesión un “muy sustancioso shock fiscal”, manteniéndose menos endeudada que sus principales homólogos europeos con calificación ‘AAA’.

REDUCIR EL DÉFICIT POR DEBAJO DEL 3% EN 2012 “NO ES REALISTA”.

Asimismo, la agencia considera que el historial de reducción de deuda de España sugiere que las autoridades seguirán un riguroso programa de consolidación fiscal a medio plazo, incluso a pesar de que el objetivo de reducir el déficit por debajo del 3% en 2012 “no sea realista”.

No obstante, Fitch considera que el ritmo de caída de la demanda doméstica, combinado con el rápido incremento del paro y el esfuerzo de las medidas discrecionales de estímulo fiscal, como la deducción de 400 euros, suponen un duro “peaje” para las cuentas públicas.

En este sentido, la agencia de ‘rating’ espera que el déficit fiscal de España se eleve hasta el 10% del PIB en 2009 y se mantenga en el 9,5% el próximo año.

No obstante, la calificadora considera que el Gobierno ha anunciado un “agresivo” objetivo de consolidación para reducir el déficit por debajo del 3% en 2012, un objetivo “difícil de cumplir”, pero respecto al que Fitch tiene en cuenta el historial de disciplina fiscal demostrado a principios de la década, que sugiere que será “perseguido de manera vigorosa”.

No obstante, la agencia advierte de que los déficit fiscales sostenidos, junto a la necesidad de financiar el plan de recapitalización bancaria anunciado, elevarán la deuda del Gobierno al 75% del PIB en 2011, frente al 36% de 2007, lo que supone el incremento más rápido entre los países con ‘triple A’.

PREVÉ UNA CONTRACCIÓN DEL 3,6% EN 2009 Y UNA RECUPERACIÓN LENTA.

Por otro lado, Fitch destaca que la combinación de las medidas fiscales puestas en marcha por el Gobierno, junto al efecto de los recortes de tipos de interés adoptados por el Banco Central Europeo (BCE) y la significativa corrección de los desequilibrios comerciales con una caída de las importaciones deberían “limitar la caída del PIB en 2009 al 3,6%”, en línea con los datos de otros países con la máxima calificación crediticia.

De este modo, la calificadora de riesgos augura una recuperación “relativamente lenta” de la economía española a medida que se corrigen los excesos del sector de la construcción, aunque señala las mejoras de la economía española desde el lado de la oferta ayudan a mitigar los riesgos de un prolongado estancamiento.

En este sentido, Fitch destaca que a pesar de las escasas reformas acometidas, el mercado laboral español ha ganado cierta flexibilidad, y destaca que las exportaciones españolas han logrado en gran medida mantener su cuota de mercado a pesar de la apreciación de los tipos de cambio, lo que a su juicio sugiere mejoras en la competitividad al margen de los precios.

MAYOR RIESGO EN LAS CAJAS, AUNQUE EL FROB DEBERÍA SER SUFICIENTE.

Por otro lado, Fitch destaca que, a diferencia de otros sistemas bancarios de países con máxima calificación, los bancos españoles no han requerido hasta la fecha inyecciones públicas de capital, mientras que ha mejorado el acceso a liquidez procedente del BCE y se han aliviado las restricciones de financiación en los mercados para los grandes bancos.

De este modo, la calificadora destaca el papel supervisor desempeñado por el Banco de España, que permitió a la mayor parte de los bancos mantenerse al margen del problema de los activos ‘subprime’.

No obstante, Fitch advierte de las crecientes dificultades domésticas por el deterioro de los sectores de la construcción e inmobiliario, amplificadas por el incremento del desempleo, lo que supondrá un desafío a la calidad de los activos.

De este modo, el informe de Fitch apunta que, mientras los grandes bancos con importancia sistémica continúan presentando resultados sólidos, existe una concentración del riesgo en las cajas de ahorro.

Así, la agencia señala que las autoridades han respondido oportunamente a estas preocupaciones y al incremento de los préstamos en riesgo de mora, y apunta que el anunciado Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que podría movilizar hasta 90.000 millones de euros para asistir a entidades en apuros, debería ser suficiente para cubrir las necesidades de reorganización del sistema a la vez que asegura su solvencia y estabilidad durante el ciclo

Escrito por Europa Press el 3 de agosto de 2009 con 0 comentarios
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La confianza del consumidor sube 9,7 puntos en julio y marca el nivel más alto desde febrero de 2008

La confianza del consumidor subió 9,7 puntos en julio respecto al mes precedente, hasta los 76,1 puntos, como consecuencia de la mejora tanto de la percepción de la situación actual como de las expectativas sobre la economía. El indicador se sitúa así en su nivel más alto desde febrero de 2008, según el índice que elabora el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

La confianza se incrementó en julio debido a la mejora del indicador de situación actual, que registró un avance de 9,9 puntos y alcanzó el nivel más elevado desde abril de 2008, hasta los 48,5 puntos, mientras que el indicador parcial de expectativas experimentó un repunte de 9,7 puntos, hasta los 103,8 puntos.

