enero del 2009
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La rectitud fiscal es admirable, pero tiene sus límites en momentos de crisis económica. Esta es la conclusión a la que parece haber llegado el gobierno alemán, que ahora contempla un plan de estímulo fiscal por EUR50.000 millones para atajar la peor recesión que ha vivido la mayor economía de la eurozona en al menos 40 años. Se trata de un viraje de 180 grados por parte de los líderes alemanes, que recientemente se burlaban de otros países de la UE por su “keynesianismo”.
Pero admitir que la economía necesita un empujón es una cosa y decidir cómo emplear el dinero es otra. Los socios en la coalición de gobierno se han enfrascado en un debate sobre lo que se debe hacer con el dinero. Y no es simplemente por una cuestión de política antes de las elecciones de septiembre. Lo que ha crispado más el debate por el estímulo fiscal que en otros países es la mayor propensión de los alemanes al ahorro.
Entre 1997 y 2007, la tasa de ahorro de Alemania aumentó del 16% al 17%. En el caso británico, la tasa cayó del 9,4% al 2,5% en el mismo periodo. Los responsables de política alemanes temen, con razón, que si entra más dinero en los bolsillos de sus conciudadanos, éste se ahorrará en lugar de gastarse. Alemania podría terminar con unas finanzas públicas más débiles a cambio de nada, como ocurrió en Japón en la década de 1990.
Esta elevada tasa de ahorros refleja en parte una cultura menos consumista. Pero además, los alemanes confían cada vez más en sus ahorros en lugar de en las pensiones estatales para su jubilación. Con la economía en recesión, los tipos de interés a la baja y los puestos de trabajo en peligro, los alemanes podrían encontrar más motivos para ahorrar aún más.
El diseño de un paquete de medidas para fomentar el gasto es aún más importante porque otras fuentes de demanda -principalmente las exportaciones- están desapareciendo por la brusca desaceleración de la economía mundial. Pero no es obvio cómo se fomentará.
La bajada de los impuestos para las rentas más bajas es una opción. Por otra parte, una bajada de impuestos generalizada podría impulsar a las pequeñas empresas, ya que según la normativa fiscal alemana los propietarios de pymes pagan el impuesto sobre la renta en lugar del impuesto de sociedades.
Pero decida lo que decida la coalición, 2009 será un año difícil para Alemania. Se prevé que el PIB del país baje hasta un 3% este año, mientras que el paquete de estímulo no sobrepasa el 1% del PIB en cada uno de los dos próximos años. Incluso en el improbable caso de que se gaste todo el dinero, habrá que pasar por el túnel.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de enero de 2009 con 0 comentarios
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Pekín dio luz verde el miércoles a la muy esperada tercera generación (3G) china de teléfonos móviles con la concesión oficial de las licencias a las tres mayores operadoras del país asiático, el mayor mercado del mundo en este sector, con unos 600 millones de usuarios de celulares.
Según el comunicado publicado por el Ministerio de la Industria y de Tecnologías de la Información, China Mobile disfrutará de una licencia para tecnología TD-SCDMA, el estándar desarrollado por China.
A las otras dos se les han otorgado licencias para tecnología extranjera, de manera que China Telecom disfrutará de la licencia para tecnología estadounidense CDMA2000 y China Unicom, socia de la española Telefónica, de la europea WCDMA.
Las redes 3G de alta velocidad permiten descargas más rápidas, vídeollamadas y visualizar programas de televisión en los celulares.
La emisión de las licencias 3G, aprobada el 31 de diciembre por el Gobierno chino, generará una inversión directa de 280,000 millones de yuanes (US$41,000 millones, EUR30,200 millones) para la creación de nuevas redes en el sector durante los próximos dos años.
El anuncio de la emisión de licencias generó subidas en los últimos días en las bolsas de China y Hong Kong, lideradas por las principales firmas chinas de telefonía.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de enero de 2009 con 0 comentarios
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Tal y como ocurrió el año pasado con la famosa crisis financiera, a veces nos da la impresión de que los cimientos de nuestro sociedad, nivel de vida y economía en general no son demasiado sólidos. Tenemos por un lado la delicada situación monetaria, por otro los distintos enfrentamientos político/militar (como el de Israel de ahora) y por último la controvertida situación de ciertas materias primas, que es de lo que os quiero hablar hoy.
