Antes el limpiabotas, ahora los políticos.
Cuentan los rumores, que dos días antes de el gran crack de la bolsa de New York, Rockefeller se encontraba leyendo el diario mientras le limpiaban los zapatos. El señor limpiabotas le dijo a Rockefeller que había notado una gran agitación entre sus clientes, todos ellos grandes financieros, y que estaba seguro que algo terrible iba a ocurrir en la bolsa. Por increíble que parezca, el magnate millonario hizo caso de ese aviso y retiró prácticamente todas sus acciones del mercado, cosa que le permitió salvarse de la ruina completa.
Ahora, está ocurriendo algo peor y es que gente todavía más alejada de la realidad, también hablan de economía, en este caso los políticos. Unos se echan los trastos a los otros e incluso el gobierno se atreve a decir "que no existe ninguna burbuja inmobiliaria". Esto es algo que no tienen que decir los políticos, es el mercado el que dicta si la hay o no.
El gobierno puede regular una mejor ley del suelo, mejorar la transparencia en las operaciones inmobiliarias, regular las hipotecas y mil cosas más, por otro lado los bancos centrales pueden enfriar el mercado con subidas de tipos con el consiguiente incremento de las cuotas hipotecarias, pero el gobierno (o cualquie partido político) no puede decir si hay o no burbuja, eso lo decimos nosotros, que somos los que compramos, vendemos y nos hipotecamos.
Escrito por Carlos Lopez el 25 de Abril de 2007 con
7 comentarios.
Lee más artículos sobre Euribor
- [+] Menéame: Destaca este artículo
- [+] Del.icio.us: Añade este artículo a favoritos
- [+] Furl: Añade este artículo a favoritos
+0







# 1 , Gilberto
No te quiero quitar la razón, aunque si unes esa historia con la del que dejaba la bolsa cuando su chófer se metía, nos queda la duda de si lo que dice o hace el pueblo es fiable o no. En cualquiera de los casos, discrepo en que los políticos no deban opinar, dado que ellos también están dentro del juego o ¿no viven en casas?. Además, en este caso, alguien debe poner algo de cordura porque la histeria, y más cuando es colectiva, nunca es buena. Su miedo es que lo que sucede en la bolsa se traslade a la calle (sé, también, que en este foro hay gente que lo está deseando sin percatarse de que eso es la ruina para todo el país).