Chiringuitos y rebajas.
Mal deben de andar las cosas en España cuando hasta es noble insitución llamada “Chiringuito” tiene problemas, veamos lo que nos cuentan algunos chiringuiteros.
“La verdad es que he notado un descenso en el dinero que se deja la gente en el bar. Se consume entre un 30 y un 40% menos que el último año. A mí me ha obligado a prescindir al menos de tres personas durante la temporada que ahora empieza.Puede que no haya bajado el consumo de aperitivos o consumiciones similares pero sí que se nota en productos o consumiciones con un mayor coste.”, señala Maity García, 32 años, encargada de un bar de playa en Alicante.
Lo que está claro es que han perdido, al menos, 60.000 clientes potenciales que son las familias que no pueden pagar la hipoteca y lo peor son los pronósticos ya que el nivel de morosidad en España ha pasado del 0,3% en 2007 al 1,5%, en el caso de las cajas de ahorro, y la cifra podría llegar hasta el 3% a finales de este año.
También se nos quejan los comercios ya que no venden ni en la rebajas. Tanto echamos de menos a la peseta que dicen que no hay un duro.
«No hay un duro. Esto es insostenible». Seis días después del inicio de las rebajas apenas se vende nada y eso que para lograr desembarazarse de la mercancía los dueños de los establecimientos han tirado los precios hasta un 50 o un 70 por ciento en algunos artículos.
El que también anda de rebajas es el sector del ladrillo, en El País, hicieron ayer un interesante reportaje titulado “¿Burbuja? ¿Qué burbuja?” en el que nos muestra una recopilación de delcaraciones de políticos, directivos y expertos negaron la crisis del ladrillo hasta que estalló. Como para fiarse de estos.
Aunque el colmo del surrealismo lo encontramos en Murcia, en dónde los “ladrilleros” de la zona reclaman a Greenpeace 27 millones de Euros por hundirles el negocio. Realmente alucinante como algunos echan balones fuera y quieren negar la realidad.
Tras este popurrí de noticias desordenadas, queda oficialmente inaugurada la semana.
Escrito por Carlos Lopez el 7 de Julio de 2008 con
234 comentarios.

+15







(4.67 sobre 5)
# 1 , Maño H20
HASTA QUE LA HIPOTECA OS SEPARE
El viernes pasado, la señora que realiza las labores de limpieza de las oficinas de la empresa en la que trabajo, me hizo unas consultas. Cuando empezó a hablar y vi que se le saltaban las lágrimas, ya me imaginé que el tema era chungo y delicado (para lo cual no hace falta ser un lince, claro). Me comentó que su hijo (32 años) y su nuera (26 años) estaban en una mala situación como pareja y que le estaban dando serias vueltas a divorciarse.
Pensé que lo que me quería consultar era relativo a los trámites judiciales para la separación o divorcio, pero realmente la consulta era sobre tema económico.
El problema de su hijo y su nuera es algo que supongo que se va a dar con cierta frecuencia en lo sucesivo. La pareja no tiene prácticamente nada, salvo un pedazo de hipoteca por el piso que compraron al casarse. El piso, por supuesto, lo compraron a medias y ambos son titulares de una sabrosa hipoteca a 40 años. El nivel actual del euribor les está haciendo pupa. No se si ello es causa o consecuencia de su situación como pareja.
La parte “buena” de esta historia es que no tienen hijos, por lo que, en principio, no habrá terceros perjudicados.
Una vez que han resuelto romper como pareja, se encuentran con que el tema no es tan fácil.
Opción 1: El le compra a ella su mitad de piso o ella le compra a el la suya. Esta opción está descartada. El es mileurista y ella menos aun que mileurista. El banco ya les ha dicho que de desaparecer uno de los dos de la hipoteca que “tararí que te vi”. (Lo cual demuestra, una vez más, la cara que tienen los bancos, porque por supuesto esta opción es perfectamente viable desde el punto de vista jurídico)
Opción 2: La que hasta ahora era típica. Venden el piso y con lo que se obtiene, cancelan la hipoteca e incluso se reparten el excedente para empezar de nuevo. ¿Quién les compra hoy el piso y a qué precio? Asunto chungo. Puede que esta sea una de las peores consecuencias de la “desaceleración”.
Opción 3: Alquilan el piso y con lo que sacan van pagando parte o toda la cuota mensual de la hipoteca. Esta opción parece la más viable aunque también tiene problemas. El se puede volver a casa de sus padres, pero ella no tiene familia por lo que necesariamente tendrá que irse de alquiler aunque sea a un piso compartido. Con sus ingresos lo tiene crudo para aportar para la hipoteca, pagar el piso donde se vaya a vivir y además mantenerse.
Opción 4: una variante de las anteriores. Ella se queda en el piso pagando la mitad de la hipoteca y el se vuelve con sus padres pagando la otra mitad. Al menos hasta que la situación mejore algo y puedan plantearse la venta del piso. Supongo que esta opción no es muy deseable para ninguno desde un punto de vista digamos que emocional, si bien puede que sea la más razonable desde un punto de vista económico. Pero hay que llevarse bien para mantenerse en esta situación durante tiempo.
Bueno, pues la madre de él lo que me pedía era consejo sobre cual era la mejor opción. La verdad es que se me quedó cara de sueco o de jugador de póquer. Me acordé de este foro y de cuestiones que aquí se han tratado. No me digáis por qué pero quien más me vino a la cabeza fue Carsola y su segundo semestre, los panteones bancarios, las cuentas saneadas y tal y tal. Aunque personalmente no soy de las tesis del bando de “a degüello y sin prisioneros” sino todo lo contrario. Prefiero buscar soluciones positivas y no destructivas.
Le aconsejé que mirasen la opción del alquiler pero sin descartar la de la venta. Que hiciesen números sobre lo que debían y lo que podían pedir por el piso. Incluso con la posibilidad de quedarse con una pequeña deuda a través de algún préstamo personal, si la cifra era pequeña. La verdad es que la opción 4 me parece la más complicada desde el punto de vista de la naturaleza humana, aunque quizás sea la más viable desde el punto de vista económico.
Y todo ello porque lo que resulta lamentable es querer separarse y no poder por la existencia de un vínculo hipotecario que parece más indisoluble que el canónico. Estar condenados a compartir piso durante algún tiempo en una pareja rota. Además de que siendo tan jóvenes, supongo que ambos reharán pronto sus vidas. En algún caso la parte buena es que, alguna pareja en esta situación, hasta es posible que se reconcilie. Pero creo que lo más normal es que una pareja en esta situación acabe a gorrazos, lo que es lamentable.
Aquello de “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” se sustituyó por aquello de “hasta que el divorcio os separe”.
En la versión mas actualizada habrá que decir “hasta que la hipoteca os separe”. ¡Que pena!
Joaquín Sabina tendrá que actualizar la letra de alguna de sus canciones: “y tardé en aprender a olvidarla, 19 días y 500 cuotas”….
Estoy abierto a sugerencias sobre cual puede ser la mejor solución. Tengo tiempo de sobra para hablar con esta mujer, porque creo que el tema va para largo.
Salu2 y gracias por las ideas que me podáis dar.
PD.- Para los escépticos, esta historia es real como la vida misma, no es para pedir positivos (por favor obviarlos) sino para pedir consejo. Gracias a todos.
PS.- Ah, y ¡viva San Fermín!