Existe una materia prima que actualmente es imprescindible para nuestro estilo de vida moderno y no hay que buscarla ni en corruptos pozos petrolíferos ni sangrientas minas de diamantes, tenemos que irnos al Congo en donde los soldados luchan (con más de 4.000.0000 de muertos en esta guerra) por hacerse cargo de esos yacimientos tan valiosos que tienen el 80% de las reservas mundiales de un mineral altamente estratégico. Minas que en las que trabajan más de 30.000 personas cada día en régimen de semiesclavitud siendo los niños sus obreros más codiciados debido al pequeño tamaño de sus manos… y a lo poco que se quejan.
Hablamos del Coltán (Columbio-Tántalo), una parte clave de los condensadores electrolíticos, que son utilizados en casi la totalidad de dispositivos electrónicos: teléfonos móviles, GPS, satélites artificiales, televisores de plasma, ordenadores portátiles, etc. Entre febrero de 2000 y enero de 2001 (menos de un año), la cotización del kilo de tántalo en la Bolsa de Metales de Londres ascendió de 180 a 950 €. Curiosamente uno de los mayores exportadores de esta materia en el mundo es Ruanda (en donde es inexistente su extracción) debido al tráfico ilegal que pasa por su frontera.
Rescato el siguiente parrafo de la Wikipedia:
La explotación del coltan, especialmente en Congo, ha ocasionado diversas polémicas sobre las posibles consecuencias a nivel social y ambiental. La explotación de este recurso ha alimentado conflictos armados entre facciones locales, apoyadas, en algunos casos, por gobiernos extranjeros como el de Uganda. Esto plantea un dilema moral similar al de la comercialización de diamantes de guerra. Otras preocupaciones derivadas de la extracción del coltán pasan por la explotación laboral de los trabajadores que participan en la misma o la destrucción de ecosistemas, pues los principales yacimientos coinciden con los hábitat de gorilas en peligro de extinción.
En El País, recientemente hicieron un interesante reportaje en el cual vemos como las variaciones en la cotización de este material ha llevado a la corrupción hacia otro distinto.
La explotación del coltán se mantiene hoy en Congo, aunque ha perdido peso debido al descenso de precios que ha sufrido en los últimos años. “Hoy es la casiterita la que está dando los mayores casos de explotación infantil y trabajos forzados”, explica Carina Tertsakian, de la ONG Global Witness, especializada en denunciar la explotación de los recursos minerales en Congo. Este mineral, del que se extrae el estaño, componente esencial de múltiples aleaciones, predomina en la parte este de Congo, la más sacudida por la intervención extranjera y las luchas fratricidas en el país.
Así que aquí descubrimos la “casiterita”, que junto con la wolframita se enfrenta al mismo problema (yo tampoco había oído hablar de ellos en mi vida).
Como véis, una materia prima completamente desconocida y olvidada por los medios de comunicación y gobiernos internacionales es imprescindible para nuestra vida diaria. Mucho apoyamos todas las medidas en contra de los “diamantes de guerra” ya que no nos afecta, pero ¿seríamos capaces de hacer lo mismo por los “teléfonos móviles de guerra”?.
Así que para terminar os dejo el resumen de prensa (escrito desde un PC lleno de Coltán):
Escrito por Carlos Lopez el 7 de enero de 2009 con 237 comentarios
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Las disputas entre Moscú y Kiev sobre las facturas no pagadas de gas natural se han convertido en un asunto recurrente en invierno. Pero el conflicto más reciente es diferente, lo que debería preocupar a todos los afectados.
En enero de 2006, cuando la compañía rusa Gazprom cerró el grifo por primera vez, los mercados energéticos gozaban de buena salud y hablar de una crisis del crédito se consideraba todavía inapropiado. Aquel primer corte del suministro tenía más que ver con el temor del Kremlin de que se instalara en Ucrania un gobierno pro-occidental en 2005.