En comparación con un año antes, el indicador de confianza ha aumentado 29,8 puntos, gracias principalmente a la recuperación del indicador de expectativas, que se ha elevado 44 puntos respecto al año anterior, pero también al de la situación actual, que ha mejorado en 15,7 puntos.

Así, el ICO indicó que el indicador “continúa con la recuperación que inició en marzo y su comportamiento puede anticipar que las caídas de consumo privado y del PIB se moderarán en los próximos trimestres, lo que también sería coherente con las mejores expectativas sobre ahorro y compra de bienes de consumo duradero manifestadas este mes por los encuestados”.

Además, destacó que aunque los datos sobre el mercado de trabajo continúan siendo negativos, “los signos de freno en su deterioro (caída del paro registrado en junio y menores tasas de crecimiento del desempleo en la EPA del segundo trimestre del año), unidos a las cuantiosas medidas anticrisis del Gobierno, pueden explicar la recuperación de la confianza” de los consumidores que refleja el indicador.

En lo que respecta al indicador de la situación actual, mejoró la opinión de los encuestados acerca de la evolución de los últimos seis meses de los tres aspectos contemplados: economía española (17,3 puntos), mercado de trabajo (7,1 puntos) y economía doméstica (5,3 puntos), que fue el componente que menos aumentó en julio, aunque sigue siendo el aspecto mejor valorado del indicador parcial de situación actual.

Respecto al indicador parcial de expectativas, ha mejorado en lo referente a la economía del país (11,3 puntos), el empleo (9,9 puntos) y la economía del hogar (7,8 puntos), y además los consumidores tienen unas perspectivas optimistas para los próximos seis meses (puesto que los tres componentes son superiores a 100).

Además, el aumento del Indicador de Confianza del Consumidor en julio se observa en los tres grupos provinciales considerados, sobre todo en el de renta per cápita media (entre el 84% y el 116% de la media española), seguido por el grupo de provincias con renta más elevada (superior al 116% de dicha media) y más baja (inferior al 84% de la renta per cápita media española).

DESCIENDEN EXPECTATIVAS DE INFLACIÓN.

Por otra parte, en el mes de julio descendieron las expectativas inflacionistas para el próximo año, mientras que aumentaron las perspectivas de subida de tipos de interés y mejoraron las correspondientes a las posibilidades de ahorro y de compra de bienes de consumo duradero.

Así, en comparación con el mismo mes del año pasado, los encuestados manifestaron menores expectativas de subida de precios y de tipos de interés y tienen mejores perspectivas para sus posibilidades de ahorro y de compra de bienes de consumo duradero.

Escrito por Europa Press el 3 de agosto de 2009 con 0 comentarios
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El Euríbor marca un nuevo mínimo anual diario en el 1,346%

El Euríbor, tipo de interés al que se referencian la mayoría de las hipotecas en España, estrenó hoy el mes de agosto con un nuevo mínimo histórico, al bajar en tasa diaria hasta el 1,346%.

Algunos expertos consultados por Europa Press apuntan que el Euríbor aún no ha llegado a su suelo y que podría bajar hasta el 1,2% en las próximas semanas, gracias a las medidas para animar la liquidez adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE) y a la progresiva normalización de los mercados financieros.

El indicador cerró julio en el 1,412%, lo que significa casi cuatro puntos porcentuales menos que hace un año y la tasa más baja de la historia, que permite al Euríbor encadenar diez meses seguidos de recortes.

La caída del indicador del mes pasado se traduce en un descenso de la letra de unos 330 euros al mes y 4.000 euros al año para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de Euríbor más 0,75%..

El Euríbor emprendió una senda ininterrumpida de descensos el pasado 10 de junio, fecha desde la que ha pulverizado mínimos históricos a diario, y sigue recortando de forma paulatina el diferencial con los tipos oficiales de interés, ahora en el 1%.

Escrito por Europa Press el 3 de agosto de 2009 con 1 comentario
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