Columna de Dow Jones: Madrid pierde prestigio en el final del caso Endesa
Matthew Curtin
COLUMNA DE DOW JONES
El final del juego de Endesa (ELE) está a la vista. El grupo constructor español Acciona SA (ANA.MC) está a punto de vender su participación de un 25% en la eléctrica española a Enel SpA (ENEL.MI) un año antes de lo previsto, lo que pondría el punto final a la larga batalla por el control de la empresa. Un acuerdo sería una buena noticia para el grupo italiano de gas y electricidad así como para Acciona, pero también una derrota de los esfuerzos proteccionistas del gobierno español.
Enel conseguirá finalmente establecer una base importante fuera de su mercado nacional. También tendrá la satisfacción de haber logrado vencer en España, donde su rival alemana E.ON fracasó, aunque haya sido a un alto precio. E.ON se topó en su oferta por Endesa con el gobierno español, decidido a mantener en manos españolas la empresa energética. Enel era aceptable para Madrid porque, aunque se hizo con el 65% de las acciones, el control sigue en manos de su socio local Acciona. Pero los EUR11.000 millones que Enel debe pagar por la participación de Acciona está muy por encima del valor actual, ya que se calcularon durante el acuerdo inicial en 2007.
Además, un acuerdo para comprar la participación de Acciona podría de hecho aliviar la presión sobre el balance de Enel. Con una deuda de entre EUR11.000 millones y EUR14.000 millones que expira en 2010 y la amenaza de que Acciona ejerza sus opciones de venta, las acciones de Enel lo han hecho peor que el resto del sector y han aumentado los diferenciales sobre los credit default swaps. Pero ante la disyuntiva de una exposición en una constructora española fuertemente endeudada y en una empresa controlada por el Estado con calificación de A, los bancos españoles Santander y BBVA están más que contentos de facilitar más deuda para financiar el acuerdo.
En cuanto a Acciona, la venta de su participación en Endesa le dejará en una situación mucho mejor. Con una deuda neta que se sitúa ya en seis veces el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, o Ebitda, lo tendrá difícil para presentar más garantías colaterales por sus créditos de Endesa, parcialmente cubiertos por las acciones de la eléctrica, si las acciones de Endesa bajan muy por debajo de su nivel actual. Un acuerdo no solo permitiría aliviar el peso de la deuda, sino que podría convertirse en un ligero beneficio para Acciona. Tampoco sería negativo para las ambiciones de la propia Acciona de diversificarse más allá de la construcción. El acuerdo original prevé la separación de las actividades de energía renovable de Endesa en una nueva empresa controlada por Acciona.
El mayor perdedor sería posiblemente el gobierno español. Sus esfuerzos por bloquear el control de Endesa por parte de una compañía extranjera, contrarios a las normas de la UE, estuvieron mal planteados, resultaron cínicos y podrían terminar con una derrota embarazosa.
Escrito por Carlos Lopez el 12 de Enero de 2009 con
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