Hoy en día, no es que Rusia se incline más por un cambio de régimen. Es que también tiene enormes preocupaciones económicas. Los precios que cobra Gazprom para las exportaciones de gas natural a Europa -cuatro quintos del cual pasan normalmente por Ucrania- están vinculados al petróleo. Así que en 2009, el efecto del desplome de los precios del petróleo afectará a su flujo de caja.
Thane Gustafson, de Cambridge Energy Research Associates, apunta que los ingresos por exportaciones de Gazprom podrían caer hasta US$24.000 millones en 2009. Eso está cerca de la estimación de la compañía de US$26.000 de gasto presupuestario de capital, de acuerdo con Renaissance Capital. El principal accionista de Gazprom, el Kremlin, no querrá maquillar las pérdidas dado lo rápido que se están quemando las reservas defendiendo el rublo.
En cuanto a Ucrania, su factura mensual del gas es de unos US$800 millones. Habiendo pedido al Fondo Monetario Internacional un préstamo de emergencia, el país sufre para costearlo, sumado a los enormes incrementos del precio amenazados por Moscú.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de enero de 2009 con 0 comentarios
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La compraventa de viviendas en España alcanzó las 42.883 operaciones en octubre, lo que supone una caída del 27,7% con respecto al mismo mes del año anterior, según los datos publicados el miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, INE.
El descenso fue más acusado en el caso de la vivienda de segunda mano, cuya compraventa bajó el 43%, hasta 18.767 operaciones, en tanto que las transacciones de inmuebles nuevos cayeron el 8,7% hasta 24.116.
De la compraventa total registrada en octubre, la referida a vivienda libre -39.201 transacciones- descendió el 27,5%, mientras que la de vivienda protegida -3.682 operaciones- bajó el 30,2%.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de enero de 2009 con 0 comentarios
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Waterford Wedgwood PLC (WTFU.DB), fabricante irlandés de cristalería y loza, goza del triste privilegio de ser el primer grupo europeo que quiebra en 2009. Pero no será el último.
Sobre el sector empresarial europeo penden bonos y préstamos por valor de EUR530.000 millones que deberán refinanciarse el próximo año, según Standard & Poors. La buena noticia es que los mercados siguen abiertos y se están firmando acuerdos. La mala noticia es que estos acuerdos sólo se firman con diferenciales que podrían suponer la ruina para muchas empresas europeas.
El diferencial medio entre deuda estatal y deuda especulativa empresarial alcanza actualmente los 20 puntos porcentuales. Como regla general, Moody’s considera que un diferencial de 10 puntos porcentuales es indicio de una futura tasa de impago del 10%. Pero recientemente la tasa de impago en Europa sólo ha aumentado hasta cerca del 4%, frente a menos del 1% que se registraba anteriormente.
Por su parte, los márgenes empresariales europeos también se están viendo muy presionados. La diferencia entre lo que los fabricantes de la eurozona producían a finales de 2008 y lo que pensaban tres meses antes que estarían produciendo es la mayor en casi 20 años, más que durante las recesiones de principios de las décadas de 1990 y 2000, según analistas autores de recientes informes empresariales realizados por la aseguradora AXA.
La combinación de costes de financiación muy elevados y deterioro de los márgenes operativos llevará a muchas empresas, como mínimo, a incumplir sus obligaciones de pago con los bancos. Si los márgenes de beneficio empresarial caen a niveles del 2002 y el coste de la deuda sube dos puntos porcentuales, la cobertura media de intereses de las empresas europeas se reducirá a la mitad, hasta 2,1 veces en el caso de las pequeñas empresas, según Deutsche Bank. Y un nivel tan bajo hará que a algunas empresas les cueste mucho lograr nueva financiación.
Waterford Wedgwood era una compañía pequeña que ha luchado durante años por competir con los proveedores asiáticos de porcelana y cristal. Su derrumbe no sorprendió a nadie. Pero muchas otras empresas europeas se enfrentan a una competencia igualmente dura de grupos en países emergentes, a duras condiciones para sus negocios en los mercados nacionales y a elevados niveles de deuda próxima al vencimiento. Todo esto da idea de lo difícil que será 2009, no sólo para las empresas sino también para sus bancos acreedores.
Escrito por Carlos Lopez el 6 de enero de 2009 con 0 comentarios
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Durante años fueron los aguafiestas: los inversores que en medio de los boyantes precios bursátiles e inmobiliarios que caracterizaron la primera parte del siglo, advirtieron que algo andaba mal. El tiempo les dio la razón, al menos parcialmente.
A menudo fueron objeto de burlas por predicciones que a todas luces parecían extravagantes -la quiebra de grandes bancos y del gigante hipotecario Fannie Mae-, pero estos inversores , además de los gestores de fondos Jeremy Grantham y Bob Rodríguez, y Peter Schiff, dueño de una corredora de bolsa, fueron los primeros en describir partes importantes del colapso financiero que se avecinaba.
Ahora dicen que lo peor puede estar por venir, aunque no siempre dan en el clavo. La tesis de Schiff de que el dólar se hundiría no se ha cumplido.
Sus puntos de vista contrastan con las expectativas de la mayoría de los economistas, muchos de los cuales anticipan una recuperación a finales de este año, un fortalecimiento del dólar y, en el fondo, que EE.UU. ayude a levantar la economía mundial.
A Grantham, Rodríguez y Schiff, sin embargo, les inquieta que el gasto público en planes de rescate y estímulo preserve modelos de negocios inviables que aumenten la probabilidad de una nueva catástrofe. Prevén una larga temporada en la que los consumidores estadounidenses reducirán sus gastos y aumentarán su ahorro. También anticipan alzas en los impuestos y una caída de hasta el 30% en el índice Standard & Poor’s 500 desde sus niveles actuales.
Aunque reconocen que la palabra de moda en Estados Unidos en este momento es “deflación”, varios expertos creen que en el largo plazo hay que preocuparse por la inflación e incluso la hiperinflación, en momentos en que la Reserva Federal aumenta la oferta monetaria y depende de medidas no comprobadas, como la compra de créditos hipotecarios y otros activos, para reactivar la economía.
“En este momento se trata de un gran experimento”, afirma Rodríguez, presidente ejecutivo de First Pacific Advisors. No hay que perder de vista, sin embargo, que han sido pesimistas durante varios años.
Jeremy Grantham
Ya para el año 2000, Grantham, cofundador de la firma de gestión de activos GMO LLC, les advertía a sus clientes que “un gran estallido” estaba por ocurrir. Se adelantó en más de cinco años, pero explica que la expiación se postergó debido a que la Reserva Federal recortó las tasas de interés después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Esto provocó “la mayor burbuja especulativa de la historia”, lo que, según él, terminaría irremediablemente en el colapso del sistema financiero.
En julio de 2007, predijo que el estallido podría tener lugar en octubre de 2008. “Por lo menos uno de los grandes bancos caerá en bancarrota”, escribió. Hoy, al mirar los escombros, dice que la respuesta gubernamental a la crisis es “imponderable. No hay un manual de procedimiento”.
A Grantham le preocupa que se produzca una ola de “devaluaciones competitivas”, en la que cada país trata de estimular su economía devaluando su moneda. Una divisa débil puede impulsar las exportaciones, pero también aumentar la inflación. Los bonos del Tesoro, asegura, están sobrevalorados.
A los precios actuales, el bono de 30 años proyecta una inflación anual de poco más del 1% en las próximas tres décadas. “Ni en sueños”, insiste.
Su empresa ha vuelto a invertir en mercados emergentes, como Turquía, Corea del Sur y Tailandia debido al abaratamiento de sus valuaciones. Grantham cree que el dólar se debilitará y la inversión en mercados emergentes es una forma de aprovechar el fortalecimiento de las monedas locales.
Bob Rodríguez
Rodríguez dirige el fondo FPA New Income, que subió 4% en 2008 gracias a los cambios estratégicos de los años previos. Rodríguez divisó los nubarrones en 2005, cuando las supuestamente muy bien calificadas hipotecas “Alt-A” comenzaron a comportarse extrañamente: los atrasos en los pagos y los embargos judiciales se estaban disparando en hipotecas otorgadas hace apenas nueve meses. “Nunca habíamos visto eso”.
Rápidamente se deshizo de estas inversiones, dejó de comprar deuda de los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac y dejó de invertir en deuda de corto plazo de la aseguradora American International Group. Se negó a invertir en empresas de servicios financieros por lo que catalogó como un “colapso de proporciones pandémicas” en los criterios para aprobar créditos hipotecarios.
Ahora, Rodríguez cree que se ha formado “una enorme burbuja con los papeles del Tesoro. Francamente no confiamos en el gobierno”, que aumenta su deuda para financiar medidas de reactivación, señala. No están comprando papeles del Tesoro porque “no le vamos a prestar dinero a un deudor que caprichosamente erosiona sus estados financieros”.
Su mayor preocupación, les dijo recientemente a sus accionistas, no son los próximos dos años, sino “el período de tres a diez” que estaría marcado por la inflación y un crecimiento del PIB que no superará el 2% anual.
Rodríguez espera que, para el trimestre que termina en marzo, la tasa de ahorro se acerque al 4%, y que en el mismo período de 2010 esté entre el 7% y el 10%. En los últimos años, esa tasa ha rondado el 1% o menos. En otras palabras, Rodríguez no cree que los consumidores sacarán a EE.UU. de la recesión.
No obstante, por primera vez en más de un año, compró acciones, principalmente del sector energético. La razón: los precios de los activos reales, como un barril de petróleo, tienden a apreciarse cuando sube la inflación.
Peter Schiff
Desde al menos 2004, como presidente y estratega global en jefe de la firma de valores EuroPacific Capital, Schiff había estado advirtiendo que el mercado de la vivienda era un castillo de naipes y que los precios de las acciones estaban siendo inflados artificialmente por las políticas de la Reserva Federal y la Casa Blanca que, en su opinión, “iban en contra de las fuerzas del mercado”.
En un discurso en 2006 ante un grupo de ejecutivos de firmas hipotecarias, dijo que pronto podrían quedarse sin empleo a causa del colapso del sector inmobiliario y que la recesión podría empezar en diciembre de 2007, una predicción acertada. En su libro Crash Proof, publicado en 2007, pronosticó la desaparición de Fannie Mae y Freddie Mac.
De todos modos, sus detractores dicen que dos de sus principales predicciones, un desplome del dólar y que las bolsas internacionales tendrían un mejor desempeño que las estadounidenses, no se han materializado. Schiff reconoce que no esperaba eso, pero insiste en que sus temores siguen siendo válidos.
El inversionista también prevé una “enorme inflación” y un alza significativa de las tasas de interés puesto que EE.UU. tendrá que atraer a inversionistas extranjeros para que compren los billones de dólares (millones de millones) en bonos que tiene que emitir para financiar los planes de estímulo y los paquetes de rescate.
El dilema, sin embargo, es que en algún momento los inversionistas extranjeros dejarán de comprar deuda estadounidense. “Dejarán de comprar nuestros bonos, nuestra moneda y el valor del dólar caerá en picada”, pronostica Schiff.
Los impuestos también tendrán que aumentar, indica, porque una economía basada más en el consumo que en la producción tiene pocas formas de generar el dinero necesario para pagar su deuda cuando ese consumo está menguando.
Por eso, considera que es hora de que el gobierno limite el daño que está causando. “Si no son cuidadosos”, observa, “sus decisiones destruirán el valor de los ahorros en este país”.
Escrito por Carlos Lopez el 5 de enero de 2009 con 5 comentarios
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El precio medio de la vivienda nueva en las capitales de provincia cayó el 6,6 por ciento en 2008 hasta situarse en los 2.712 euros por metro cuadrado construido, informó hoy Sociedad de Tasación (TS).
De acuerdo con el informe de esta empresa privada, de referencia en el sector, el precio de la vivienda cayó en todas las capitales de provincia el pasado año, si bien en 10 de ellas los precios bajaron más del 7%, en tanto que en otras 22 el descenso estuvo entre el 5 y el 7 por ciento, y en las 18 restantes se situó entre el 0 y el 5 por ciento.
Las mayores caídas se registraron en Cádiz (11,9%) y Vitoria (10,5%), mientras que los menores descensos se dieron en dos capitales castellanoleonesas, Soria (0,2%) y León (2,6%).
Escrito por Carlos Lopez el 5 de enero de 2009 con 2 comentarios
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